Obstáculos
1._ Amarguras, opresiones. 28-25
2._ Apoyos humanos. 2-48-4, 11-33-3
3._ Desaliento, desconfianza. 3-34-2, 6-69-2 4,_ Desánimo. 28-21-2 5._
Desconfianza. 17-10-6 6._
Distracción. 6-131, 8-19-2 7._
Escrúpulos. 4-56_2, 12-18-8 8,_
Inconstancia y Volubilidad. 4-62-41 9._
Indecisión. 10-8-2 10._
Distracción. 6-131-2, 8-19-2 11._
Prudencia humana. 24-37-4 12._
Soberbia. 3-10-2, 4-77-2, 6-40-2 13._
Temor. 32-22-2 14._
Turbacion. 6-99-2 15._
Ingratitud. 1-2, 4-94, 6-73, 11-89, 12-79, 14-55 16._ Obstinación. 12-79, 29-17 17._
Voluntad humana. 6-55, 13-4, 17-45, 21-15, 33-5, 34-28 Obstáculos 2 Obstáculos
1._ Amarguras, opresiones. 28-25 28-25 Septiembre 20, 1930 Las amarguras son el lento veneno del bien. La Divina Voluntad, cuna del alma. Jesús, administrador divino de su Santísima Voluntad. (1)Me sentía toda inmersa en el Fiat Divino, su luz deslumbra mi inteligencia, y mientras me absorbe en su luz me hace seguir sus actos que hizo en la Creación. Pero mientras esto hacía, sentía una amargura y una opresión tales, que me hacían fatigar en el cumplir mis actos en el Querer Divino. Y mi dulce Jesús teniendo compasión de mí me ha dicho: (2) “Hija mía, cómo me da pena tu amargura, siento que se vierte en mi corazón, por eso, ánimo; no sabes tú que las opresiones, las amarguras, son el lento veneno del bien, el cual produce una fatiga tal, de reducir al alma a una extrema agonía, de modo que siente la agonía en el corazón, y mi amor agoniza en su corazón; siente la agonía sobre sus labios, y agoniza mi plegaria; siente la agonía en las manos, en los pasos, y mis pasos y mis obras se sienten agonizantes. Mucho más en la criatura que quiere tener por vida mi Divina Voluntad, siendo una su voluntad con la mía, me siento verter su agonía en mi Divina Persona. Por eso, ánimo, abandónate en mis brazos y Yo haré surgir de mi Divina Voluntad otra luz más brillante, que tomando forma de cuna, te arrullaré en ella para comunicarte mi reposo divino, y con su luz y con su calor destruirá el lento veneno de tus amarguras, cambiándolas en dulzuras y en fuentes de contentos, y reposando en la cuna de mi Divina Voluntad tomarás un dulce reposo, y al despertarte encontrarás que tus amarguras y opresiones han sido desterradas, y te tendré en mis brazos con tu acostumbrada dulzura y serenidad para hacer crecer más en ti la Vida de mi Divina Voluntad”. (3)Después seguía por cuanto podía mi abandono en el Fiat Divino, y mi dulce Jesús ha agregado: (4)“Hija mía, las amarguras, las opresiones y todo lo que no pertenece a mi Querer, ocupan un puesto en tu alma, y mi Divina Voluntad no se siente libre para poder extender su luz, ni para que con su virtud creadora y vivificadora haga surgir su Vida en cada partícula y rinconcito de tu alma; se siente rodeada como de nubes, que a pesar de que está el sol, las nubes Obstáculos 3 interponiéndose entre el sol y la tierra impiden que los rayos solares desciendan con la plenitud de la luz a dar luz a la tierra. Así el Sol de mi Divina Voluntad, se siente estorbado por las nubes de las amarguras y opresiones para extender su luz en el fondo de la criatura y poder decir: ‘Todo da de mi Voluntad, todo me pertenece, todo es mío’. Y tu Jesús que ha tomado el empeño de formar un alma toda de mi Voluntad, sufro por eso, y quedo impedido en mi trabajo, porque tú debes saber que Yo soy el administrador divino de mi Fiat en la criatura, y cuando la veo dispuesta a hacer en todo mi Voluntad, en cada acto que hace Yo me pongo al trabajo de preparación; supón que tú quieras hacer un acto de amor, Yo, rápido me pongo a trabajar, en él pongo mi aliento, pongo una dosis de mi amor, lo embellezco con la variedad de las bellezas que Él contiene, y después, divino administrador que soy de mi Querer, suministro mi Voluntad Divina sobre aquel acto de amor, de manera que en aquel acto no se reconoce el acto de la criatura, sino un acto de amor como si hubiese salido del centro de mi Divinidad. Yo soy demasiado celoso de los actos que la criatura quiere hacer animados por mi Voluntad Divina, no admito disparidad de sus actos con los míos, y para tener esto debo poner en él de lo mío y mi trabajo, y esto en todos sus actos; si quiere hacer actos de adoración, de plegarias, de sacrificio, en ellos pongo mi trabajo, a fin de que su adoración sea el eco de la adoración divina, su oración sea el eco de la mía, su sacrificio sea el repetidor del mío. En suma, debo encontrarme a Mí mismo en cada uno de los actos de la criatura; tu Jesús, como Señor, poseedor de mi Divina Voluntad, no la administraría si no encontrase la santidad, la pureza, el amor de mi Humanidad en el acto de la criatura. Por eso quiero encontrarla libre de cualquier nube que pudiese hacer sombra a mi Divina Voluntad. Por eso sé atenta hija mía, no obstaculices mi trabajo que quiero hacer en tu alma”.
2._ Apoyos humanos. 2-48-4, 11-33-3 2-48 Julio 22, 1899 Cómo la cruz vuelve al alma transparente. (4) Después de esto me ha transportado fuera de mí misma y me he encontrado sobre una escalera altísima, bajo la cual había un precipicio y por añadidura los escalones de esta escalera eran movibles y tan estrechos que apenas se podía apoyar la punta de los pies; lo que más daba terror era el precipicio y el no poder encontrar apoyo de ningún tipo, y queriéndose Obstáculos 4 aferrar de los escalones, estos se caían junto; el ver que casi todas las demás personas se caían infundía escalofrío en los huesos; sin embargo no se podía evitar el pasar por aquella escalera. Entonces lo he intentado, pero en cuanto subí dos o tres escalones, viendo el gran peligro que corría de caer en el abismo, he comenzado a llamar a Jesús para que viniera en mi ayuda, entonces, sin saber cómo, he encontrado a Jesús junto a mí y me ha dicho: (5) “Hija mía, esto que tú has visto es el camino que recorren todos los hombres en esta tierra; los escalones móviles, sobre los que no pueden apoyarse para tener un sostén, son los apoyos humanos, las cosas terrenas, que queriéndose apoyar sobre ellas, en vez de darles una ayuda les dan un empujón para precipitarse más pronto en el infierno. El medio más seguro es el caminar casi volando, sin apoyarse sobre la tierra, a fuerza de los propios brazos, con los ojos en sí mismos, sin mirar a los demás y también teniéndolos todos atentos a Mí para tener ayuda y fuerza, así se podrá fácilmente evitar el precipicio”. + + +
11-33 Agosto 28, 1912 El amor es lo que transforma al alma en Dios, y quiere encontrar a las almas desocupadas de todo. (3) Después ha agregado: “¡Oh! si todos conocieran mi Amor y mi Querer, dejarían de apoyarse en ellos mismos, y mucho más en los demás, los apoyos humanos terminarían. ¡Oh! cómo los encontrarían insignificantes, dolorosos, incómodos, todos se apoyarían solamente en mi Amor, porque siendo espíritu purísimo, no conteniendo materia, se encontrarían muy a gusto apoyados en Mí, y los efectos queridos por ellos. (4) Hija mía, el Amor quiere encontrar a las almas liberadas de todo, de otra manera no puede vestirlas con el vestido del amor, sucedería como a alguien que queriendo ponerse un vestido lo encuentre lleno de estorbos por dentro, por lo tanto no se lo puede poner, quiere sacar un brazo y encuentra un estorbo, así que el pobrecito, o debe dejar de intentarlo o hace el ridículo. Así el Amor, cuando quiere vestir al alma de Sí, si no encuentra al alma escombrada del todo, amargado se retira”. + + + Obstáculos 5 3._
Desaliento, desconfianza. 3-34-2, 6-69-2 3-34 Febrero 4, 1900 Desconfianza. (1) Encontrándome en un estado lleno de desaliento, especialmente por la privación de mi sumo Bien, esta mañana, apenas dejándose ver, me ha dicho: (2) “El desaliento es un humor infeccioso que infecta las más bellas flores y los más agradables frutos y penetra hasta el fondo de la raíz, de modo que aquel humor infeccioso, invadiendo todo el árbol, lo marchita, lo vuelve escuálido, y si no se le pone remedio regándolo con el humor contrario, como aquel humor malo se ha introducido hasta la raíz, seca la raíz y hace caer por tierra al árbol. Así le sucede al alma que se embebe de este humor infeccioso del desaliento”. (3) A pesar de todo esto yo me sentía todavía desalentada, toda encogida en mí misma y me veía tan mala que no me atrevía a arrojarme hacia mi dulce Jesús. Mi mente estaba ocupada pensando en que para mí era inútil esperar como antes las continuas visitas de Él, sus gracias, sus carismas, todo para mí había terminado. Y Él, casi reprendiéndome, ha agregado: (4) “¿Qué haces? ¿Qué haces? ¿No sabes tú que la desconfianza deja moribunda al alma? que pensando en que debe morir no piensa más en nada, ni en adquirir, ni en comerciar, ni en embellecerse más, ni en poner remedio a sus males, no piensa otra cosa sino que para ella todo ha terminado. Y no sólo vuelve al alma moribunda, sino que la desconfianza pone a todas las virtudes en peligro de expirar”. (5) ¡Ah Señor!, me imagino ver a este espectro de la desconfianza, triste, mustio, medroso y todo tembloroso, y toda su maestría, no con otra astucia sino sólo con el temor, conduce las almas a la tumba. Pero lo que es peor, es que este espectro no se muestra como enemigo, porque entonces el alma podría burlarse de su miedo, sino que se muestra como amigo, y se infiltra tan dulcemente en el alma, que si el alma no está atenta, pareciéndole que es un amigo fiel que agoniza junto y llega a morir junto con ella, difícilmente se sabrá liberar de su artificiosa maestría. + + + Obstáculos 6 6-69 Septiembre 8, 1904 El desaliento mata más almas que todos los otros vicios. El coraje hace revivir, y es el acto más loable que el alma pueda hacer. (1) Continuando mi habitual estado, mi adorable Jesús no venía. Entonces, habiendo esperado mucho me sentía toda desalentada y temía mucho que esta mañana no viniera. Después, en cuanto vino me ha dicho: (2) “Hija mía, ¿no sabes tú que el desaliento mata más almas que el resto de los vicios? Por eso, ánimo, valor, porque así como el desaliento mata, así el valor, el coraje hacen revivir, y es el acto más loable que el alma pueda hacer, porque mientras se siente desalentada, del mismo desaliento toma valor, se anula a sí misma y espera; y deshaciéndose a sí misma, ya se encuentra rehecha en Dios”. + + +
4._
Agosto 12, 1930 El desánimo duplica el peso de las penas. En qué modo nos visita Jesús. El primer motor en Dios es el amor, y la Divina Voluntad la vida. (1) Estoy bajo el imperio del Fiat Divino que es el único que conoce mis llagas profundas que va siempre exacerbando y multiplicando en mi pobre alma, pero toda mi esperanza es que reine en ella sólo el Querer Divino en las circunstancias dolorosas de mi existencia acá abajo, y que apresuren mi partida a la patria celestial. Mientras me encontraba bajo la prensa de penas amarguísimas, mi dulce Jesús me ha dicho: (2) “Hija mía, no te abatas, porque el abatimiento llama al desánimo, el cual duplica el peso de las penas, tanto, que la pobre criatura, con este peso duplicado apenas puede arrastrarse en el camino que debe recorrer, mientras que mi Querer quiere que no te arrastres, sino que vueles en su luz interminable. Y además, el dolor soy Yo, en el cual hago mis pequeñas visitas, el velo es el dolor, pero dentro está mi persona, que escondida dentro del velo del dolor visita a la criatura; la necesidad soy Yo que escondido en ellas hago las más bellas visitas para hacerme ayuda de las necesidades que dispongo. No es con el sólo hacerme ver que visito a las criaturas, sino en tantos modos que se puede decir que en cada encuentro, en cada Obstáculos 7 circunstancia, en cada cosa que le sucede, grande o pequeña, es una visita que me dispongo a hacerle para darle lo que necesita. Para quien vive en mi Querer Divino, siendo mi presencia permanente en ella, no sólo la visito, sino le voy ensanchando los confines de mi Querer”. + + + 5. _ Desconfianza. 17-10-6 17-10 Septiembre 2, 1924 Cuánto daño causa la desconfianza en el alma. (1) Me sentía muy oprimida, pero toda abandonada en los brazos de Jesús, y le pedía que tuviera compasión de mí, pero mientras esto hacía sentí perder los sentidos, y veía que salía de dentro de mí una pequeña niña, débil, pálida y toda absorta en una profunda tristeza; y Jesús bendito, yendo a su encuentro la tomaba en sus brazos y moviéndose a piedad se la estrechaba al corazón, y con sus manos le acariciaba la frente, marcándole con signos de cruz los ojos, los labios, el pecho, y todo el resto de la pequeña niña; mientras esto hacía la niña se revigorizaba, adquiría el color y se sacudía del estado de tristeza, y Jesús viendo que la niña readquiría las fuerzas, se la estrechaba más fuerte para mayormente vigorizarla y le decía: (2) “Pobre pequeña, a qué estado estás reducida, pero no temas, tu Jesús te hará salir de este estado”. (3) Entonces mientras esto sucedía yo pensaba entre mí: “¿Quién será esta niña que ha salido de mí y que Jesús ama tanto?” Y mi dulce Jesús me ha dicho: (4) “Hija mía, esta niña es tu alma, y Yo la amo tanto que no tolero verte tan triste y débil, por eso he venido para infundirte nueva vida y nuevo vigor”. (5) Entonces yo, al oír esto le he dicho llorando: “Amor mío y vida mía, Jesús, cuanto temo que Tú me dejes, ¿cómo haré sin Ti? ¿Cómo podré vivir, a qué estado deplorable se reducirá mi pobre alma? ¡Qué pena tan desgarradora es el pensamiento de que Tú puedas dejarme! Pena que me lacera, me quita la paz y me pone el infierno en el corazón. Jesús, piedad, compasión, misericordia de mí, pequeña niña, no tengo a nadie, si me dejas Tú todo habrá terminado para mí”. (6) Y Jesús, hablando de nuevo ha agregado: “Hija mía, cálmate, no temas, tu Jesús no te deja. Yo soy celoso de tu confianza, no quiero que desconfíes mínimamente de Mí. Mira, Yo amo tanto que las almas estén con toda confianza Conmigo, que muchas veces escondo algún defecto o imperfección de ellas, o alguna incorrespondencia a mi gracia, para no darles ocasión de que no estén Conmigo con toda confianza, porque si pierden la confianza el alma queda como dividida de Mí y toda encogida en sí misma, se pone a distancia de Mí y queda paralizada en el arrojo del amor, y por eso paralizada en el sacrificarse por Mí. ¡Oh! cuánto Obstáculos 8 daño hace la desconfianza, se puede decir que es como esa helada primaveral que apaga la vida a las plantas, y muchas veces si la helada es fuerte las hace aun morir; así la desconfianza, más que helada detiene el desarrollo a las virtudes y pone el hielo al más ardiente amor; ¡oh! cuántas veces por falta de confianza quedan detenidos mis designios y las más grandes santidades, por eso Yo tolero cualquier defecto excepto la desconfianza, porque jamás le pueden producir tanto daño. Y además, ¿cómo puedo dejarte si he trabajado tanto en tu alma? Mira un poco cuánto he debido trabajar”. + + +
6._ Distracción. 6-131, 8-19-2 6-131 Septiembre 6, 1905 El mal de la distracción.
(1) Esta mañana después de haber esperado mucho, veía a nuestro Señor crucificado, y yo estaba besando las llagas de sus manos, reparando y rogando que santificara, perfeccionara, purificara todas las obras humanas por amor de cuanto había sufrido en sus santísimas manos, y el bendito Jesús me ha dicho: (2) “Hija mía, las obras que más irritan mis manos, y que más me amargan y agrandan mis llagas son las obras buenas hechas con distracción, porque la distracción quita la vida a las obras buenas, y las cosas que no tienen vida están siempre próximas a pudrirse, por eso a Mí me dan nauseas, y al ojo humano es más escándalo la obra buena hecha sin atención, que el mismo pecado, porque el pecado se sabe que es tiniebla, y no es maravilla que las tinieblas no den luz; pero la obra buena que es luz y da tinieblas ofende tanto al ojo humano, que no sabe más dónde encontrar la luz, y por eso encuentra un obstáculo en el camino del bien”. + + +
8-19 Noviembre 23, 1907 Si el alma sufre distracciones en la comunión, es señal de que no se ha dado toda a Dios.
(1) Habiéndome enterado por una persona, que fácilmente se distraía en la comunión, estaba diciendo en mi interior: “¿Cómo es posible distraerse estando Contigo? ¿Acaso no queda toda absorbida en Ti?” Después, encontrándome en mi habitual estado, estaba haciendo mis acostumbradas cosas internas, y veía como si quisiera entrar en mí alguna distracción, y a Jesús bendito que poniendo sus manos impedía que entrara, y después me ha dicho: (2) “Hija mía, si el alma sufre distracciones, disturbios, es señal de que no se ha dado toda a Mí, porque cuando el alma se ha dado toda a Mí, siendo cosa mía sé tener bien custodiado mi don; Obstáculos 9 mientras que, cuando en virtud del libre albedrío no me dan todo, Yo no puedo tener esa custodia especial, y estoy obligado a sufrir las cosas molestas que turban mi unión con ellas,mientras que cuando es toda mía, el alma no hace ningún esfuerzo para estarse tranquila, el empeño es todo mío para no dejar entrar ninguna cosa que pudiera turbar nuestra unión”. + + +
7._ Escrúpulos. 4-56_2, 12-18-8 4-56 Febrero 10, 1901 La obediencia tiene una vista aguda, el amor propio es muy corto de vista.
(1) Al venir mi adorable Jesús, se hacía ver con los ojos resplandecientes de vivísima y purísima luz; yo he quedado cautivada y sorprendida ante aquella luz deslumbrante, y Jesús viéndome tan cautivada, sin que le dijera nada me ha dicho: (2) “Amada mía, la obediencia tiene la vista agudísima y vence en belleza y en penetración a la misma luz del sol, mientras que el amor propio es muy corto de vista, tanto que no puede dar un paso sin tropezar. Y no creas tú que esta vista agudísima la tienen las almas que están siempre agitadas y haciendo escrúpulo de todo, más bien ésta es una red que les teje el amor propio, porque siendo muy corto de vista, primero las hace caer y luego les suscita mil turbaciones y escrúpulos, y lo que hoy detestan con tantos escrúpulos y temores, mañana caen en eso nuevamente, tanto, que su vivir se reduce a estarse siempre sumergidos en esta red artificiosa que les sabe tejer muy bien el amor propio, a diferencia de la vista agudísima de la obediencia que es homicida del amor propio, porque siendo agudísima y clarísima, inmediatamente prevé donde puede dar un paso en falso, y con ánimo generoso se abstiene de darlo y goza la santa libertad de los hijos de Dios. Y así como las tinieblas atraen más tinieblas y la luz atrae más luz, así esta luz llega a atraer la luz del Verbo, y uniéndose tejen la luz de todas las virtudes”. (3) Sorprendiéndome al oír esto he dicho: “Señor, ¿qué dices? A mí me parece que es santidad ese modo de vivir escrupuloso”. (4) Y Él con tono más serio ha agregado: “Más bien te digo que ésta es la verdadera marca de la obediencia, y la otra es la verdadera marca del amor propio, y ese modo de vivir me mueve más a indignación que a amor, porque cuando es la luz de la verdad la que hace ver una falta, aun mínima, debería haber una enmienda, pero como es la vista corta del amor propio, no hace otra cosa que tenerlas oprimidas, sin que avancen en el camino de la verdadera santidad”. + + + Obstáculos 10 12-18 Agosto 14, 1917 Jesús no hacía otra cosa que darse en poder de la Voluntad del Padre. Ejemplo de la Santidad del vivir en el Divino Querer. (8) Por tanto, muchos se encuentran en el camino falso de la santidad, muchos la ponen en las pías prácticas de piedad, y ¡ay de quien se las estorbe! ¡Oh! cómo se engañan, si sus quereres no están unidos con Jesús, y también transformados en Él, lo que es continua oración, con todas sus pías prácticas su santidad es falsa, y se ve que estas almas pasan con mucha facilidad de las pías prácticas a los defectos, a las diversiones, a sembrar discordias y a tantas otras cosas. ¡Oh, cómo es deshonrosa esta especie de santidad! Otros ponen la santidad en ir a la iglesia y asistir a todas las funciones, pero su querer está lejano de Jesús, y se ve que estas almas poca atención ponen a sus propios deberes, y si son impedidas se enfurecen, lloran porque su santidad se les va por el aire, se lamentan, desobedecen, son las llagas de las familias; ¡oh, qué falsa santidad! Otros la ponen en las confesiones frecuentes, en la dirección pormenorizada, en hacer escrúpulo de todo, pero luego no se hacen escrúpulo de que su querer no corre junto con el Querer de Jesús, y ¡ay de quien las contradice!; estas almas son como los globos inflados, que en cuanto se les hace un pequeño agujero, se sale el aire y su santidad se esfuma, y caen por tierra, estos pobres globos tienen siempre qué decir, son fácilmente llevados a la tristeza, viven siempre en la duda, y por eso quisieran un director para ellos, que en cada pequeña cosa los aconseje, los tranquilice, los consuele, pero pronto están más agitados que antes. Pobre santidad, cómo es falsificada, quisiera las lágrimas de mi Jesús para llorar junto con Él sobre estas santidades falsas y hacer conocer a todos cómo la verdadera santidad está en el hacer la Divina Voluntad y vivir en el Divino Querer, esta santidad echa sus raíces tan profundas, que no hay peligro de que oscile, porque llena Cielo y tierra, y dondequiera encuentra su apoyo; es firme, no sujeta a inconstancias, a defectos voluntarios, atenta a los propios deberes, es la más sacrificada, desapegada de todos y de todo, aun de las mismas direcciones, y como sus raíces son profundas, se eleva tan alto, que las flores y los frutos florecen en el Cielo, y está tan escondida en Dios que la tierra poco o nada ve de esta alma; el Querer Divino la tiene absorbida en Él; sólo Jesús es el artífice, la vida, la forma de la santidad de esta envidiable criatura, no tiene nada de suyo, sino todo es en común con Jesús, su pasión es el Divino Querer; su característica es el Querer de su Jesús, y el Fiat es su movimiento continuo. (9) En cambio la pobre y falsa santidad de los globos está sujeta a continuas inconstancias, y mientras parece que los globos de su santidad se inflan tanto, que parece que vuelan por el aire a una cierta altura, tanto que muchos y los mismos directores quedan admirados, pero pronto se desengañan; y basta para hacer desinflar estos globos, una humillación, una preferencia usada por los directores con cualquier otra persona, creyéndolas un robo que les hacen, pues se creen las más necesitadas, por tanto, mientras se hacen escrúpulo de tonterías, después llegan a desobedecer; es la envidia y la polilla de estos globos, que royéndoles el bien que hacen, les va sacando el aire y el pobre globo se desinfla y cae por tierra, llegando a ensuciarse de tierra, y entonces se ve la santidad que había en el globo; ¿y qué cosa se Obstáculos 11 encuentra? Amor propio, resentimiento, pasiones escondidas bajo aspecto de bien, y se tiene ocasión para decir: Se han hecho juguete del demonio; así que de toda la santidad, no se ha encontrado otra cosa que un amasijo de defectos, aparentemente disfrazados de virtud. Pero, ¿quién puede decir todo? Sólo Jesús sabe los males peores de esta falsa santidad, de esta vida devota sin fundamento, porque está apoyada sobre una falsa piedad. Estas falsas santidades son las vidas espirituales sin fruto, estériles, que son causa de hacer llorar, quién sabe cuánto, a mi amable Jesús; son el malhumor de la sociedad, las cruces de los mismos directores, de las familias. Se puede decir que llevan junto a ellos un aire maléfico que daña a todos. + + + 8._ Inconstancia y Volubilidad. 4-62-41 4-62 Marzo 31, 1901 Inconstancia y volubilidad. (1) Esta mañana, sintiéndome toda amargada, me veía aún tan mala que casi no me atrevía a ir en busca de mi sumo y único Bien, pero el Señor no mirando mis miserias, se ha dignado venir diciéndome: (2) “Hija mía, es a Mí a quien quieres, pues bien, he venido a alegrarte, estémonos juntos, pero estémonos en silencio”. (3) Después de haber estado así por un poco, me ha transportado fuera de mí misma, y veía que la Iglesia festejaba el día de las palmas, y Jesús rompiendo el silencio me ha dicho: (4) “¡Cuánta volubilidad, cuánta inconstancia! Así como hoy gritaron hosanna proclamándome como su Rey, otro día gritaron crucifícalo, crucifícalo. Hija mía, la cosa que más me disgusta es la inconstancia y la volubilidad, porque esto es señal de que la verdad no ha tomado posesión de tales almas, y aun en cosas de religión puede ser que encuentren su satisfacción, su propia comodidad y el interés, o bien porque se encuentran en tal partido, pero mañana pueden cambiar estas cosas y se pueden encontrar en medio de otros partidos, y he aquí que se desvían de la religión, y sin disgusto se entregan a sectas; porque cuando la verdadera luz de la verdad entra en un alma y se posesiona de un corazón, esta alma no está sujeta a inconstancia, más bien todo lo sacrifica por amor de aquella y para hacerse dominar por ella, y con ánimo firme desprecia todo lo demás que no pertenece a la verdad”. (5) Y mientras esto decía, lloraba sobre la condición de la presente generación, que peor que antes está sujeta a la inconstancia según soplan los vientos. + + + Obstáculos 12 9,_ Indecisión. 10-8-2 10-8 Diciembre 24, 1910 Las almas indecisas no son buenas para nada. (1) Habiendo recibido la comunión rogaba al buen Jesús por un sacerdote que quería saber si el Señor lo llamaba al estado religioso, y el buen Jesús me ha dicho: (2) “Hija mía, Yo lo llamo y él está siempre indeciso. Las almas que no son decididas no son buenas para nada; lo contrario cuando son decididas y resueltas, entonces todas las dificultades las supera, las soluciona, aquellos mismos que suscitan las dificultades, viéndolo tan resuelto, se debilitan y no tienen el valor de oponerse. Es un poco de apego lo que lo ata, y Yo no quiero contaminar mi gracia en los corazones que no están libres de todo; si se separa de todo y de todos, entonces mi gracia lo inundará de más y sentirá la fuerza necesaria para seguir mi llamada”. + + + 10._ Distracción. 6-131-2, 8-19-2 6-131 Septiembre 6, 1905 El mal de la distracción. (1) Esta mañana después de haber esperado mucho, veía a nuestro Señor crucificado, y yo estaba besando las llagas de sus manos, reparando y rogando que santificara, perfeccionara, purificara todas las obras humanas por amor de cuanto había sufrido en sus santísimas manos, y el bendito Jesús me ha dicho: (2) “Hija mía, las obras que más irritan mis manos, y que más me amargan y agrandan mis llagas son las obras buenas hechas con distracción, porque la distracción quita la vida a las obras buenas, y las cosas que no tienen vida están siempre próximas a pudrirse, por eso a Mí me dan nauseas, y al ojo humano es más escándalo la obra buena hecha sin atención, que el mismo pecado, porque el pecado se sabe que es tiniebla, y no es maravilla que las tinieblas no den luz; pero la obra buena que es luz y da tinieblas ofende tanto al ojo humano, que no sabe más dónde encontrar la luz, y por eso encuentra un obstáculo en el camino del bien”. + + + Obstáculos 13 8-19 Noviembre 23, 1907 Si el alma sufre distracciones en la comunión, es señal de que no se ha dado toda a Dios. (1) Habiéndome enterado por una persona, que fácilmente se distraía en la comunión, estaba diciendo en mi interior: “¿Cómo es posible distraerse estando Contigo? ¿Acaso no queda toda absorbida en Ti?” Después, encontrándome en mi habitual estado, estaba haciendo mis acostumbradas cosas internas, y veía como si quisiera entrar en mí alguna distracción, y a Jesús bendito que poniendo sus manos impedía que entrara, y después me ha dicho: (2) “Hija mía, si el alma sufre distracciones, disturbios, es señal de que no se ha dado toda a Mí, porque cuando el alma se ha dado toda a Mí, siendo cosa mía sé tener bien custodiado mi don; mientras que, cuando en virtud del libre albedrío no me dan todo, Yo no puedo tener esa custodia especial, y estoy obligado a sufrir las cosas molestas que turban mi unión con ellas, mientras que cuando es toda mía, el alma no hace ningún esfuerzo para estarse tranquila, el empeño es todo mío para no dejar entrar ninguna cosa que pudiera turbar nuestra unión”. + + + 11._ Prudencia humana. 24-37-4 24-37 Agosto 23, 1928 Certeza del reino del Querer Divino sobre la tierra. Derechos de Dios y de la criatura. El nuevo Evangelio:” Las verdades acerca del Fiat Divino”. La prudencia humana hace fallar las obras más bellas. Soledad de Jesús y quien le hacía compañía. (3) Después de esto estaba pensativa sobre la publicación de los escritos sobre la Voluntad de Dios, especialmente sobre ciertas oposiciones, y habiéndome puesto a rezar, mi dulce Jesús se hacía ver que con sus manos se detenía el corazón, tanto era el dolor que sentía, y todo afligido me ha dicho: (4) “Hija mía, cómo me siento doliente, habrían debido sentirse honrados, jactarse y gloriarse por hacerse conocer que son ellos los que tienen este gran honor de publicar las verdades sobre mi Santa Voluntad, honor y gloria más grande no podía darles, que llamarlos a un oficio tan alto, y en cambio quieren esconderse; cómo me duele el corazón, siento tanto dolor que no puedo contenerlo. Las verdades sobre mi Fiat son el nuevo Evangelio del reino de mi Querer Obstáculos 14 Divino, en el cual encontrarán las normas, el sol, las enseñanzas cómo ennoblecerse, elevarse a su origen y tomar el estado dado a ellos por Dios en el principio de la Creación, encontrarán el Evangelio que tomándolos de la mano los conducirá a la verdadera felicidad en la paz constante, la única ley será mi Voluntad, la cual con su pincel de amor entintado en los vivos colores de su luz, restituirá al hombre la semejanza de su Creador. ¡Oh, cómo deberían haber codiciado el recibir y el hacer conocer un bien tan grande, en cambio, todo lo contrario! En la Redención los evangelistas se sintieron honrados de hacer conocer quiénes eran aquellos que ponían fuera el Evangelio, para que fuera conocido por todo el mundo, y con gloria señalaron su nombre, tanto, que al predicar el Evangelio primero se dice el nombre de quien lo escribió y después se dice el Evangelio, así quiero que se haga sobre las verdades de mi Voluntad, que de todos se sepa quiénes son aquellos que han llevado tanto bien al mundo. Pero créelo, todo es por causa de la prudencia humana, ¡ah! cuántas obras divinas ha hecho malograr en medio a las criaturas la prudencia humana, que han llegado como holgazanes a retirarse de las obras más santas, pero mi Voluntad sabrá triunfar sobre todo y burlarse de ellos, pero no puedo esconder el dolor de tanta ingratitud humana a un bien tan grande”. + + + 12._ Soberbia. 3-10-2, 4-77-2, 6-40-2 3-10 Noviembre 19, 1899 Males de la soberbia. (1) Continúa viniendo mi adorable Jesús, y como mi mente, antes de que viniera estaba pensando en ciertas cosas que me había dicho en años pasados, y que no recuerdo bien, Él, como para recordarme me ha dicho: (2) “Hija mía, la soberbia roe la gracia. En los corazones de los soberbios no hay otra cosa que un vacío todo lleno de humo, que produce la ceguera. La soberbia no hace más que hacer de sí mismo un ídolo, así que el alma soberbia no tiene a su Dios consigo; con el pecado ha buscado destruirlo en su corazón, y levantando un altar en él, se pone encima y se adora a sí mismo”. (3)¡Oh! Dios, qué monstruo abominable es este vicio, a mí me parece que si el alma está atenta a no dejarlo entrar en ella, estará libre de todos los otros vicios, pero si por su desventura se Obstáculos 15 deja dominar por él, como es madre monstruosa y mala, le parirá todos sus hijos díscolos, los cuales son los demás pecados. ¡Ah Señor, tenla lejos de mí! + + + 4-77 Julio 30, 1901 Ve el mundo, y cómo la mayor parte son ciegos. (1) Encontrándome en mi habitual estado, el bendito Jesús me ha transportado fuera de mí misma en medio de mucha gente. ¡Qué ceguera! casi todos eran ciegos, unos pocos de corta vista; apenas uno que otro se notaba como sol en medio de las estrellas, de vista agudísima, todo concentrado en el Sol divino, y esta vista le era concedida porque la tenía fija en la luz del Verbo Humanado. Jesús, compadeciéndose todo me ha dicho: (2) “Hija mía, cómo ha arruinado al mundo la soberbia, ha llegado a destruir esa pequeña lucecita de razón que todos llevan consigo desde que nacen; pero debes saber que la virtud que más exalta Dios es la humildad, y la virtud que más exalta a la criatura ante Dios y ante los hombres es la humildad”. + + + 6-40 Mayo 30, 1904 La Pasión sirve como vestido al hombre. La soberbia transforma en demonios las imágenes de Dios. (1) Encontrándome en mi habitual estado, estaba pensando y ofreciendo la Pasión de Nuestro Señor, especialmente la corona de espinas, y le rogaba que diera luz a tantas mentes cegadas, que se hiciera conocer, porque es imposible conocerlo y no amarlo. Mientras esto decía, mi adorable Jesús ha salido de dentro de mi interior y me ha dicho: (2) “Hija mía, cuánta ruina hace en el alma la soberbia, basta decirte que forma un muro de división entre la criatura y Dios, y de imágenes mías las transforma en demonios. Y además, si tanto te duele y te desagrada que las criaturas sean tan ciegas que ellas mismas no entiendan ni vean el precipicio en el cual se encuentran, y tanto deseas que Yo las ayude, mi Pasión sirve como vestido al hombre, que le cubre las más grandes miserias, lo embellece y le restituye todo el bien que por el pecado se había quitado y había perdido, por lo cual Yo te hago don de mi Pasión, a fin de que te sirva a ti y para quien quieras tú”. (3) Al escuchar esto me ha venido tal temor viendo la grandeza del don, y temiendo que no supiera utilizar este don, y por eso desagradar al mismo Donador; entonces he dicho: “Señor, Obstáculos 16 no siento la fuerza de aceptar tal don, soy muy indigna de tal favor, mejor quédatelo Tú que eres el Todo y todo conoces, conoces a quién es necesario y conviene aplicar este vestido tan precioso y de inmenso valor, porque yo, pobrecita, ¿qué cosa puedo conocer? Y si es necesario aplicarlo a alguien y yo no lo hago, ¿qué rigurosa cuenta no me pedirás?” (4) Y Jesús: ”No temas, el mismo Donador te dará la gracia de no tener inútil el don que te ha dado, ¿crees tú que Yo te hago un don para hacerte daño? No, jamás”. (5) Entonces yo no he sabido qué responder, pero he quedado espantada y en ascuas, reservándome para oír cómo pensaba la señora obediencia. Se entiende sin embargo que este vestido, no quiere significar otra cosa que todo lo que obró, mereció y sufrió nuestro Señor, donde la criatura encuentra el vestido para cubrirse la desnudez despojada de virtud, las riquezas para enriquecerse, las bellezas para volverse bella y embellecerse, y el remedio a todos sus males. Después, habiéndolo dicho a la obediencia, me ha dicho que lo aceptara. + + + 13._ Temor. 32-22-2 32-22 Septiembre 2, 1933 Canales, comercio entre el Cielo y la tierra, comercio del alma que vive en la Divina Voluntad. Competencia de amor entre criatura y Creador. (1) Soy siempre el pequeño átomo en el Querer Divino, recién nacida apenas y siento la extrema necesidad de ser alimentada y crecer en sus brazos paternos, de otra manera surge en mí el querer humano para formar su vida infeliz. Dios mío, ten piedad de mí y no permitas que yo conozca ni adquiera otra vida sino la de tu Voluntad, y sintiéndome afligida, oprimida por las casi continuas privaciones de mi dulce Jesús, que me tienen sacrificada sobre la hoguera de un dolor, y que sólo Dios es testigo de un martirio tan duro, por lo que tenía temor de que mi infeliz querer humano me hiciera una jugarreta, y mi amado Jesús para infundirme ánimo, sosteniéndome en sus brazos porque no podía más, me ha dicho: (2) “Hija mía bendita, ánimo, aleja de tu corazón todo temor, esta es el arma que, o mata o hiere el amor y hace perder la familiaridad con tu Jesús, y Yo, ni sé estar, ni quiero estar con quien quiere vivir de mi Voluntad, sin intimidad, sería como si no fuese una sola cosa Conmigo, si esto fuera no podría decir que es una la Voluntad que nos ánima y forma tu vida y la mía, sino que debería decir: ‘Tú tienes tu voluntad, y Yo tengo la mía’. Y Yo no quiero esto, porque el vivir en mi Querer no existiría más en ti, más bien quiero que en cada pena que sufras, aun Obstáculos 17 en mi privación, en cada cosa que hagas de todo tu ser, llames siempre a mi Voluntad, a fin de que todos tus actos formen el canal donde Ella pueda encontrar el camino, el lugar dónde encerrar sus bienes y hacerlos correr en abundancia, según el canal que has preparado; cada acto que tú haces puede ser un canal de gracias, de luz, de santidad, que prestes a mi Voluntad, la cual te hará propietaria de los bienes que encierra en tus actos, y los hará correr para bien de todos. Mira entonces para qué debe servirme tu ser, tus penas, tus actos, deben servir como tantos canalitos en los cuales pueda poner siempre de lo mío; el poner de lo mío es felicidad para Mí, es el darme qué hacer, es el sentirme amado y conocido. Y es tanto mi deseo de poner en los actos de la criatura mis propiedades divinas, para volverla dueña, que estoy a la espía, hago de vigilante centinela, uso todas mis atenciones amorosas para ver si sus actos están vacíos del querer humano y si hace la llamada a mi Divina Voluntad, la cual encontrando el vacío en los actos humanos, se sirve de ellos como canales para poner en ellos las gracias más grandes, los conocimientos más sublimes, la santidad que más los asemeja, y con esto forma la dote divina a su amada criatura”. (3) Luego de esto ha hecho silencio, y después ha agregado con un acento más tierno: (4) “Hija mía, tú debes saber que para quien vive en mi Divina Voluntad no hay tiempo que perder, ni se puede poner atención a ciertas minucias, a temores, a opresiones, a agitaciones, a dudas, quien tiene que hacer lo más, lo menos lo debe hacer a un lado, quien debe tomar el sol y gozárselo, es necesario que no ponga atención a las pequeñas luces, y quien posee el día no debe poner atención a la noche, porque el sol es más que las pequeñas luces y el día tiene más valor que la noche, y si quiere poner atención al uno y al otro, corre peligro de no gozar toda la plenitud de la luz del sol, ni haga todo lo que puede hacer el día, y puede ser que por poner atención a lo menos, pierda lo más. Mucho más que mi Divina Voluntad para quien vive en Ella, quiere estar siempre en acto de dar, y la criatura debe estar siempre en acto de recibir, y si se quiere poner atención a otras cosas, mi Voluntad es obligada a hacer pausas en el dar, porque no la encuentra atenta a recibir lo que quiere dar, y esto es interrumpir la corriente divina, y si supieras qué significa, cómo estarías atenta. (5) Además de esto, tú debes saber que conforme la criatura hace sus actos en mi Divina Voluntad, entra en los bancos divinos y hace su comercio de valor infinito, ella como viene en nuestro Querer, si bien es pequeña, pero viene como dueña, y se hace dueña de lo que nuestros bancos divinos poseen y toma cuanto más puede tomar, y como lo que toma no lo puede encerrar todo dentro de sí, lo deja en depósito junto con nuestros mismos tesoros, y Nosotros la hacemos hacer, gozamos con su comercio, y es tanta nuestra bondad, que le damos el interés a las adquisiciones que ha hecho. Así que, cada vez que hace sus actos en Obstáculos 18 nuestro Querer, abre el comercio entre el Cielo y la tierra, y pone en comercio nuestra santidad, potencia, bondad, amor, y Nosotros para no quedarnos atrás de nuestra amada criatura, ella sube y Nosotros descendemos en lo bajo del querer humano, y abriendo nuestro comercio hacemos la adquisición del querer humano, comercio tan querido y agradable para Nosotros, y así hacemos competencia y nos conquistamos mutuamente. Hija buena, vivir en nuestro Querer y no tener ella qué hacer con Nosotros y Nosotros con ella, ni tener qué decir, ni hacernos sentir, nos resulta imposible, si esto fuera no sería más Vida nuestra que desarrollamos en la criatura, sino un modo de decir, no una realidad. La vida siente la necesidad absoluta de moverse, de hacerse sentir, de respirar, de palpitar, de hablar, de dar calor; ¿cómo se puede sofocar una vida, estar, vivir, y no hacerse sentir? Esto le es imposible a Dios y a la criatura. Por eso no te alarmes cuando oyes que todo es silencio en ti, son breves incidentes, porque soy Yo mismo el que siento la necesidad de hacer sentir que mi Vida existe en ti. Estar y no hacerme sentir sería mi más crudo martirio, lo puedo hacer por poco, pero no siempre, por eso no estés pensativa, vive toda abandonada en Mí, y Yo pensaré en todo”. + + + 14._ Turbación. 6-99-2 6-99 Marzo 28, 1905 Efectos de la turbación. Encuentro continuo de Jesús con el alma. (1) Encontrándome en mi habitual estado, cuando apenas ha venido el bendito Jesús, y habiendo yo dicho a un alma turbada: “Piensa en no querer estar turbada, no sólo por tu bien, sino mucho más por amor de Nuestro Señor, porque el alma turbada no sólo está ella turbada, sino que hace turbarse a Jesucristo”. Después he dicho entre mí: “Qué disparate he dicho, Jesús no puede turbarse jamás”. Entonces al venir me ha dicho: (2) “Hija mía, en lugar de un disparate has dicho una verdad, porque en cada alma formo una Vida Divina, y si el alma está turbada, esta Vida Divina que Yo voy formando queda también turbada; y no sólo esto, sino que jamás llega a cumplirse perfectamente”. + + + Obstáculos 19 15._ Ingratitud. 1-2, 4-94, 6-73, 11-89, 12-79, 14-55 1-2 Septiembre 14, 1899 (53) “Basta por ahora. Pasa al séptimo exceso de mi Amor”. (54) 7º.- La voz interior continuaba: “Hija mía, no me dejes solo en tanta soledad y en tanta oscuridad, no salgas del seno de mi Mamá para que veas el séptimo exceso de mi Amor. Escúchame, en el seno de mi Padre Celestial Yo era plenamente feliz, no había bien que no poseyera, alegría, felicidad, todo estaba a mi disposición; los ángeles reverentes me adoraban y estaban a mis órdenes. Ah, el exceso de mi Amor, podría decir que me hizo cambiar fortuna, me restringió en esta tétrica prisión, me despojó de todas mis alegrías, felicidad y bienes para vestirme con todas las infelicidades de las criaturas, y todo esto para hacer el cambio, para dar a ellas mi fortuna, mis alegrías y mi felicidad eterna. Pero esto habría sido nada si no hubiera encontrado en ellas suma ingratitud y obstinada perfidia. Oh, cómo mi Amor eterno quedó sorprendido ante tanta ingratitud y lloró la obstinación y perfidia del hombre. La ingratitud fue la espina más punzante que me traspasó el corazón desde mi concepción hasta el último instante de mi Vida, hasta mi muerte. Mira mi corazoncito, está herido y gotea sangre. ¡Qué pena! ¡Qué dolor siento! Hija mía, no seas ingrata; la ingratitud es la pena más dura para tu Jesús, es cerrarme en la cara las puertas para dejarme afuera, aterido de frío. Pero ante tanta ingratitud mi Amor no se detuvo y se puso en actitud de Amor suplicante, orante, gimiente y mendigante, y éste es el octavo exceso de mi Amor”. + + + 4-94 Octubre 21, 1901 La recta intención. Todo lo que no se hace por Dios queda perdido como polvo ante un viento impetuoso. (1) Esta mañana, el bendito Jesús al venir parecía que hacía un cerco con sus brazos como para encerrarme dentro, y mientras me estrechaba me ha dicho: (2) “Hija mía, cuando el alma hace todo por Mí, todo queda encerrado dentro de este cerco, nada queda fuera, así fuera un suspiro, un latido, un movimiento cualquiera, todo entra en Mí, y en Mí todo queda numerado y Yo en recompensa los derramo en el alma, pero duplicados de gracia, de modo que el alma derramándolos nuevamente en Mí, y Yo en ella, llega a adquirir un capital sorprendente de gracia, y todo esto es mi deleite, esto es: “Dar a la criatura lo que me ha dado como si fuese cosa suya, agregando siempre de lo mío”. Y quien con su ingratitud Obstáculos 20 impide que le dé lo que quiero, impide mis inocentes delicias. Ahora, quien no obra por Mí, todo queda fuera de mi cerco, dispersado como el polvo por un viento impetuoso”. + + + 6-73 Septiembre 27, 1904 Lo que agrada más a Jesús es el sacrificio voluntario. Las dotes naturales son luz que sirve al hombre para encaminarlo en el camino del bien. (1) Continuando mi habitual estado, he visto a mi bendito Jesús casi en acto de castigar a las gentes, y habiéndole rogado que se aplacara me ha dicho: (2) “Hija mía, la ingratitud humana es horrenda; no sólo los sacramentos, la gracia, las luces, las ayudas que doy al hombre, sino también las mismas dotes naturales que le he dado, todas son luces que sirven para encaminarlo en el camino del bien, y por lo tanto para encontrar la propia felicidad, y el hombre convirtiendo todo esto en tinieblas, busca allí la propia ruina, y mientras allí busca la ruina dice que busca mi propio bien; ésta es la condición del hombre, ¿se puede dar ceguera e ingratitud más grande que ésta? Hija, mi único consuelo y gusto que me puede dar la criatura en estos tiempos, es el sacrificarse voluntariamente por Mí, porque habiendo sido mi sacrificio todo voluntario por ellos, donde encuentro la voluntad de sacrificarse por Mí, me siento como recompensado por lo que hice por ellos. Por eso, si quieres aliviarme y darme gusto, sacrifícate voluntariamente por Mí”. + + + 11-89 Marzo 7, 1915 Castigos. Los hijos de la Iglesia serán sus más fieros enemigos. (1) El pensamiento de los flagelos y de que yo los pudiera fomentar por salirme por mí de mi estado, me traspasaba el corazón. El confesor continuaba sin estar bien, y yo rezaba y lloraba, y no sabía decidirme. El bendito Jesús venía como relámpago y huía y me dejaba libre. Finalmente, movido a compasión vino y compadeciéndome y acariciándome me dijo: (2) “Hija mía, tu constancia me vence. El amor y la oración me atan y casi me hacen guerra, por eso he venido a entretenerme un poco contigo, no pudiendo resistir más; pobre hija, no llores, heme aquí todo para ti, paciencia, ánimo, no te abatas. Si tú supieras cuánto sufro, pero la ingratitud de las criaturas a esto me obliga, los pecados enormes, la incredulidad, el querer casi Obstáculos 21 desafiarme, y todo esto es lo menos, si te dijera de la parte religiosa, ¡cuántos sacrilegios! ¡Cuántas rebeliones! ¡Cuántos que se fingen hijos míos y son mis más encarnizados enemigos! Estos fingidos hijos son usurpadores, interesados, incrédulos, sus corazones son cloacas de vicios, y estos hijos serán los primeros en desatar la guerra contra la Iglesia y buscarán matar a su propia Madre, ¡oh, cuántos están ya listos para desatarla! Por ahora la guerra es entre gobiernos, naciones, pero dentro de poco harán guerra a la Iglesia, y sus más grandes enemigos serán sus propios hijos. Mi corazón está lacerado por el dolor, pero a pesar de esto tolero que pase esta borrasca y que la faz de la tierra, las iglesias, sean lavadas por la sangre de aquellos mismos que la han ensuciado y contaminado. También tú únete con mi dolor, reza y ten paciencia mientras ves pasar esta borrasca”. (3) Pero ¿quién puede decir mi dolor? Me sentía más muerta que viva. Sea siempre bendito Jesús y sea hecho siempre su Santo Querer. + + + 12-79 Enero 27, 1919 Las tres heridas mortales del corazón de Jesús. (3) La segunda herida mortal de mi corazón es la ingratitud. La criatura con la ingratitud cierra mi corazón, más bien, ella misma da dos vueltas a la llave, y mi corazón se hincha porque quiere derramar gracias, amor, y no puede, porque la criatura me los ha encerrado y ha puesto el sello con la ingratitud, y Yo doy en delirio, desvarío sin esperanza de que esta herida me sea curada, porque la ingratitud me la va haciendo siempre más profunda, dándome pena mortal. + + + 14-55 Agosto 29, 1922 El alma en la Divina Voluntad recibe todos los bienes del obrar de Jesús. (1) Continuando mi habitual estado, estaba pensando en todo lo que mi dulce Jesús ha hecho y sufrido para salvar las almas, y Él al venir me ha dicho: (2) “Hija mía, todo lo que hizo mi Humanidad, oraciones, palabras, obras, pasos y penas, está en acto de darse al hombre, pero, ¿quién lo toma? ¿Quién recibe el injerto de mi obrar? Quien se acerca a Mí y uniéndose Conmigo reza, recibe el injerto de mi oración y los bienes que ella contiene; quien habla, enseña, unido Conmigo, recibe el injerto y los frutos de mis palabras; y así quien obra, quien sufre unido Conmigo, recibe el injerto y los bienes que hay en mis penas Obstáculos 22 y obras, de otra manera todos los bienes que adquirí para la criatura quedan suspendidos, y no quedando injertada Conmigo, no disfruta de los bienes que mi Humanidad con tanto amor quiere dar; si no hay unión los bienes de uno quedan como muertos para el otro. Imagínate una rueda, el centro de la rueda es mi Humanidad, los rayos son todo lo que hice y sufrí, la circunferencia donde quedan fijados los rayos es toda la familia humana que gira en torno al centro; ahora, si esta circunferencia, este segundo círculo de la rueda no se acerca para recibir la fijación de los rayos, éstos quedan suspendidos y no pueden comunicar los bienes que el centro de la rueda contiene. ¡Oh! cuánto sufro al ver tantos bienes míos suspendidos, que la ingratitud humana no sólo no recibe sino desprecia y pisotea, por eso con tanta ansia voy en busca de las almas que quieren vivir en mi Querer, para poder fijar en ellas los rayos de mi rueda, y mi Voluntad les dará gracia para poder formar la circunferencia del segundo círculo de la rueda y recibirán todos los bienes que las demás me rechazan y desprecian”. + + + 16._Obstinación. 12-79, 29-17 12-79 Enero 27, 1919 Las tres heridas mortales del corazón de Jesús. (4) La tercera es la obstinación. ¡Qué herida mortal a mi corazón! La obstinación es la destrucción de todos los bienes que he hecho para la criatura; es la firma de la declaración que la criatura hace de no conocerme, de no pertenecerme más, es la llave del infierno, al cual la criatura va a precipitarse; y mi corazón siente por ello el desgarro, se me hace pedazos, y me siento llevar uno de esos pedazos. ¡Qué herida mortal es la obstinación! (5) Hija mía, entra en mi corazón y toma parte en estas mis heridas, compadece mi despedazado corazón, suframos juntos y roguemos”. + + + 29-17 Mayo 19, 1931 Escenas del Edén. Caída del hombre. La Reina del Cielo aplasta la cabeza a la serpiente infernal. Las palabras de Jesús tienen la virtud comunicativa. Habla acerca de las dudas y dificultades. (3) Hija mía, la Celestial criatura era pobre, sus dotes naturales aparentemente eran comunes, nada de extraordinario aparecía en lo externo; toma por esposo un pobre artesano que gana su Obstáculos 23 pan diario con su modesto trabajo. Supón que se hubiera sabido por los grandes del mundo, por los doctores y sacerdotes, antes que fuera Madre del Verbo, que Ella era la Madre del futuro Mesías; le habrían hecho una guerra encarnizada, ninguno lo habría creído, habrían dicho: ‘¿Es posible que no haya habido ni haya mujeres en Israel, que debía ser esta pobre la Madre del Verbo Eterno? Había una Judith, una Esther y tantas otras’. Por eso ninguno lo habría creído y habrían puesto dudas y dificultades sin número, si pusieron dudas sobre mi Divina Persona, de no creerme que Yo fuera el Mesías suspirado, y muchos llegan a no creerme todavía que Yo descendí sobre la tierra a pesar de que Yo hice muchos milagros, de inducir a los más incrédulos a creerme, ¡ay! cuando en los corazones entra la dureza, la obstinación, se vuelven incapaces de recibir ningún bien, las verdades, los mismos milagros están para ellos como muertos y sin vida; por eso mucho más la Madre Celestial, que nada de milagroso se veía en su exterior. + + + 17._ Voluntad humana. 6-55, 13-4, 17-45, 21-15, 33-5, 34-28 6-55 Julio 31, 1904 La voluntad humana falsifica y profana aun las obras más santas. (1) Continuando mi pobre estado, parece que Jesús ha venido más de una vez, y parecía que lo veía niño circundado como por una sombra, y me ha dicho: (2) “Hija, ¿no sientes la frescura de mi sombra? Repósate en ella porque encontrarás alivio”. (3) Y parecía que reposábamos juntos a su sombra, y me sentía toda reanimada junto a Él, y después ha continuado: (4) “Amada mía, si tú me amas, no quiero que tú mires ni en ti misma ni fuera de ti, ni si estás caliente o fría, ni si haces mucho o poco, ni si sufres o gozas, todo esto debe ser destruido en ti y sólo debes fijarte si haces cuanto más puedes por Mí y todo por agradarme, los otros modos, por cuan altos, sublimes y laboriosos, no pueden agradarme y contentar mi amor. ¡Oh! cuántas almas falsifican la verdadera devoción y profanan las obras más santas con la propia voluntad, buscándose siempre a sí mismas. Y si también en las cosas santas se busca el modo y el gusto propio y la satisfacción de sí misma, se encuentra a sí misma, huye Dios, y no lo encuentra”. + + + Obstáculos 24 13-4 Junio 6, 1921 El milagro más grande que Dios puede hacer, es que un alma viva de su Fiat. (1) Estaba perdiéndome en el Santo Querer de Jesús bendito y pensaba entre mí: “¿Cuál será más grande, más variada, más múltiple, la obra de la Creación o la obra de la Redención?” Y mi siempre amable Jesús me ha dicho: (2) “Hija mía, la obra Redimiente es más grande, más variada y múltiple que la obra de la Creación, tan es más grande, que cada acto de la obra Redimiente son mares inmensos que circundan la obra de la Creación, la cual, circundada por la obra Redimiente, no es más que pequeños riachuelos circundados por los vastísimos mares de la obra Redimiente. Ahora, quien vive en mi Voluntad, quien toma por vida mi Fiat Voluntas Tua, corre en estos mares inmensos de la obra Redimiente, se difunde y se ensancha junto, en modo que supera la misma obra de la Creación, por eso únicamente la vida de mi Fiat puede dar verdadero honor y gloria a la obra de la Creación, porque mi Fiat se multiplica, se extiende dondequiera, no tiene limites; en cambio la obra de la Creación tiene sus límites y no se puede hacer más grande de lo que es. (3) Hija mía, el más grande milagro que puede obrar mi omnipotencia, es que un alma viva de mi Fiat. ¿Te parece poco que mi Voluntad santa, inmensa, eterna, descienda en una criatura, y poniendo juntas mi Voluntad con la suya la pierdo en Mí y me hago vida de todo el obrar de la criatura, aun de las más pequeñas cosas? Así que su latido, la palabra, el pensamiento, el movimiento, el respiro, es del Dios viviente en la criatura; esconde en ella Cielo y tierra y aparentemente se ve una simple criatura. Gracia más grande, prodigio más portentoso, santidad más heroica no podría dar que mi Fiat. Mira, la obra de la Creación es grande, la obra de la Redención es más grande aún, pero mi Fiat, el hacer vivir a la criatura en mi Voluntad supera a la una y a la otra, porque en la Creación mi Fiat creó y puso fuera mis obras, pero no quedó como centro de vida en las cosas creadas; en la Redención, mi Fiat quedó como centro de vida en mi Humanidad, pero no quedó como centro de vida en las criaturas, es más, si su voluntad no se adhiere a la mía, dejan inútiles los frutos de mi Redención; en cambio mi Fiat, al hacer vivir a la criatura en mi Querer, Yo quedo como centro de vida de la criatura, y por eso te repito, como otras veces, que mi Fiat Voluntas Tua será la verdadera gloria de la obra de la Creación, y el cumplimiento de los copiosos frutos de la obra de la Redención. He aquí la causa por la que no quiero otra cosa de ti, sino que mi Fiat sea tu vida, que no mires otra cosa que mi Querer, porque quiero ser centro de tu vida”. Obstáculos 25 17-45 Mayo 30, 1925 El conocimiento abre las puertas del bien que se conoce para poseerlo. El libre albedrío en el Cielo y el vivir en la Divina Voluntad en la tierra. (2).- El conocimiento abre las puertas de aquel bien que se conoce, y por cuantos conocimientos de más te he manifestado sobre mi Voluntad, otras tantas diferentes puertas de bienes te he abierto, de luz, de gracia y de participaciones divinas. Estas puertas son abiertas para ti y cuando estos conocimientos lleguen en medio de las criaturas, se abrirán estas puertas para ellas, porque el conocimiento hace surgir el amor al bien conocido, y la primera puerta que abriré será mi Voluntad, para cerrar la pequeña puerta de su voluntad. Mi Voluntad hará aborrecer la suya, porque frente a mi Voluntad, la humana es incapaz de obrar, con la luz de la mía ve cómo es insignificante y buena para nada, por eso, como consecuencia las criaturas harán a un lado la propia voluntad. Además, tú debes saber que cuando te manifiesto un conocimiento de mi Voluntad, entonces me decido a abrirte otra puerta de mi conocimiento, cuando tú hayas hecho entrar en tu alma todo el bien de lo que te he manifestado; si esto no lo hiciera así, sería tuya sólo la noticia de ese bien, no su posesión, y Yo esto no lo sé hacer, cuando hablo Yo quiero que se posea el bien que manifiesto, por eso sé atenta en el ejercicio de mi Voluntad, a fin de que te abra otras puertas de mis conocimientos y tú entres más en las posesiones divinas”. + + + 21-15 Abril 14, 1927 Cómo Nuestro Señor vino a la tierra a sufrir todos los males que había hecho la voluntad humana. Cómo la palabra de Jesús es vida. (1) Estaba pensando en la Divina Voluntad y el mal del querer humano, y mi amado Jesús todo afligido me ha dicho: (2) “Hija mía, todo lo que Yo sufrí en mi Humanidad no fue otra cosa que todo el mal que había producido la voluntad humana a la pobre criatura. Ella formó la prisión, le quitó la libertad de poder espaciarse en su Dios, en los cielos, donde quisiera, la volvió incapaz de hacer el bien, le quitó la luz y la circundó de densas tinieblas. + + + Obstáculos 26 33-5 Enero 2, 1934 Cuando el alma hace la Divina Voluntad, Dios puede hacer libremente lo que quiere hacer en ella, obra las cosas más grandes, porque encuentra capacidad, espacio para lo que quiere dar a las criaturas. (1) Mi pequeña alma, si bien nada en el mar de la Divina Voluntad, también siente el clavo traspasante de la privación de mi dulce Jesús. Dios mío, ¡qué pena desgarradora que tortura mi dolorosa existencia! ¡Oh! cómo quisiera verter ríos de lágrimas, quisiera si me fuera posible, transformar la inmensidad de la misma Divina Voluntad en llanto amargo para mover a piedad a mi dulce Jesús, que se va de mí sin ni siquiera decirme adiós, sin decirme el lugar de su morada, ni hacerme ver el camino, la huella de sus pasos para poderlo alcanzar. ¡Dios mío! ¡Jesús mío! ¿Cómo no te mueves a compasión de esta pequeña exiliada atormentada sólo por ti, y por causa tuya? Pero mientras deliraba por su privación, pensaba entre mí en la Divina Voluntad y temía que no estuviera en mí su dominio, su Vida, y por eso mi eterno amor Jesús me deja, se esconde y no se ocupa de mí, y de corazón le pedía perdón, y mi amado Jesús, después de mucho esperar, teniendo compasión de mí porque no podía más, por poco tiempo ha regresado y mirándome con amor, todo bondad me ha dicho: (2) “Mi pequeña hija de mi Querer, se ve que eres pequeña, y basta que Yo haga una pequeña pausa para que te extravíes, temas, dudes, te oprimas, pero ¿sabes dónde te extravías? En mi misma Voluntad, y Yo viéndote en Ella no me doy prisa en venir, porque sé que estás en lugar seguro. Ahora, tú debes saber que cuando el alma hace mi Divina Voluntad, Yo puedo hacer libremente lo que quiero en el alma, obrar las cosas más grandes, mi Querer me la vacía de todo y me forma el espacio donde puedo poner la santidad de un acto infinito mío, y el alma se pone a nuestra disposición, nuestra Voluntad la ha madurado y la ha vuelto adaptable y factible a recibir la virtud creadora y obrante de nuestro Ser Supremo. En cambio, cuando no se hace mi Divina Voluntad, Nosotros debemos adaptarnos, restringirnos, no podemos ser magnánimos según nuestro modo divino, debemos dar sorbo a sorbo nuestras gracias, mientras podemos dar ríos. ¡Oh! cómo nos pesa obrar en quien no hace nuestra Voluntad, si queremos hacernos conocer, se vuelve incapaz, porque la inteligencia humana sin nuestra Voluntad es como un cielo brumoso, que oscureciendo la bella luz de la razón está como ciega frente a la luz de nuestros conocimientos, así que estará en medio de la luz, pero incapaz de comprender nada; será siempre analfabeta de frente a la luz de nuestras verdades; si queremos dar nuestra santidad, bondad y amor, los debemos dar a pequeñas dosis, como desmenuzados, porque el querer humano está lleno de miserias, de debilidades y defectos, por eso se hace incapaz y Obstáculos 27 también indigno de recibir nuestros dones, y lo que le queremos dar; pobre querer humano, sin nuestra Voluntad no se sabe adaptar a recibir la virtud de nuestras obras creadoras, los fuertes abrazos de su Creador, nuestras estratagemas amorosas, las heridas de nuestro amor, y muchas veces cansa nuestra paciencia divina y nos obliga a no poder darle nada, y si nuestro amor nos obliga a dar alguna cosa, es para ella como un alimento que no sabe digerir, porque no estando unida con nuestra Voluntad le falta la fuerza y la virtud digestiva para digerir lo que pertenece a Nosotros; por eso se ve rápidamente cuando no está nuestra Voluntad en el alma, el verdadero bien no es para ella, ante la luz de mis verdades se ciega y se vuelve más tonta, no ama el conocerlas, más bien las ve como si a ella no pertenecieran. Todo lo opuesto para quien hace y vive en mi Voluntad”. + + + 34-28 Marzo 22, 1937 Necesidad de amor que siente el Fiat Divino de ser amado. Cómo a quien vive en Él le da tanto amor, de hacerlo amar en todos los corazones y en toda la Creación, para ser correspondido por el amor de todos. Cómo el alma sin el Fiat es como la tierra sin agua. Los males de la turbación. (5) “Hija mía, ¿qué haces? ¿No sabes tú que el alma sin la plenitud de mi Voluntad y el pleno abandono en Ella, es como la tierra sin agua, como las plantas sin sol, como el cuerpo sin el alma? Y la pobre criatura, como tierra sin agua que no es capaz de producir ni un hilo de hierba, así ella muere de sed, y es incapaz de hacer un pequeño bien, arde de sed y no hay quién le calme esta sed, y faltándole el Sol de mi Fiat morirá en las tinieblas, las cuales le oscurecerán los ojos y no podrá mirar el bien para conocerlo, para hacerlo, y le faltará el calor para madurar el mismo bien. Y además, sin mi Voluntad se sentirá sin Vida Divina, y así como el cuerpo sin el alma se pudre, y por lo tanto se entierra, así sin la Vida de mi Querer, las pasiones la pudren y la sepultan en las culpas. Además de esto, las opresiones, las turbaciones, detienen el vuelo en mi Voluntad, pierde la velocidad y no puede seguir todas sus obras, y por eso, si no ha seguido todas nuestras obras, no puedo llevarla a tomar reposo en el seno de nuestra Divinidad. Por lo tanto sé atenta, pon en las manos de tu Jesús las opresiones, los fastidios, lo que te turba, y Yo los pondré en la luz y calor de mi Fiat, a fin de que queden quemados, y tú, sintiéndote libre, seguirás más veloz el vuelo en mi Querer, no quiero que te preocupes, Yo pensaré en todo. Hija mía, estémonos en la paz, de otra manera no podré desarrollar y crecer como quiero la Vida de mi Voluntad en ti, y esto será el más grande dolor para Mí, no me sentiré libre de respirar, palpitar, me sentiré impedido para continuar mi Vida en ti”.







