Thursday, 20 December 2018
Wednesday, 19 December 2018
Thursday, 6 December 2018
ORACIÓN PARA EL TRABAJO
Te pido Tu paz, Tu gracia, Tu misericordia y Tu orden perfecto para esta oficina.
Te pido que bendigas todo lo que se hable, piense, decida y haga dentro de estas paredes.
Bendice mis proyectos, ideas y todo lo que realice, para que aún mis más pequeños logros sean testimonio de tu gloria.
Bendice, Señor, a mis jefes, compañeros, clientes y a todas las personas que este día se relacionen conmigo.
Renueva mis fuerzas para hacer mi trabajo de la mejor forma posible.
En este día te pido, Señor, un corazón generoso para atender con amabilidad a todas las personas y no ser indiferente a sus necesidades.
Ojos para descubrir lo mejor en los que me rodean.
Una boca que sonría con frecuencia, que diga frases optimistas y que enmudezca para los rumores y palabras ofensivas.
Dos manos que trabajen honradamente y con entusiasmo, para satisfacer las necesidades de mi familia y mías.
Mente abierta a todas las ideas, para pensar bien de los demás y entender sin prejuicios a los que piensen distinto a mí.
Especialmente, Señor, dame una fe profunda para creer en Tu palabra y una voluntad decidida para actuar correctamente y hacer el bien.
Señor, cuando esté confundido(a) guíame, cuando me sienta débil, fortaléceme, cuando esté cansado(a) lléname con la luz del Espíritu Santo.
Te pido que en este día el trabajo que haga y la manera cómo lo haga, esté de acuerdo con Tu palabra y Tus mandamientos.
Y te pido, Señor, que cuando termine mi trabajo de hoy, me conduzcas con seguridad hasta mi destino.
Bendice mi familia y cuida mi hogar para que todas mis cosas estén como las dejé cuando salí de casa.
Señor, te agradezco por todo lo que has hecho en mi vida, lo que haces y lo que harás.
En el nombre de Jesús, te doy las gracias por los dones con que me bendecirás el día de hoy, ayúdame a usarlos con responsabilidad en Tu honor.
Amén.
Saturday, 1 December 2018
Oracion para ser santo.
Oración para ser santo
Con firmeza;
espero en vos, pero ayúdame a esperar sin desconfianza;
te amo, Señor, pero ayúdame a demostrarte que te quiero;
estoy arrepentido, pero ayúdame a no volver a ofenderte.
Te adoro, Señor, porque sos mi creador
y te anhelo porque sos mi fin:
te alabo, porque no te cansas de hacerme el bien
y me refugio en vos, porque sos mi protector.
Que tu sabiduría, Señor, me conduzca y tu justicia me contenga;
que tu misericordia me consuele y tu poder me defienda.
Te ofrezco, Señor, mis pensamientos, ayúdame a pensar en vos;
te ofrezco mis palabras, ayúdame a hablar de vos;
te ofrezco mis obras, ayúdame a cumplir tu voluntad;
te ofrezco mis penas, ayúdame a sufrir por vos.
Todo aquello que vos quieras, Señor, lo quiero yo.
Te pido, Señor, que ilumines mi entendimiento,
que fortalezcas mi voluntad, que purifiques mi corazón
y santifiques mi espíritu.
Haceme llorar mis pecados, rechazar las tentaciones,
vencer mis inclinaciones al mal y cultivar las virtudes.
Dame tu gracia, Señor, para amarte y olvidarme de mi,
para buscar el bien de mi prójimo
sin tenerle miedo al mundo.
Dame tu gracia para ser obediente con mis superiores,
comprensivo con mis inferiores,
solícito con mis amigos y generoso con mis enemigos.
Ayúdame, Señor, a superar con austeridad el placer,
con generosidad la avaricia, con amabilidad la ira,
con fervor la tibieza.
Que yo sepa tener prudencia, Señor, al aconsejar,
valor en los peligros, paciencia en las dificultades,
sencillez en los éxitos.
Concédeme, Señor, atención al orar, sobriedad al comer,
responsabilidad en mi trabajo y firmeza en mis propósitos.
Ayúdame a conservar la pureza del alma,
a ser modesto en mis actitudes,
ejemplar en mi trato con el prójimo
y verdaderamente cristiano en mi conducta.
Concédeme tu ayuda para dominar mis instintos,
para fomentar en mí, tu vida de gracia,
para cumplir tus mandamientos y obtener mi salvación.
Enséñame, Señor, a comprender la pequeñez de lo terreno,
la grandeza de lo divino,
la brevedad de esta vida y la eternidad de la futura.
Amén
POR LA SANTIDAD DE VIDA
Creo en ti, Señor, pero ayúdame a creer con firmeza; espero en ti, pero
ayúdame a esperar sin desconfianza; te amo, Señor, pero ayúdame a
demostrarte que te quiero; estoy arrepentido, pero ayúdame a no volver a ofenderte.
Te adoro, Señor, porque eres mi creador y te anhelo porque eres mi fin:
te alabo, porque no te cansas de hacerme el bien y me refugio en ti, porque
eres mi protector.
Que tu sabiduría, Señor, me dirija y tu justicia me reprima; que tu
misericordia me consuele y tu poder me defienda.
Te ofrezco, Señor, mis pensamientos, ayúdame a pensar en ti; te ofrezco
mis palabras, ayúdame a hablar de ti; te ofrezco mis obras, ayúdame a cumplir
tu voluntad; te ofrezco mis penas, ayúdame a sufrir por ti.
Todo aquello que quieres Tú, Señor, lo quiero yo, precisamente porque lo
quieres tú, como tú lo quieras y durante todo el tiempo que lo quieras.
Te pido, Señor, que ilumines mi entendimiento, que fortalezcas mi
voluntad, que purifiques mi corazón y santifiques mi espíritu.
Hazme llorar, Señor, mis pecados, rechazar las tentaciones, vencer mis
inclinaciones al mal y cultivar las virtudes.
Dame tu gracia, Señor, para amarte y olvidarme de mi, para buscar el
bien de mi prójimo sin tenerle miedo al mundo.
Dame tu gracia para ser obediente con mis superiores, comprensivo con
mis inferiores, solícito con mis amigos y generoso con mis enemigos.
Ayúdame, Señor, a superar con austeridad el placer, con generosidad la
avaricia, con amabilidad la ira, con fervor la tibieza.
Que sepa yo tener prudencia, Señor, al aconsejar, valor en los peligros,
paciencia en las dificultades, sencillez en los éxitos.
Concédeme, Señor, atención al orar, sobriedad al comer, responsabilidad
en mi trabajo y firmeza en mis propósitos.
Ayúdame a conservar la pureza del alma, a ser modesto en mis actitudes,
ejemplar en mi trato con el prójimo y verdaderamente cristiano en mi
conducta.
Concédeme tu ayuda para dominar mis instintos, para fomentar en mí, tu
vida de gracia, para cumplir tus mandamientos y obtener mi salvación.
Enséñame, Señor, a comprender la pequeñez de lo terreno, la grandeza
de lo divino, la brevedad de esta vida y la eternidad de la futura.
Amén.
ORACIÓN POR LA SANTIDAD
«Aún antes de la fundación del mundo Dios nos había escogido para que fuéramos suyos a través de nuestra unión con Cristo, así podríamos ser santos e inmaculados delante de Él» (Ef 1, 4). Santidad es la característica de Dios. Cualquiera que desee habitar en Él debe ser santo. Es la santa voluntad de Dios que todos seamos santos. (1 Tes 4, 3). Todos los días rezamos «que se haga tu voluntad» y es su voluntad que nosotros seamos santos. Uno que se esfuerza por la perfección cabe esperar que sea perfecto y santo como lo es su Padre Celestial. (Mt 5, 48) . Si uno puede alzar su corazón al Santo Corazón de Jesús, él puede embeber santidad de Él. Nadie puede experimentar a Dios a no ser que esté revestido de santidad. (Mt 5, 8; Heb 12, 14). En todo ser humano hay una sed inherente de experiencia de Dios. (Sal 42, 1-6) Cualquier experiencia solamente es posible cuando se reciben los datos a través de los sentidos. Los sentidos externos tienen sus correspondientes sentidos internos que reciben los datos que son espirituales para tener la experiencia de Dios. Cuando los sentidos están corroídos y manchados por pecados, ellos no pueden recibir tales datos. Por lo tanto uno debe de lavar sus sentidos y su corazón en la preciosa Sangre de Jesús y pedir al Espíritu Santo que los llene con la santidad de Dios. (Heb 9, 14)
ORACIÓN
(Cerrando tus ojos interiores puedes contemplar el Corazón de Jesús, maltratado y herido, y levantando en fe tu mano derecha, puedes sumergirla en la Sangre que mana de él, y señala cada parte de tu cuerpo especialmente el corazón y los sentidos con el signo de la cruz. La Sangre de Cristo está disponible para todos aquellos que creen. (Rom 3, 25). Así como los israelíes marcaron las puertas de sus casas con sangre y se protegieron a sí mismos, tú puedes en fe marcar todo lo que tú quieras con las Sangre de Cristo, tu hogar, tu coche, tu tienda, los libros que lees, los utensilios, etc.)
Oh Jesús crucificado por mis pecados, ahora yo vengo a los pies de la Cruz y contemplando tu sagrado Corazón de donde fluye sangre y agua, humildemente te pido que laves mi corazón y sentidos para que yo pueda experimentar tu amor sin medida, y alcanzar la santidad de vida que Tú tanto deseas. Siento profundamente haberme manchado con diversos pecados en mi vida pasada. Uniendo todas mis pequeñas tristezas y sufrimientos con tus agudísimos sufrimientos en la cruz, yo expío por mis pecados. Oh Jesús, mi dulce Salvador, al rendirme a Ti, te expreso mi gran deseo de llegar a Ti más íntimamente para ver tu cara con mis ojos, oír tu voz a través de mis oídos, oler la dulce fragancia de tu divinidad y probar tu precioso amor y por tanto tener una experiencia personal completa de tu presencia. Oh Señor, déjame tocar tus santas heridas con mis manos (hacerlo) marcando y ungiendo cada parte de mi mismo para que pueda ser plenamente protegido de todo mal y de todo daño. Oh Espíritu Santo, ven a mí y habita en mí con la presencia de Jesús y del Padre para que pueda ser santo y sin mancha con todos los santos en el cielo. Amén
(Repetidamente puedes decir «Espíritu Santo, Señor, santifícame» y alabar y agradecer al Señor por un tiempo considerablemente largo, experimentando la presencia de Jesús dentro de ti. Si lo haces seriamente, con seguridad te sentirás sumergido en la santidad de Dios).
Puedes leer los ssiguientes pasajes bíblicos:
Sal 51, 1-19; Mat 5, 1-48; Ef 4, 1-32; Col 2, 1-23
Thursday, 29 November 2018
Las novenas ¿Qué son? ¿Cómo surgen? Beneficios.
NOVENA del latín “novem”, nueve. Es una devoción (dedicación o consagración) que quiere decir nueve días de oración pública o privada con especial motivo para obtener alguna gracia o intención especial. Hay novenas dedicadas a Nuestro Señor, al Espíritu Santo, como también a la Virgen María y a muchos Santos. A lo largo de los siglos, la Iglesia ha enriquecido las novenas con indulgencias por los favores y milagros obtenidos.
Los primeros que hicieron una novena fueron María y los Apóstoles en el Cenáculo, como preparación a la venida del Espíritu Santo. (Pentecostés).
LA PRIMER NOVENA o la práctica para ésta, tuvo origen en los nueve días que pasaron orando los Apóstoles con María desde la Ascensión hasta el Domingo de Pentecostés: Jesús murió un día antes de la preparación de la Pascua “era el día de la preparación de la Pascua” (Jn 19, 31) Jesús se apareció durante 40 días después de su muerte “Después de su Pasión, Jesús se manifestó a ellos dándoles numerosas pruebas de que vivía, y durante cuarenta días se les apareció y les habló del Reino de Dios” (Hch 1, 3) Desde la Pascua hasta la fiesta de Pentecostés transcurrían 50 días “Cuenta siete semanas(desde la celebración de Pascua) a partir del momento en que empieces a cosechar, y al término de ellas celebrarás la fiesta de las Semanas en honor del Señor” (Deu 16, 9) fiesta que los judíos llaman la «Fiesta de las siete semanas» o «Fiesta de las semanas» en acción de gracias.
Jesús “les recomendó que no se alejaran de Jerusalén y esperaran la promesa del Padre: “La promesa, que yo les he anunciado” (Hch 1, 4) y así se cumplió: “Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De pronto, vino del cielo un ruido, semejante a una fuerte ráfaga de viento, que resonó en toda la casa donde se encontraban. Entonces vieron aparecer unas lenguas como de fuego, que descendieron por separado sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo” (Hch 2, 1-4).
Esto indica que desde la Resurrección hasta Pentecostés pasaron 50 días y desde la Resurrección hasta la Ascensión pasaron 40 días, lo que muestra que hubo 9 días entre la Ascensión y Pentecostés donde los Apóstoles aguardaron la llegada del Espíritu Santo. ¿Qué hicieron en estos 9 días? “Todos ellos se reunían con algunas mujeres, con María, la madre de Jesús, íntimamente unidos, se dedicaban a la oración” (Hch 1, 14). Jesucristo les enseñó a orar con insistencia. Él le pidió a los Apóstoles que se prepararan en oración para la venida del Espíritu Santo. De aquí se inspira la novena de Pentecostés.
Por eso la novena tomó un sentido de anticipación y preparación para las fiestas.
Para los judíos el número siete era el más sagrado. Pero la hora novena (después de la salida del sol) en la Sinagoga era una de las horas especiales de oración: “Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena, la hora de la oración.” Hch 3:1 como también lo ha sido la hora nona en la Iglesia: La Hora Nona es una de las horas de oración en la Liturgia de las Horas que se reza a diario a las 3 de la tarde: la hora en que murió Jesucristo.
Según algunos Padres de la Iglesia y los monjes de la Edad Media, el nueve denota imperfección y se refiere a los hombres. El diez es el mas alto y perfecto y por eso se refiere a Dios. Según San Jerónimo, el Padre de la Iglesia que tradujo la Biblia al Latín: “El número nueve en la Santa Biblia indica sufrimiento y dolor” II Reyes 25:3 “El nueve del mes, cuando arreció el hambre en la ciudad ya no había pan para la gente del pueblo”. ENTONCES,
La novena simboliza la imperfección humana que busca a Dios y el favor de los Santos.
Papa Alejandro VII fue el papa n.º 237 entre 1655 y 1667.
Nace: el 13 de febrero de 1599, Siena, Italia.
Fallece: el 22 de mayo de 1667, Roma, Italia.
Aunque las novenas son muy antiguas, no fue hasta el siglo XVII que la Iglesia formalmente concedió la primera indulgencia a una novena en honor a San Francisco Javier, otorgada por el papa Alejandro VII por un milagro en Italia al Padre Mastrilli, S.J. que estaba mortalmente herido por causa de un accidente, el Santo Francisco Javier se le apareció el 03 Enero de 1634 y le pidió que se dedicara a las misiones en Asia, le anticipó su martirio y le restauró la salud tan plenamente que esa misma noche el padre pudo escribir su relato y la mañana siguiente celebró la Misa en el altar del Santo a quien le era muy devoto. Pronto se fue a las misiones de la India y Japón donde fue martirizado el 17 Octubre de 1637. Tras cumplirse el relato escrito, se propagó por toda Italia e inspiró a los fieles la confianza en la intercesión de San Francisco Javier nombrando así la “Novena de Gracia.”
Hay varios tipos de novenas como la novena que se reza al Sagrado Corazón de Jesús que se hace los primeros 9 viernes de mes, o iniciar en Corpus Christi y termina en la fiesta del Sagrado Corazón. También se rezan novenas Marianas o a los santos 9 días antes de su fiesta, o en cualquier época del año por una intención o necesidad personal. También esta la Novena por los fieles difuntos para rezar por su Eterno Descanso. Muchas novenas tienen la aprobación eclesiástica para evitar el abuso de propiciar falsas devociones.
EFICACIA DE LAS NOVENAS U ORACIONES
Una novena no es un acto de magia. Es la devoción y la FE con que se rece.
Confía en Dios. Cuando reces tu novena, di tus plegarias con fe en Dios y teniendo confianza en que Dios te dará la respuesta correcta en el momento correcto. No reces una novena esperando manipular a Dios para que te brinde una respuesta o un milagro inmediato.
Recuerda que el tiempo de Dios es perfecto. Dios siempre está pendiente de nosotros y sabe lo que es mejor para cada uno. Su Sabiduría y su Misericordia es Infinita.
Los Beneficios. Los beneficios espirituales que hacen derramar gracias sobre ti:
Alaba a Dios. Las novenas, al igual que todas las plegarias, son una manera de alabar a Dios. No te olvides de siempre agradecer.
Exprésate. La estructura de la novena también le ofrece un canal único para expresar deseos, platicar de tus necesidades o sentimientos espirituales de gran intensidad en la oración.
Conéctate. Las novenas rezadas dentro de la comunidad de la iglesia también ayudan a mantener el vínculo de cada creyente con la comunidad cristiana.
Despojo de ti mismo. Ofrece uno o varios actos de sacrificio como ayunar un día dentro de la novena, ofrecer obras de caridad como comulgar y pedir por las almas del purgatorio.
La perseverancia. Una vez que decidas comenzar una novena, no desistas. Si la cortas, debes empezar otra vez desde el principio. Muchas novenas ofrecen indulgencias por la Iglesia y las promesas reveladas por el Cielo, que para recibirlas mantén tu compromiso de terminarla.
Conversión. Es renunciar lo que no agrada a Dios. Al pedir la intercesión de la Virgen María debemos desear imitar sus virtudes. Lo mismo al hacer una novena pidiendo la ayuda de un Santo, para ello es necesario conocerlo, para imitarlo.
**Una novena bien hecha es un medio para reparar las culpas y ofensas que cometimos. Para que sea eficaz se requiere de HUMILDAD, CONFIANZA EN DIOS Y PERSEVERANCIA. Junto con la CONFESIÓN (renunciar al pecado) y al COMULGAR dentro de la Novena tendrá mayor agrado para el Señor.**
La misma Palabra nos confronta en esta realidad:
“Si un hombre mantiene su enojo contra otro, ¿cómo pretende que el Señor lo sane?” (Eclo 28, 3) “Es fácil reconocer lo que proviene de la carne: libertad sexual, impurezas y desvergüenzas, culto de ídolos, magia, odios, ira, violencia, ambición, sectarismo, envidias, borracheras, orgías… repito: NO HEREDARÁN EL REINO DE DIOS. (Gal 5, 19-21).
Recomendaciones. Para fomentar la amistad con Jesucristo, su Santísima Madre y los Santos:
PRIMERO EL REZO DEL ROSARIO. Recuerda que el Rezo del Rosario es el Centro de la Vida de Jesús, es meditar la vida de Jesús en la oración de la Virgen María.
Prioridad. No dejes las oraciones para el final del día, ya que el cansancio será un obstáculo para la concentración y trataras de hacerlo rápido, evita la estéril repetición de palabras ya que perderás su debida devoción. Separa un momento para hacerlo, dejando afuera de tu mente y corazón los trajines y dificultades del día.
Disciplina. Es recomendable como disciplina rezar la novena a la misma hora todos los días. Por ejemplo, si rezas las 9:00 a.m. el primer día, debes hacerlo a las 9:00 a.m. los demás días, pero si por olvido o por algún atraso por tus funciones laborables puedes hacerlo durante el día sin pasar de las 12 de la medianoche, ya que es el siguiente día y así no se corta la novena.
Estar Vigilantes. Habrán distracciones, desánimos y tentaciones, nos dice el Catecismo católico en el numeral 2725: “La oración es un don de la gracia y una respuesta decidida por nuestra parte. Supone siempre un esfuerzo… la oración es un combate. ¿Contra quién? Contra nosotros mismos y contra las astucias del Tentador que hace todo lo posible por separar al hombre de la oración, de la unión con su Dios.”
Oración de protección y cubrimiento. Si requiere. Si tu necesidad es muy grave, sea de sanación o liberación, prepara oraciones para pedir protección y cubrimiento a la Preciosísima Sangre de Cristo y a los Santos Ángeles y Arcángeles. Has alguna oración para pedir la protección Divina para el alma, mente y corazón, tu familia y proyectos. “Por lo demás, fortaleceos en el Señor y en la fuerza de su poder. Revestíos de las armas de Dios para poder resistir a las acechanzas del Diablo. Porque nuestra lucha no es contra la carne y la sangre, sino contra los Principados, contra las Potestades, contra los Dominadores de este mundo tenebroso, contra los Espíritus del Mal que están en las alturas. Por eso, tomad las armas de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y después de haber vencido todo, manteneros firmes. ¡En pie!, pues; ceñida vuestra cintura con la Verdad y revestidos de la Justicia como coraza, calzados los pies con el Celo por el Evangelio de la paz, embrazando siempre el escudo de la Fe, para que podáis apagar con él todos los encendidos dardos del Maligno.” Efesios 6, 10-16.
Conclusión.
La oración en GENERAL
Es el alimento del Alma.
Es un medio para expresar el Amor a Dios.
Es oxigenar el alma a través de la comunicación con el Señor.
Es una expresión de fe, esta en ningún momento debe estar acompañada por la duda o mucho menos por la intención de ser vistos ni vanagloriados por ello.
Es la mejor vía para ser piadoso y poner en práctica todo aquello registrado en los evangelios.
Orar para agradecer es una gran muestra de humildad, dado que la reciprocidad siempre debe estar presente, solo se es buen hijo cuando también se expresa amor, respeto y fraternidad.
Tuesday, 27 November 2018
CANCION A LA SEÑORA DE LOS ANGELES
COPLAS VARIAS

Cuando me voy a acostar,
Buenos días san José.
Vengo a hablarte con cariño a tu esposa y a tu niño.
Un favor te voy a pedir, que no me lo has de negar:
que en el cielo me des gloria y en la tierra me des paz.
¿Quién es mi luz? Mi dulcísimo Jesús.
¿Quién me guía? Mi dulcísima María.
A mí quien me ha de salvar es Jesús, José y María
Bendito sea el universo
sus aguas y sus fuentes
los frutales, las flores
los pajaros y las palomas
y todos los animales
Que me dices de los mares
con sus aguas y sus peces
mirando al cielo yo digo
el sol que nos calienta
la luna que nos alumbra
las estrellas y los luceros
tu que eres padre eterno
nos distes a tu hijo Jesus
para que fueramos hermanos
y tambien nos distes a tu madre
para que nos tapara con su manto
eso eres tu padre santo
protégenos, guiamos de tu mano
para que te demos gracias
por todo cuanto nos has dado
gracias padre de todas tus criaturas
Tuesday, 20 November 2018
EL SACRAMENTO DE LA EUCARISTÍA CATECISMO
«Llegó el día de los Ázimos, en el que se había de inmolar el cordero de Pascua; [Jesús] envió a Pedro y a Juan, diciendo: "Id y preparadnos la Pascua para que la comamos"[...] fueron [...] y prepararon la Pascua. Llegada la hora, se puso a la mesa con los Apóstoles; y les dijo: "Con ansia he deseado comer esta Pascua con vosotros antes de padecer; porque os digo que ya no la comeré más hasta que halle su cumplimiento en el Reino de Dios" [...] Y tomó pan, dio gracias, lo partió y se lo dio diciendo: "Esto es mi cuerpo que va a ser entregado por vosotros; haced esto en recuerdo mío". De igual modo, después de cenar, tomó el cáliz, diciendo: "Este cáliz es la Nueva Alianza en mi sangre, que va a ser derramada por vosotros"» (Lc 22,7-20; cf Mt 26,17-29; Mc 14,12-25; 1 Co 11,23-26).
«Acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles, fieles a la comunión fraterna, a la fracción del pan y a las oraciones [...] Acudían al Templo todos los días con perseverancia y con un mismo espíritu, partían el pan por las casas y tomaban el alimento con alegría y con sencillez de corazón» (Hch 2,42.46).
«El día que se llama día del sol tiene lugar la reunión en un mismo sitio de todos los que habitan en la ciudad o en el campo.
Se leen las memorias de los Apóstoles y los escritos de los profetas, tanto tiempo como es posible.
Cuando el lector ha terminado, el que preside toma la palabra para incitar y exhortar a la imitación de tan bellas cosas.
Luego nos levantamos todos juntos y oramos por nosotros [...] (San Justino, Apologia, 1, 67) y por todos los demás donde quiera que estén, [...] a fin de que seamos hallados justos en nuestra vida y nuestras acciones y seamos fieles a los mandamientos para alcanzar así la salvación eterna.
Cuando termina esta oración nos besamos unos a otros.
Luego se lleva al que preside a los hermanos pan y una copa de agua y de vino mezclados.
El presidente los toma y eleva alabanza y gloria al Padre del universo, por el nombre del Hijo y del Espíritu Santo y da gracias (en griego: eucharistian) largamente porque hayamos sido juzgados dignos de estos dones.
Cuando terminan las oraciones y las acciones de gracias, todo el pueblo presente pronuncia una aclamación diciendo: Amén.
[...] Cuando el que preside ha hecho la acción de gracias y el pueblo le ha respondido, los que entre nosotros se llaman diáconos distribuyen a todos los que están presentes pan, vino y agua "eucaristizados" y los llevan a los ausentes» (San Justino, Apologia, 1, 65).
«Los que son ricos y lo desean, cada uno según lo que se ha impuesto; lo que es recogido es entregado al que preside, y él atiende a los huérfanos y viudas, a los que la enfermedad u otra causa priva de recursos, los presos, los inmigrantes y, en una palabra, socorre a todos los que están en necesidad» (San Justino, Apologia, 1, 67,6).
Thursday, 25 October 2018
LETANIA DE RESIGNACIÓN A LA VOLUNTAD DE DIOS
LITANIA DE RESIGNACIÓN A LA VOLUNTAD DE DIOS
Señor, ten piedad de nosotros. Cristo, ten piedad de nosotros. Señor, ten piedad de nosotros.
Jesús, escúchanos, Jesús, escúchanos bien. Dios Padre, que me creó, santificado sea tu voluntad.
Dios, el Hijo, que me ha redimido, no se haga mi voluntad, sino la tuya. Dios el Espíritu Santo, que ha ofrecido la santificación, Bendito sea la más dulce Voluntad de Dios.
Tú, que conoces y preves todas las cosas, ten piedad de nosotros. Tú, el que gobiernas y gobiernas todas las cosas, ten piedad de nosotros. Tú, que según tus inescrutables diseños, puedes realizar todas las cosas de una manera maravillosa, ten piedad de nosotros.
Tú, que permites el mal para que de allí derive el bien para la salvación de los elegidos, ten piedad de nosotros.
En todas las cosas y en todos los eventos posibles, hágase tu santa voluntad, oh Dios mío. En toda circunstancia , hágase tu santa voluntad, oh Dios mío. En mi estado y empleo, en vida toda. Amen
En mis asuntos y ocupaciones,
En todas mis acciones,
En mi salud y fortaleza,
En mi cuerpo y alma,
En mi vida y muerte,
En mí y en los que me pertenecen.
En todos los hombres y ángeles,
En todas las criaturas,
En todas las partes de la tierra,
En todo momento,
Por toda la eternidad,
Aunque la naturaleza débil se queja,
Aunque cuesta mucho para el amor propio y la sensualidad,
Solo y solo a través del amor por ti y por tu buen gusto,
Porque tú eres mi creador,
Porque tú eres el Señor Supremo de todas las cosas,
Porque eres perfección infinita, por eso digo:
con todos los santos en el cielo, con la Santísima Virgen María, hágase Tu Santa Voluntad, oh Dios mío.
Con Jesús en el Jardín de los Olivos, hágase Tu Santa Voluntad, Dios mío.
V. Que se haga la voluntad justa, más amable de Dios en todas las cosas.
R. ¡Que sea alabado y magnificado para siempre! Amén.
Dejanos rezar.
Concédeme Tu gracia, oh Padre, que la perfecta resignación a Tu Santa Voluntad pueda estar conmigo, y trabajar conmigo, y continúa conmigo hasta el final. Concédeme siempre desear y desear lo que sea más aceptable para ti y el que más te guste. Deja que Tu voluntad sea mía, y deja que mi voluntad siga Tuya y esté perfectamente de acuerdo con ella. Déjame siempre lo hará y no lo haré contigo. no me dejes querer o no querer nada, excepto lo que Tú quieres o lo que no quieres.
Amén.
Friday, 19 October 2018
PLEGARIA DE UNA MADRE POR SU HOGAR A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

De rodillas, ante tu imagen con amor,
que con amor profundo veneramos en esta casa,vengo hoy a consagrarte mi hogar.
Te entrego en primer lugar,
mi alma con todas sus potencias,
mi cuerpo con sus sentidos,
las penas de este día,
los dolores físicos que Dios me envíe,
las tribulaciones que tenga que soportar,
las preocupaciones de madre,
las incomprensiones de esposa,
los desengaños propios de los hijos,
los sinsabores que las criaturas me proporcionen,
y las privaciones que el deber me imponga
a cada instante.
Te entrego a mis hijos que también son tus hijos,para que Tú los cuides como Madre,
los preserves del pecado y los libres de todo mal.
Guárdalos en tu regazo como guardaste a Jesús,conserva en ellos la blancura
y la pureza de sus almas.
Vigila sus amistades; sostenlos en las dudas; protégelos en los peligros y apártalos de las ocasiones de pecar y
posa sobre ellos tu mano poderosa
a fin de que ninguno se pierda para la eternidad.
Recibe en tus manos mi hogar,
guárdalo como cosa que te pertenece.
Quiero que en adelante Tú mandes en él
como Reina y Señora, que tu lo gobiernes,
que tu lo orientes, que tu lo vigiles
y que tu lo defiendas, a fin de que sea
como debe ser: un asilo de paz,
de virtud, de concordia y de santidad.
Haz que mi hogar sea santo como el de Nazaret,que en él no se ofenda a Dios,
que en él siempre reine la armonía y la paz,que en él se ore todos los días con fervor,y que en él se haga siempre la Voluntad de Dios.
Preside tu, Reina del Cielo todas nuestras reuniones,controla todas nuestras acciones,patrocina todas nuestras empresas,alivia todos nuestros pesares,
aligera todas nuestras cruces,
santifica todas nuestras alegrías,
enjuga todas nuestras lágrimas
y recibe todas nuestras plegarias.
Por último, acepta Tu, Señor,
la ofrenda que ahora te hago de mi ser y mi vida,con todo ese cúmulo de penas
que sólo las madres podemos conocer y soportar,que amargan nuestra existencia,
despedazan nuestro corazón y martirizan nuestra vida.
Como una hostia blanca ofrezco
todos los días mi sacrificio,
en el templo de mi hogar,
para que ésta sea una digna mansión
para ti Señor y para Nuestra Madre.
Un albergue de paz y santidad,
a fin de que mi esposo y mis hijos,
después de servirte fielmente en esta vida,
nos volvamos a reunir todos en el cielo,
para alabarte y glorificarte
por toda la eternidad.
Amén.
Monday, 27 August 2018
ORACIÓN DE DIOS PADRE Y A DIOS HIJO
Que el amor de la Santísima Trinidad, cubra y proteja a todo lo visible e invisible, a todas las almas, a todo lo creado, contra todo lo que Satanás ha afectado y que ha llevado hacia el mal. Amén. (rezarla 3 veces)
ORACIÓN A JESÚS
Te ruego Jesús, que en tu Divina Misericordia cubras a aquellas almas tibias con tu Preciosa Sangre para que se conviertan. Amén.
Este es el Rosario Dictado Por Jesús a Bernabé Nwoye
Rosario a la Preciosa Sangre de Jesucristo
Doce promesas de Nuestro Señor Jesucristo a quien devotamente rece el Rosario de la Preciosa Sangre
1. Yo prometo proteger de los ataques del maligno a quien devotamente rece este rosario.2. Yo preservaré sus cinco sentidos.
3. Yo lo protegeré de una muerte súbita.
4. Doce horas antes de su muerte, beberá Mi Sangre Preciosa y comerá Mi Cuerpo.
5. Veinticuatro horas antes de su muerte, le mostraré Mis cinco Llagas, para que sienta un profundo arrepentimiento de todos sus pecados, y tenga perfecto conocimiento de ellos.
6. Quien rece este Rosario como novena, conseguirá lo que pide. Su oración será contestada.
7. Yo realizaré muchos milagros maravillosos a través del rezo de este Rosario.
8. A través de esta oración, destruiré muchas sociedades secretas, y liberaré muchas almas atadas, por medio de Mi Misericordia.
9. A través de este Rosario, salvaré muchas almas del Purgatorio.
10. Yo le mostraré Mi camino a quien honre Mi Preciosa Sangre con este Rosario.
11. Yo tendré misericordia de aquellos que tengan misericordia de Mis Preciosas Llagas y Sangre.
12. Quienquiera que enseñe esta oración a otra persona, ganará una indulgencia de cuatro años.
ROSARIO A LA PRECIOSA SANGRE
En la Cruz – En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.Oración al Espíritu Santo.
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de Tus fieles, y enciende en ellos el fuego de Tu amor.
Envía Tu Espíritu y todo será creado. Y renovarás la faz de la tierra.
Oremos: Oh Dios, que instruiste los corazones de Tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos que animados y guiados por este mismo Espíritu, aprendamos a obrar rectamente siempre, y gocemos de la dulzura del Bien y de Sus divinos consuelos.
Por Cristo Nuestro Señor. Así sea.
CREDO: Creo en Dios Padre…
(inclinando la cabeza)
¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre!
Amén.
L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!
R: ¡Sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús!
En la cuenta blanca: Padre Nuestro…
En las tres cuentas rojas: Ave María… (3 veces),
Gloria al Padre…
En la cuenta blanca: (inclinando la cabeza)
¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre! Amén.
PRIMER MISTERIO: La Mano derecha de Nuestro Señor Jesús, es clavada.
(pausa para breve meditación)Oración: ¡Por la Preciosa Llaga de Tu Mano derecha, y por el dolor causado por el clavo que la atravesó, la Preciosa Sangre que brota de ella, salve a los pecadores del mundo entero y convierta muchas almas! Amén.
L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!
R: ¡Sana las Heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús!
Padre Nuestro…
Ave María.
En las 12 cuentas rojas:
L: ¡Sangre Preciosa de Jesucristo!
R: ¡Sálvanos a nosotros y al mundo entero!
Gloria al Padre…
En la cuenta blanca: (inclinando la cabeza)
¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre. Amén.
SEGUNDO MISTERIO: La Mano izquierda de Nuestro Señor Jesús es clavada.
(pausa para breve meditación)Oración: ¡Por la Preciosa Llaga de Tu Mano izquierda, y por el dolor causado por el clavo que la atravesó, la Preciosa Sangre que brota de ella, salve almas del purgatorio y proteja a los moribundos de los ataques de los espíritus infernales! Amén
L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!
R: ¡Sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús!
Padre Nuestro -Ave María
En las 12 cuentas rojas:
L: ¡Sangre Preciosa de Jesucristo!
R: ¡Sálvanos a nosotros y al mundo entero!
Gloria al Padre…
En la cuenta blanca: (inclinando la cabeza)
¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre! Amén.
TERCER MISTERIO: El pie derecho de Nuestro Señor Jesús es clavado.
(pausa para breve meditación)Oración: ¡Por la Preciosa Llaga de Tu Pie derecho y por el dolor causado por el clavo que lo atravesó, la Preciosa Sangre que brota de ella, cubra los cimientos de la Iglesia Católica contra los planes del reino oculto y los hombres malignos!. Amén.
L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!
R: ¡Sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús!
Padre Nuestro -Ave María
En las 12 cuentas rojas:
L: ¡Sangre Preciosa de Jesucristo!
R: ¡Sálvanos a nosotros y al mundo entero!
Gloria al Padre…
En la cuenta blanca: (inclinando la cabeza)
¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, y Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre! Amén.
CUARTO MISTERIO: El Pie izquierdo de Nuestro Señor Jesús es clavado.
(pausa para breve meditación)Oración: ¡Por la Preciosa Llaga de Tu Pie izquierdo, y por el dolor causado por el clavo que lo atravesó, la Preciosa Sangre que brota de ella nos proteja en todos nuestros caminos de los planes y ataques de los espíritus malignos y sus agentes! Amén.
L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!
R: ¡Sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús!
Padre Nuestro -Ave María
En las 12 cuentas rojas:
L: ¡Sangre Preciosa de Jesucristo!
R: ¡Sálvanos a nosotros y al mundo entero!
Gloria al Padre…
En la cuenta blanca: (inclinando la cabeza)
¡Que la Preciosa Sangre que brota de la Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre! Amén.
QUINTO MISTERIO: El Sagrado Costado de Nuestro Señor Jesús es traspasado.
(pausa para breve meditación)Oración: ¡Por la Preciosa Llaga de Tu Sagrado Costado, y por el dolor causado por la lanza que lo traspasó, la Preciosa Sangre y Agua que brotan de ella, sane a los enfermos, resucite a los muertos, solucione nuestros problemas presentes, y nos enseñe el camino hacia Nuestro Dios para la Gloria eterna! Amén
L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!
R: ¡Sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús!
Padre Nuestro -Ave María
En las 12 cuentas rojas:
L: ¡Sangre Preciosa de Jesucristo!
R: ¡Sálvanos a nosotros y al mundo entero!
Gloria al Padre…
En la cuenta blanca: (inclinando la cabeza)
¡Que la Preciosa Sangre que brota de la ‘Sagrada Cabeza de Nuestro Señor Jesucristo, Templo de la Divina Sabiduría, Tabernáculo del Divino Conocimiento, Luz del Cielo y de la tierra, nos cubra ahora y siempre! Amén.
L: ¡Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo!
R: ¡Sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús! ( 3 veces )
La Salve: Dios te salve Reina y Madre…
Oremos
Oh Preciosísima Sangre de Jesucristo, te honramos, te alabamos y te adoramos por Tu obra de eterna alianza que trae paz a la humanidad. Sana las heridas en el Sacratísimo Corazón de Jesús. Consuela al Padre Todopoderoso en Su trono, y lava los pecados del mundo entero. Que todos te reverencien, oh Preciosa Sangre, ten misericordia. Amén.
Sacratísimo Corazón de Jesús, Ten misericordia de nosotros
Inmaculado Corazón de María, Ruega por nosotros
San José, esposo de María, Ruega por nosotros
Santos Pedro y Pablo, Rueguen por nosotros
San Juan al pie de la Cruz Ruega por nosotros
Santa María Magdalena, Ruega por nosotros
Todos los guerreros de oración e intercesores del Cielo, Rueguen por nosotros
Todos los grandes Santos de Nuestro Señor, Rueguen por nosotros
Todas las huestes celestiales Legión Angélica de María, Rueguen por nosotros
