Thursday, 29 October 2020

NOVENA DE RENDICION

 La Novena de la rendición

Día 1

¿Por qué se confunden preocupándose? Déjame el cuidado de tus asuntos y todo estará en paz. En verdad te digo que todo acto de entrega verdadera, ciega y completa a mí produce el efecto que deseas y resuelve todas las situaciones difíciles.


¡Oh Jesús, me entrego a ti, me ocupo de todo! (10 veces)


Dia 2

Rendirse a mí no significa inquietarse, enfadarse o perder la esperanza, ni significa ofrecerme una oración de preocupación pidiéndome que te siga y cambie tu preocupación en oración. Está en contra de esta rendición, profundamente en contra de ella, preocuparse, estar nervioso y desear pensar en las consecuencias de cualquier cosa.


Es como la confusión que sienten los niños cuando le piden a su madre que se ocupe de sus necesidades y luego tratan de atender esas necesidades por sí mismos para que sus esfuerzos infantiles se interpongan en el camino de su madre. Rendirse significa cerrar plácidamente los ojos del alma, apartarse de los pensamientos de tribulación y ponerse a mi cuidado, para que solo yo actúe, diciendo: "Tú ocúpate de ello".


¡Oh Jesús, me entrego a ti, me ocupo de todo! (10 veces)


Día 3

Cuántas cosas hago cuando el alma, en tanta necesidad espiritual y material, se vuelve hacia mí, me mira y me dice: “Tú cuídalo tú”, luego cierra los ojos y descansa. Con dolor, rezas para que yo actúe, pero que actúe de la manera que tú quieres. No me recurres a mí, sino que quieres que adapte tus ideas. No son personas enfermas que le piden al médico que lo cure, sino personas enfermas que le dicen al médico cómo hacerlo. Así que no actúes de esta manera, sino ora como te enseñé en el Padre Nuestro: “Santificado sea tu Nombre”, es decir, sé glorificado en mi necesidad. “Venga tu reino”, es decir, que todo lo que hay en nosotros y en el mundo esté de acuerdo con tu reino. “Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo”, es decir, en nuestra necesidad, decide como mejor te parezca para nuestra vida temporal y eterna. Si me dices de verdad: “Hágase tu voluntad”, que es lo mismo que decir: “Ocúpate tú”, intervendré con toda mi omnipotencia, y resolveré las situaciones más difíciles.


¡Oh Jesús, me entrego a ti, me ocupo de todo! (10 veces)


Día 4

¿Ves el mal crecer en lugar de debilitarse? No te preocupes. Cierra los ojos y dímelo con fe: “Hágase tu voluntad, cuídala tú”. Les digo que yo me ocuparé de eso, que intervendré como un médico y haré milagros cuando sean necesarios. ¿Ves que la persona enferma está empeorando? No se enoje, pero cierre los ojos y diga: "Ocúpate tú". Te digo que yo me ocuparé de ello y que no hay medicina más poderosa que mi intervención amorosa. Por mi amor, te lo prometo.


¡Oh Jesús, me entrego a ti, me ocupo de todo! (10 veces)


Dia 5

Y cuando deba llevarte por un camino diferente al que ves, te prepararé; Te llevaré en mis brazos; Dejaré que te encuentres, como niños que se han dormido en los brazos de su madre, en la otra orilla del río. Lo que te preocupa y te duele inmensamente es tu razón, tus pensamientos y preocupaciones, y tu deseo a toda costa de lidiar con lo que te aflige.


¡Oh Jesús, me entrego a ti, me ocupo de todo! (10 veces)


Día 6

Estás insomne; quieres juzgar todo, dirigir todo y velar por todo y te rindes a la fuerza humana, o peor, a los hombres mismos, confiando en su intervención, esto es lo que entorpece mis palabras y mis puntos de vista. Oh, cuánto deseo de ti esta entrega, para ayudarte; ¡Y cómo sufro cuando te veo tan agitada! Satanás trata de hacer exactamente esto: agitarlos y sacarlos de mi protección y arrojarlos a las fauces de la iniciativa humana. Entonces, confía solo en mí, descansa en mí, entrégate a mí en todo.


¡Oh Jesús, me entrego a ti, me ocupo de todo! (10 veces)


Día 7

Hago milagros en proporción a su total entrega a mí y a que no piensen en ustedes mismos. Siembro tesoros de gracias cuando estás en la más profunda pobreza. Ninguna persona de razón, ningún pensador, ha realizado milagros, ni siquiera entre los santos. Hace obras divinas todo el que se entrega a Dios. Así que no lo pienses más, porque tu mente es aguda y para ti es muy difícil ver el mal y confiar en mí y no pensar en ti mismo. Hagan esto para todas sus necesidades, hagan esto, todos ustedes, y verán grandes milagros silenciosos continuos. Yo me ocuparé de las cosas, te lo prometo.


¡Oh Jesús, me entrego a ti, me ocupo de todo! (10 veces)


Día 8

Cierra los ojos y déjate llevar por la fluida corriente de mi gracia; cierra los ojos y no pienses en el presente, aparta tus pensamientos del futuro como lo harías frente a la tentación. Descansa en mí, creyendo en mi bondad, y te prometo por mi amor que si dices: “Tú cuídalo”, yo me ocuparé de todo; Yo los consolaré, los liberaré y los guiaré.


Día 9

Oren siempre dispuestos a entregarse, y recibirán de ella gran paz y grandes recompensas, incluso cuando les confiera la gracia de la inmolación, del arrepentimiento y del amor. Entonces, ¿qué importa el sufrimiento? ¿Te parece imposible? Cierra los ojos y di con toda el alma: "Jesús, cuídalo tú". No temas, yo me ocuparé de las cosas y bendecirás mi nombre humillándote. Mil oraciones no pueden igualar un solo acto de entrega, recuérdalo bien. No hay novena más eficaz que esta.


¡Oh Jesús, me entrego a ti, me ocupo de todo! (10 veces)


Madre, soy tuya ahora y siempre.

A través de ti y contigo

Siempre quiero pertenecer

completamente a Jesús.


Tuesday, 20 October 2020

30 PREGUNTAS SOBRE EL AMOR PARA NO EQUIVOCARSE

 Cristo nos enseña a amar - Jornada Mundial de la Juventud

Viernes 29 julio, 2011


30 preguntas sobre el amor para no equivocarse. Preparado por el Instituto Pontificio Juan Pablo II para estudios sobre el Matrimonio y la Familia 


'El amor no es cosa que se aprenda, ¡y sin embargo no hay nada que sea más necesario enseñar! Siendo aún un joven sacerdote aprendí a amar el amor humano. Si se ama el amor humano nace también la viva necesidad de dedicar todas las fuerzas a la búsqueda de un "amor hermoso". Porque el amor es hermoso. Los jóvenes, en el fondo, buscan siempre la belleza del amor, quieren que su amor sea bello' (Juan Pablo II).


1. El amor, ¿vive en el mundo real o el de los sueños?


'Mantente despierto, la vida es breve' decía el anuncio de una marca de café. Nos recordaba así que muchas veces vivimos nuestra vida como si durmiésemos, como quien está soñando. Por muy vivos que sean los sueños nunca podrán sustituir la realidad. Por muy bellos o agradables que sean, son solo una construcción nuestra: no tiene un origen, y sobre todo, no tienen una meta, no tienen destino. Para vivir de verdad, para vivir en la realidad, es necesario estar despiertos, como dice el anuncio. Es necesario aceptar que vivimos en un mundo con personas reales que pueden enriquecernos o defraudarnos, porque no las creamos nosotros. Es decir, para despertar a la vida, es necesario despertar al amor. Solo se despierta quien ama. El amor evita que confundamos la vida con un sueño. Este es el mundo real, el de las personas que están a nuestro lado, con una existencia que es siempre más grande que nuestros deseos o que las ideas que nos hacemos de ellas. El amor hace surgir un horizonte que no se desvanece de golpe, como el de los sueños, sino que se ensancha siempre hacia la meta, hacia un destino lejano y maravilloso. La vida es breve... ¡despierta al amor!


2. ¿Por qué el amor nos atrae tanto?


'Hoy la tierra y los cielos me sonríen / hoy llega al fondo de mi alma el sol. / Hoy la he visto..., / la he visto y me ha mirado... / ¡Hoy creo en Dios!' Así decía un poeta español, queriendo describir sus sensaciones de enamorado. También a él, como a todos, el amor le cambiaba la vida, le llenaba de un entusiasmo inesperado e incontenible, hasta parecerle sobrenatural, incluso divino. Esta es la fuerza del amor: eleva al que ama más allá de sus expectativas, le abre nuevos horizontes e infinitas posibilidades. Es tan grande la alegría que da el amor, que quien lo experimenta corre un peligro: creer que ha llegado ya a la meta. El enamorado queda tan sorprendido de la luz que ha inundado su vida que no hace otra cosa que contemplarla. Al igual que le sucede a un caminante que, tras haber avanzado por senderos oscuros, se encuentra ante una llanura maravillosa e interminable y, en vez de atravesarla, se parase a contemplar la nueva visión. Cuando un enamorado se comporta así, su amor acaba por agotarse, pronto cansa o aburre. El amor nos fascina porque contiene una promesa de belleza, algo tan grande que deseamos poseerlo inmediatamente, en un instante. Pero esto no es posible. El amor nos invita a caminar a lo largo de su sendero, un sendero nuevo que podemos construir solo paso a paso. Si no aceptamos la invitación que nos hace el amor, si nos olvidamos que es una promesa de belleza y no una cosa ya hecha, rápidamente acabará por desilusionarnos. 'La felicidad no se compra. Se construye' decía el eslogan de otra campaña publicitaria. Lo mismo pasa con el amor.


3. ¿El amor es siempre igual, siempre verdadero, o hay también amores falsos?


El amor contiene una promesa de felicidad: para vivirlo es preciso aceptar con confianza la promesa que nos hace. Quien confía solo en las propias seguridades porque no quiere cometer errores, ese no cree en el amor, jamás podrá amar. El amor es algo que no nos pertenece, que no depende de nosotros. Es necesario confiarse al amor, abrirse a él, dejarse conducir por él. No importa que hayamos tenido malas experiencias. El amor no es el sentimiento débil y fugaz que algunos nos describen. El amor es más bien la fuerza que nos acompaña desde el inicio de nuestra vida; que existía antes de que viniésemos al mundo, en el abrazo de nuestros padres; que ha sostenido nuestros primeros pasos. Y entonces decimos: Sí, es posible creer en el amor, porque el amor ha venido a mí primero. Dale crédito al amor: el amor ya te ha dado crédito a ti. De este modo la apertura al amor no es un salto en el vacío. Todo amor tiene siempre una meta. Si no la tiene, entonces gira en redondo y se pierde en instantes fugaces, incapaz de seguir un sendero que conduzca hacia el horizonte lejano. Cuando no tiene meta, el amor deja de ser amor. ¿Cuál es nuestra ruta y nuestra brújula para creer en el amor? ¿Cómo distinguir el amor verdadero del falso? Pregúntate si tu amor tiene meta o si das vueltas en círculo. Pregúntate si tu amor construye algo o si es un amor-burbuja, en que dos amantes se limitan a mirarse embelesados el uno al otro... Pregúntate si tu amor te hace crecer y madurar... si te promete y abre un camino. 'Hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él' (1Jn 4,16), dice la Biblia. Conocer a Jesús y tener fe en Él, es creer en su amor, porque su amor te ha encontrado ya a ti. Es experimentar su fuerza y saber que, con este amor, se puede llegar al final.


4. ¿Existen distintos tipos de amores?


La música es una sola y, sin embargo, hay muchas formas distintas de tocarla. Del mismo modo, también hay formas distintas de amar. La música, por ejemplo, puede cantarse en coro. Nuestra voz se une con otras voces. Así es más fácil seguir la melodía y no perder el tono. Cuando cantamos en coro nos une un mismo ritmo, nos contagiamos la pasión por la misma música, nos atrae un mismo misterio. Pues bien, cantar en coro se parece a un tipo de amor, la amistad. Cada amor se distingue por los bienes que se comparten en él: a los amigos les une un ideal común, una visión común, una obra común. Por eso los amigos quieren lo mismo y rechazan lo mismo, hasta verse a sí mismos en el otro, igual que quienes cantan a coro están unidos en una misma pasión y en una melodía común. Hay otro tipo de música: un dúo de instrumentos que dialogan entre sí, cada uno poniendo una parte de la pieza, de forma que entre los dos se haga armónica y bella. Se parece esto al amor esponsal, entre hombre y mujer. Aquí también están los dos unidos por un mismo amor a la música, pero ahora cada uno desempeña un papel distinto, y los dos se complementan, se inspiran, sacan lo mejor del otro en su diferencia. Sin el otro no podrían tocar la partitura, que quedaría incompleta, llena de silencios, rota. ¿Qué bienes comparte este amor? Se trata de la unión en la intimidad, es más, de la formación de una intimidad común, que se abre a la transmisión de la vida. Por eso este amor es exclusivo de la pareja: abrirlo a un tercero es infidelidad.


Por último, podemos pensar en otro tipo de música, la de una orquesta. Un único director reparte a cada músico su papel y su entrada, convierte el sonido de todos en un único movimiento de ritmo y armonía. Esta música se parece a otro tipo de amor, el amor filial, que cada hombre y cada mujer recibe de sus padres y, en último término, de Dios Creador. Este es el amor primero, de donde bebe el amor de los amigos y los esposos, la fuente de todos los tipos de música.


5. El amor, ¿es algo que se encuentra, o hay que aprenderlo?


Cuando se encuentra el amor, nos parece que ya hemos alcanzado la felicidad plena. Todo nos parece hermosísimo, perfecto; corremos el riesgo de hacer como el caminante: pararnos a mirar el horizonte que se ha abierto ante nosotros. Sin embargo, como ya hemos dicho, no basta contemplar nuestro amor para vivirlo en su verdad; al igual que no basta amar la música para saber tocarla. Es necesario el tiempo, el estudio y mucha práctica para llegar a ser verdaderos músicos. Como la música, el amor es un arte que no se aprende ni cultiva en solitario, sino junto a la persona amada. Y hay que contar también con la ayuda de un maestro al que nos abrimos, dejando que sus palabras resuenen en nosotros y nos introduzcan en el arte de amar.


¿Quién es este amigo, experto en el arte de amar, que nos ofrece su amistad y su sabiduría? Lo dice así un escritor cristiano: 'Muchos han tratado de entender el amor. Pero ninguno lo ha conseguido como los discípulos de Cristo. Porque tienen como Maestro a la misma Caridad'. Cristo es el Maestro del que tenemos necesidad para aprender a amar: Él nos ha amado primero y nos amará hasta el fin de nuestros días, sin reservarse nada. En su escuela cada uno aprenderá, no solo la fascinación de la música, sino el arte de tocarla, de componer nuevas melodías.


6. ¿El amor es algo espiritual o se vive y expresa gracias a nuestro cuerpo?


Nuestro cuerpo no es un objeto más. Se parece, es verdad, al resto de las cosas (tiene un peso, un tamaño, un color...). A veces otros lo tratan así: pasan a nuestro lado sin saludar o nos miran con ojos posesivos o nos tratan con violencia. Pero nos sentimos mal cuando esto ocurre. Y es que el cuerpo no está solo fuera de nosotros, no es solo lo que observo por fuera, sino también lo que siento por dentro, mi propia intimidad. Con el cuerpo hacemos cosas, pero en el cuerpo forjamos también nuestras inclinaciones, nuestros gustos y preferencias. El cuerpo no es solo una cosa que tengamos, sino algo que somos: las sensaciones que experimentamos, los deseos que nos mueven. De esta forma el cuerpo me habla. Es como si tuviese un lenguaje. ¡Y qué importante es saber descifrarlo! Quien no lo entiende no se entiende a sí mismo. El lenguaje del cuerpo me dice, en primer lugar: no eres un ser aislado. Por el cuerpo nuestra vida se manifiesta a otros, los acontecimientos nos afectan por dentro, participamos en el mundo que nos rodea. Gracias al cuerpo entendemos, también, que no nos hemos dado la vida a nosotros mismos. Nuestro cuerpo se formó, admirablemente, en el seno materno. Por eso el cuerpo te invita a mirar a tu origen: ¿de dónde vengo? Y el cuerpo responde con palabras de la Biblia: 'tus manos me formaron en las entrañas maternas...' (Job 10,8; Jer 1,5). Es verdad que a veces no nos gusta nuestro cuerpo. ¿Y si fuera más alto, más fuerte, más atractivo? La respuesta suena: entonces no serías tú; y la gente que te ama de verdad te ama por lo que eres y como eres. Lo que importa no es tener un cuerpo perfecto, sino saber que tu cuerpo es bueno y aceptarlo como un regalo, incluyendo sus límites. Solo entonces aprenderás a entender el lenguaje del cuerpo, y sabrás también expresarte con él.


7. ¿Es verdad que nuestro cuerpo está hecho a imagen de Dios?


En nuestro cuerpo son evidentes las huellas de quien nos ha formado, los dedos del Creador que actuaron a través del amor de nuestros padres. Por eso, antes de nada, nuestro cuerpo nos 'dice' que hemos sido hechos, que somos 'hijos'. El cuerpo, además, nos 'habla' de las personas que nos rodean y nos permite dialogar con ellas. La mano tendida es un signo de ayuda, la sonrisa es signo de aprobación, el abrazo un gesto de acogida. Y en el encuentro del hombre y la mujer, el cuerpo nos permite amarnos en totalidad, hasta hacernos una sola carne. El cuerpo, donde vivimos nuestra intimidad, nos abre a la intimidad con otras personas, permite compartir el mundo. Por eso el cuerpo nos invita a descubrir al otro y a acogerle en nosotros. En el encuentro del hombre y la mujer habla el cuerpo, a través de la sexualidad, el lenguaje del amor conyugal. Un lenguaje que, también en este caso, es difícil de aprender: hablarlo es todo un arte. Pero quien lo domina bien, evitando faltas de ortografía y usando las palabras correctas, puede comunicarlo todo, en la plenitud del amor.


Entendemos ahora por qué el cuerpo es tan importante para el hombre: es capaz de expresar el amor. Nos dice que venimos del amor y que vamos hacia el amor; nos dice que nuestra vida da fruto en el amor. En la primera epístola de Juan (1Jn 4,8) leemos que Dios es amor. Él no es un ser apartado de todo, solitario, encerrado en sí mismo. Sino el amor pleno y eterno entre el Padre y el Hijo, que se unen en el Espíritu Santo. Dios no vive en un monólogo, sino en un diálogo continuo de amor y vida. Y ese misterio de su vida interior lo ha querido comunicar a nosotros a través del cuerpo: en el cuerpo se puede inscribir la imagen de Dios, porque Dios es amor. Cuando recibimos nuestro cuerpo con gratitud, aceptándolo como un regalo; cuando expresamos con nuestro cuerpo el amor a los otros, acogiéndoles, ayudándoles. Entonces en el cuerpo Dios pone su sello, Dios se hace visible y se transparenta en el mundo. Y nos asemejamos a Él.


8. ¿El hombre y la mujer son en verdad diferentes, en qué consiste su distinción?


Ciertamente, el hombre y la mujer son diferentes. El cuerpo tiene su lenguaje, y este nos 'habla' también de la diferencia sexual. Esta diferencia permite la unión más plena entre el hombre y la mujer: una unión fecunda, que puede dar la vida. La diferencia de la que hablamos, sin embargo, no se debe al desarrollo accidental realizado por la evolución biológica o a las diferentes culturas, con sus costumbres y modos de educar.


El hombre y la mujer no provienen del azar, sino del amor de sus padres, mediante el cual se manifiesta la fuerza creadora del amor de Dios. Si la diferencia sexual entre el hombre y la mujer fuera solo fruto de la casualidad o de los acontecimientos de la historia, también sería fortuito el amor que nos ha traído a la existencia, y la vida sería un viaje de la nada hacia la nada, como un sueño. La diferencia que existe entre un hombre y una mujer es más profunda que la que vemos entre las razas, las lenguas y las culturas. El hombre y la mujer son, no solo diferentes, sino también complementarios. Se necesitan el uno al otro para enriquecerse recíprocamente.Esto no quiere decir que hombre y mujer sean como las piezas de un puzzle. El hombre y la mujer no son una 'media naranja' para el otro que, cuando se unen, quedan cerrados en sí, formando una burbuja. Su amor, por el contrario, se expande, da fruto más allá de ellos, construyen algo juntos y se abren a un misterio que siempre ofrece más. Y es que el amor entre hombre y mujer se basa sobre algo más grande que ellos dos. Ambos se unen en la dimensión de Dios, que les creó y escribió en sus cuerpos el lenguaje de la sexualidad; que les descubre el misterio de la persona amada y bendice su unión con el fruto de una nueva vida, de valor infinito. Sí, hombre y mujer, con la misma dignidad, son diferentes. La diferencia les obliga a salir de sí mismos, a aceptar al otro, a abrirse a un misterio más grande, el misterio mismo de Dios, hacia quien caminan juntos.


9. El sexo, ¿es algo corpóreo o espiritual?


La Iglesia prefiere, más que de sexo, hablar de sexualidad, porque la sexualidad afecta a toda nuestra vida y no solo a una parte de ella, a un órgano o a un deseo particular. La sexualidad, por otra parte, tiene distintas dimensiones: genética (hombre y mujer tienen distinto ADN), gonádica (diferentes órganos sexuales), fisiológica (distinta forma del cuerpo), psicológica (tenemos distinto modo de ser, de reaccionar afectivamente) y, por último, espiritual (la sexualidad toca a nuestro mismo centro como personas, a la manera en que amamos y somos amados). No son dimensiones separadas, sino que todas se unen en mi cuerpo, que es la fuente de donde brotan nuestras vivencias. Ser hombre o ser mujer no es un simple dato que ponemos en nuestro pasaporte, sino una dimensión de nuestra identidad, un modo de responder a la pregunta fundamental: ' ¿quién soy yo?' Pensemos, por ejemplo, en lo importante que es haber recibido la vida de otros, haber sido engendrado del amor de nuestros padres. Y también en la capacidad que tenemos para dar vida a otras personas. Esto no es accesorio, sino central para nuestra vida, y está unido a la sexualidad. Por eso la sexualidad no es solo una atracción hacia la otra persona, sino también un elemento que nos ayuda a comprendernos a nosotros mismos, a partir del cual nos construimos a nosotros mismos y nuestras relaciones.


La importancia de la sexualidad nos es bien conocida por la fuerza con la que se manifiesta. Los otros deseos corporales como el hambre, la sed, o las ganas de poseer algo se extinguen cuando obtenemos el objeto que buscábamos. No sucede lo mismo cuando anda por medio la sexualidad. ¿Cómo es esto? Es que la sexualidad, como hemos dicho, es una ventana abierta a un misterio, que no se dirige a una cosa, sino a la comunión con una persona. Por la sexualidad percibo que no puedo vivir para mí mismo. En ella encuentro una llamada profunda al amor, y en el amor se juega el sentido de mi vida. Si alguno la utiliza solo para darse fácil satisfacción, no realiza una comunión personal y se convierte en presa de un narcisismo estéril.


10. ¿Cómo comportarse cuando se experimenta la atracción hacia alguien?


Al hombre le atrae el cuerpo femenino, y a la mujer el masculino. Despiertan en ellos impulsos y deseos. Para aprender a amar es necesario descifrar el lenguaje de esta atracción sexual hacia la otra persona, que tiene tres niveles. El primero es el de la atracción física que experimentamos hacia la persona del otro sexo. Esta tiene tanta fuerza porque apunta a algo más grande que nosotros, al misterio de la persona amada. Solo quien descubre esa belleza más profunda puede descifrar el verdadero sentido de los deseos. Quien se queda solo en el placer físico acaba en desilusión: como ocurre con la droga, la sexualidad cada vez le da menos placer y cada vez le hace más adicto a ella. Está luego el nivel psicológico de la sexualidad: nos atraen las cualidades masculinas o femeninas de la otra persona. Es el mundo de los afectos y sentimientos que me ligan al otro. Estos son tan bellos porque veo en ellos la posibilidad de construir un mundo común: la otra persona se hace presente en mí.


Ahora bien, los sentimientos van y vienen, como las olas del río. Muchas de esas olas se estrellan en la orilla y allí se acaba su fuerza. Pero el río tiene un movimiento más profundo, el de su corriente, que le conduce hacia el mar. El arte de amar es lograr que mis sentimientos se vuelvan también hondos, que impulsen la vida, que hagan madurar y crecer el amor mutuo. Para ello he de descubrir que, más allá del sentimiento, está el encuentro con la otra persona, que me aparece como alguien único, singular, distinto de todas las demás cosas. Es el nivel personal de la sexualidad, en que aprendo a 'vivir para el otro' trenzando una vida común. El periodo de noviazgo sirve para comprobar si nuestra atracción y sentimiento han madurado hasta el fondo, si hemos llegado al nivel personal. ¿Nos movemos todavía según las vibraciones del río, que se estrellan en la orilla? ¿O hemos encontrado un amor estable, que abre un camino, el de la corriente que va hasta el océano, llenando de vida sus márgenes?


11. En mi cuerpo siento una llamada a amar: ¿cómo puedo responder a ella?


Nos cuenta la Biblia (1Sam 3,1-18) que el joven Samuel escuchó, en la noche, una llamada. Se despertó por tres veces y preguntó quién le había llamado, pero sin respuesta. ¿Era solo su imaginación? Algo parecido nos ocurre a nosotros. En nuestro cuerpo sentimos también como una llamada, y vamos preguntando quién será su origen y qué querrá decirnos. Como Samuel, nos dirigimos a quienes tenemos cerca: '¿me has llamado tú?'


El camino del amor, decía Juan Pablo II, es como subir por un torrente que viene de la montaña, hasta encontrar el manantial. Para entender adónde nos lleva el amor, hemos de descubrir de dónde viene. ¿Quién ha escrito en mi cuerpo estos deseos de amar? ¿Por qué me fascina tanto la belleza? Y, ¿cómo hacer que mi vida esté a la altura de esa llamada, que sea también una vida bella?


Como hemos visto, nuestro cuerpo nos revela ante todo que el manantial del amor es Dios, que nos ha creado a través del amor de nuestros padres. Es Él quien nos habla, es Él quien nos llama al amor. Para responderle basta aceptar con gratitud el don de la vida y ponernos a su disposición como hijos. Solo si somos hijos, si recibimos el don de Dios, descubrimos que el amor nos convoca a una entrega. Entonces entendemos el amor esponsal: Dios me ha dado a esta persona para que la ame; Dios ha confiado mi vida a esta persona que me ama y recibe. ¡Somos los dos un regalo del Padre! Y si nuestro amor bebe del manantial, que es el origen del amor, entonces los dos juntos rebosaremos vida, con amor paterno y materno, dando un fruto insospechado. Ser hijos, esposos, padres: es la mayor respuesta a la llamada del amor.


12. El pudor que experimento ante la sexualidad, ¿no es acaso una limitación que hay que superar?


El pudor es un sentimiento con doble significado. Tiene un lado negativo: con ella queremos esconder algo, evitar que salga a la luz. Pero hay también una vertiente positiva: si escondemos algo es porque tiene valor, porque comprendemos que es bello y precioso y no queremos que otros abusen de ello. Se ha comprobado que en todas las culturas, aun las más primitivas, existe el pudor en el comportamiento sexual. Es que se trata de una experiencia fundamental que revela el significado principal de nuestra vida y nuestras acciones. No solo sentimos pudor en relación a la sexualidad, sino también en todo lo que toca a nuestra intimidad. Nuestra intimidad es algo precioso y solo la revelamos a quien la recibe con aprecio en un marco de mutua comunicación. Por eso nos enfada que un amigo revele nuestros secretos sin nuestro permiso. Pues bien, la sexualidad es una dimensión de la intimidad humana que toca al centro de quiénes somos. Tiene que ver con la capacidad de amar, con la verdad del cuerpo, con el hacerse 'una carne' en el amor entre hombre y mujer (Gén 2, 24). La revolución sexual de nuestros días ha denigrado el pudor, como si fuera propio de personas reprimidas. Pero el efecto real ha sido banalizar la intimidad humana. Vivir en plenitud la sexualidad no consiste en dejar atrás el pudor, sino en descubrir el rico significado que contiene y la intimidad que permite.


13. Si el sexo es un impulso natural, ¿por qué hay tantas normas que lo prohíben?


La sexualidad, las inclinaciones que conlleva, son cosas naturales. Pero no se pueden vivir de cualquier manera. Hace falta interpretar su lenguaje, descubrir su significado. No pueden ser fuerzas que tiren de nosotros en distintas direcciones, dividiendo nuestra vida. ¿Cómo integrarlas en un solo haz? De esto depende nuestra respuesta a la gran llamada, la gran 'vocación al amor' que es la vida del hombre en la tierra. En la sexualidad está en juego nuestra capacidad de amar y por eso hacen falta indicaciones que nos ayuden a orientarnos: las normas morales no representan solo reglas y prohibiciones, sino que nos permiten reconocer errores en nuestras acciones, errores que nos hacen daño.


Es como el árbol que, cuando es pequeño, necesita que lo atemos a un palo recto, y protejamos con una valla sus raíces, para que pueda hacerse alto y dar mucho fruto. Lo importante en el árbol no es la verja que lo protege, ni el pequeño palo que lo endereza, sino el fruto y la sombra que llegará a dar. Lo mismo ocurre en nuestras acciones: lo más importante no son los límites sino, sobre todo, el camino hacia una perfección. Pero existen unos mínimos. Por debajo de ellos no se da el amor verdadero. La Iglesia no solo enseña las normas que prohíben los actos malos (actos, es bueno recordarlo, que en primer lugar hacen malo a aquél que los realiza), sino que se preocupa sobre todo por transmitir el significado pleno de la sexualidad. No nos dice solo un 'no'. La Iglesia sobre todo nos invita a pronunciar un gran 'sí', a abrazar nuestros deseos más verdaderos. Y para hacerlo, nos recuerda que es necesario poseer una virtud: la castidad. Castidad no significa 'no realizar actos sexuales'. La castidad consiste en unificar todas las aspiraciones y deseos del corazón para que puedan expresarse en plenitud, en comunión con la persona amada. La castidad significa integrar todos los significados de la sexualidad para que puedan ser vividos plenamente. La castidad significa amar de verdad.


14. ¿Por qué la masturbación es un pecado, si no hago mal a nadie?


El pecado no es solo lo que daña al otro. Pues puedo dañarme a mí mismo, incapacitarme para el amor verdadero, aunque no dañe directamente a otra persona. Esto es lo que ocurre en la masturbación, donde busco la excitación sexual para mí mismo. Con ello hago expresarse a mi sexualidad en contra de sus significados básicos: la unión con la otra persona y la fecundidad. Es como si mintiese con mi cuerpo. Este pecado lo suele provocar la tristeza de quien se siente solo y conduce a una tristeza todavía mayor: el vacío de un placer sin sentido.


La malicia de este acto se comprende mejor cuando descubrimos la luz contenida en la pureza. Esta consiste en unos ojos limpios, que permiten descubrir una luz especial, la luz del amor. Mi sexualidad se comprende entonces como una fuerza para entregarme a la otra persona y descubrirla en su dignidad. El cuerpo de la otra persona se respeta en su belleza, a la luz del amor. 'Bienaventurados los limpios de corazón', dice Jesús (Mt 5,8). Esta bienaventuranza promete nada menos que la visión de Dios, cuya clave es precisamente el amor. Los limpios de corazón son capaces de mirar el mundo con una mirada nueva, pues descubren la luz del amor, que viene de Dios. Por eso sus fuerzas de amar no están desperdigadas, sino unidas: el amor es un centro que ordena todas sus fuerzas para amar y les da armonía y belleza. Y pueden querer con toda el alma una sola cosa. La guarda de los sentidos, en especial la vista, es necesaria para vivir con alegría y fidelidad la vocación al amor.


15. ¿Cómo debe comportarse quien siente una inclinación sexual ante una persona del mismo sexo?


Si queremos comunicar algo no podemos usar las palabras en el orden que nos parezca. El lenguaje tiene sus propias leyes, su gramática, que no depende solo de mis sentimientos o mis inclinaciones. Pues bien, del mismo modo ocurre con el amor y su lenguaje. Por eso no es suficiente que sienta en mí una inclinación para que un acto sexual sea bueno. Hace falta que me exprese según el lenguaje del acto conyugal, que viva íntegramente sus significados objetivos y corpóreos. ¿Cuáles son estos significados? La unión de hombre y mujer en una diferencia sexual, que es capaz de crear comunión y hacerse fecunda porque está abierta a la vida. Ahora bien, son estos precisamente los significados de que carece un acto homosexual. Si uso el lenguaje de la sexualidad contra estos significados, no estoy comunicando la verdad del amor, vivo en una ficción.


Es importante distinguir: cuando digo que realizar un acto homosexual es malo no estoy diciendo que la persona con inclinación homosexual sea mala. Los actos son intrínsecamente malos: carecen de los significados básicos para realizar la comunión de personas por medio de la sexualidad. En cambio, la persona no es mala por sentir esa inclinación. Al decir que los actos homosexuales son malos tampoco estamos discriminando a nadie. En efecto, los significados de la sexualidad son objetivos y válidos para todos, igual que una lengua tiene la misma gramática para todos. Lo que se pide a la persona que experimenta inclinaciones homosexuales es lo que se pide a todos: vivir la castidad en el propio estado. Es verdad que esta persona puede sentir mayor dificultad subjetiva para esto, según la fuerza de esta inclinación desordenada. Por eso se requiere una ayuda próxima y comprensiva por parte de la comunidad eclesial.


16 ¿El amor es exclusivo, o podemos enamorarnos de dos personas al mismo tiempo?


Hay enamoramientos que parecen suceder de golpe, sin que nos demos cuenta. Por eso se habla de amor a primera vista. Al dios pagano Cupido, responsable de estos amores, se le representa como un niño con alas, armado con una flecha que traspasa los corazones de los amantes. Se sugiere así la idea equivocada de que el enamoramiento sucede sin que podamos hacer nada. Afortunadamente no es así: el amor no prescinde de nuestra libertad. Podemos sentir gusto en la presencia de otra persona y en el trato con ella. Pero esto no es directamente signo de un amor verdadero. Por eso se puede sentir hacia varias personas. La cosa cambia cuando nos implicamos personalmente en el amor para construir una intimidad común, viviendo el uno para el otro. Aquí se requiere apreciar que la otra persona es única, en su cuerpo y en su espíritu. Por eso se experimenta una progresiva exclusividad en ese amor. Ya no se puede tener de igual modo hacia dos o más personas.


Cuando creemos que estamos enamorados no podemos concentrarnos solo en la intensidad de nuestro sentimiento. Estos pueden cambiar con rapidez e incluso apagarse. Lo que determina un amor verdadero no es solo la fuerza del sentimiento, sino la intención de 'vivir para el otro'. Por tanto, enamorarse no es algo que simplemente 'me sucede' pasivamente. Es un proceso por el que la otra persona se va convirtiendo poco a poco en un fin de mi vida (y así, en una vocación). No es un mero instante que fascina, sino una llamada, cuya respuesta requiere la madurez interior y la fidelidad en el tiempo. El amor no depende de un momento de fascinación, sino de la respuesta voluntaria y libre que damos a una llamada. Al profundizar en el conocimiento de la otra persona se madura en la relación mutua y es posible construir una vida común, contenido propio de la promesa matrimonial.


17. Si el sexo es algo bueno, ¿por qué en la Iglesia hay gente que no se casa y consagra su virginidad a Dios?


Al hacerse hombre, Cristo inauguró un nuevo modo de vivir el camino de amor hacia el Padre, un nuevo modo de expresarse con el lenguaje del cuerpo, de vivir con plenitud también la sexualidad. Lo hizo así porque, para hacer eterno el amor, había que trasformarlo, hacerlo semejante a Dios mismo. Con este nuevo lenguaje Jesús pudo amar a los hombres totalmente, entregándose por todos, con nombre y apellido, con una entrega esponsal, única. Y dijo: 'Tomad, esto es mi cuerpo' (Mc 14,22).


Las personas que se consagran y viven virginalmente en la Iglesia, siguen este modo de vivir de Jesús. Pueden vivir así porque participan de Cristo y reciben su llamada singular. Recuerdan a todas las parejas pasadas que su amor viene de Dios y que tiene que caminar siempre hacia Dios. Nos enseñan a ver la meta del amor, más allá de la muerte, en el abrazo del Padre misericordioso. Vivir virginalmente no es una renuncia del cuerpo. Al contrario, este amor se vive también en el cuerpo, y se vive como hombre y mujer. Es más, la persona consagrada nos enseña a ver la gran dignidad del cuerpo: es capaz de entregarse totalmente a Dios, de hacerle transparente en el mundo, de hacer vivo su amor divino. Entendemos así que el amor de Dios no es abstracto, sino real y concreto, que toca nuestro corazón de carne y lo llena, que nos hace capaces de vivir totalmente entregados a Él.


18. ¿No es excesivo un amor para siempre?


Parece imposible que dos personas que no son eternas prometan un amor eterno. Y, sin embargo, no hay un enamorado que, cuando se declara a su enamorada, no diga que el suyo será un amor 'para siempre'. El sentimiento puede cambiar, la atracción física disminuir; pero el amor, recordemos, llega más hondo que las atracciones y sentimientos. Es como la corriente profunda que empuja el agua del torrente hacia el mar, el último destino de la persona. Solo cuando miran a este destino, los enamorados sienten vibrar la promesa de algo más grande, y se hace posible amar para siempre. Es que en ese destino, que está inscrito en la persona, se percibe algo eterno.


Para amar para siempre debemos entonces reconocer lo que hay de eterno en la otra persona: su nombre, su historia, su destino. Sin la ayuda de Dios y de su amor, que se manifiesta también mediante la relación con la familia, los amigos y la misma Iglesia, es imposible tener fe en esta promesa de eternidad. Alguien preguntará: ¿no dejamos de ser libres cuando decimos para siempre? ¿no es mejor vivir sin compromisos? Pero sucede justo al revés. Para decir 'para siempre' hay que tener el futuro en las manos. El que no puede prometer, ese vive solo en el presente estrecho, no tiene espacio para moverse, el futuro no es suyo... no es libre. No puede proyectar el mañana ni soñar en dar fruto. Solo tiene un camino quien no cambia de horizonte. La promesa de eternidad que vive en el amor, requiere ser mantenida paso a paso. El 'para siempre' que lleva dentro de sí se juega en el 'día a día', construído con la paciencia y el perdón.


19. Si estamos sinceramente enamorados, ¿por qué no entregarnos sexualmente antes del matrimonio?


La sexualidad es una dimensión propia del amor entre el hombre y la mujer, pero no todas sus expresiones son justas: todo depende de la verdad del amor que expresan. Todo depende de la verdad del amor que expresen. Comprendemos fácilmente que no basta con 'gustarse' para realizar un acto sexual con otra persona. Es que la verdad de tal acto no es 'gustarse juntos' sino formar una vida en común. Por eso la verdadera unión sexual con el otro exige una comunión de personas: es la entrega real y definitiva de 'vivir para el otro'. Por eso, antes del matrimonio, las manifestaciones afectivas y sexuales deben respetar la verdad de un don recíproco, que no se ha dado todavía en plenitud. Si realizo el acto conyugal sin haber dicho a la otra persona un 'sí para siempre', entonces estoy mintiendo con mi cuerpo. Mi sexualidad expresa algo (te amo para siempre) que no quiero de verdad decir a la otra persona. La experiencia enseña que las relaciones prematrimoniales no hacen más estables a los matrimonios, sino al revés. La razón es que enturbian gravemente el sentido de entrega propio de la sexualidad humana.


20. ¿No impone el matrimonio demasiadas normas y responsabilidades, todas a la vez?


Para amar, hay que abandonar el individualismo. Si esto no ocurre, entonces el matrimonio es solo una convivencia satisfactoria, en que importan sobre todo los deseos subjetivos de quienes conviven: mis gustos, mis ideas de la vida, mis proyectos. Pero entonces, cuando llega una desilusión, o la frustración ante dificultades, se descubre lo frágilque es el vínculo. Pero el matrimonio es mucho más que dos personas que se unen para conseguir cada uno su propia felicidad. El matrimonio es una comunión de dos personas. Su grandeza es que cada esposo vive 'para otro', y por eso puede realizar un plan que supera los deseos de los dos amantes. Hay algo más grande, un 'nosotros' común, una historia juntos: ambos dicen 'sí' al bien de la comunión entre ellos. Y ahora la medida de la unión ya no son los deseos subjetivos de cada uno. Lo que les une es la grandeza de una promesa que han visto en la otra persona y les supera a los dos: perciben en su amor una promesa de Dios hacia ellos. Por eso, el contenido del matrimonio no queda al capricho de los esposos, sino que obedece a un plan de Dios al que consienten el día de su boda. Y ahora no solo se prometen el amor que sienten: dicen 'sí quiero' a lo que Dios les promete, con toda su grandeza y sus exigencias. Por eso la 'comunión de personas' nunca se acaba en la simple situación de estar juntos, sino que requiere la promesa de una 'íntima comunidad de vida y amor' (Gaudium et spes, n. 48).


21. Si el amor entre el hombre y la mujer es algo natural, ¿por qué hace falta casarse por la Iglesia con un sacramento?


El primer milagro de Jesús tiene lugar en las bodas de Caná (Jn 2, 1-11). Dos esposos estaban celebrando su matrimonio cuando se acabó el vino. Entonces Jesús quiso hacerles un regalo, el regalo de su amor, de su gozo. Para ello les pidió algo humilde (el agua) y la convirtió en algo mejor, en aquello de lo que tenían necesidad (el vino). Aquello que ocurrió en Caná es lo que sucede cuando celebramos un sacramento como el matrimonio. Jesús, para hacer el regalo de su vino, pide a los esposos que le presenten el agua de su amor humano, la entrega que se hacen el uno al otro, el 'Sí' que se intercambian. Jesús toma este amor tal como es para hacerse presente en él, para hacerlo signo del amor que le une con su Iglesia. El don que reciben los esposos es su bendición, su fuerza, su amor divino, el único capaz de sostener el amor que les une. Por eso es muy importante que nos casemos en la Iglesia de Cristo: porque solo si llevamos ante Él nuestro débil amor, podemos amar a la otra persona como Él nos ha amado.


22. ¿Por qué dos esposos que se dan cuenta de que se han equivocado no pueden divorciarse?


Cuando nos equivocamos, cosa que sucede a menudo en la vida, es necesario corregirse: en el trabajo, en el familia, en la sociedad. Sin embargo, con el amor, las cosas son distintas. Si dos personas se aman y deciden casarse, su elección no puede tener fecha de caducidad. Nadie dice 'te amo hasta el 30 de Junio' o 'te amo los viernes por la tarde.' El amor se alimenta de una fidelidad que requiere permanencia por encima de las pruebas.


Es imposible hablar del amor entre esposos sin asumir su continuidad en medio de las dificultades, 'en la prosperidad y la adversidad, en la salud y en la enfermedad'. La entrega conyugal es incondicional. Esta entrega no puede cuestionarse, sino que encuentra en las pruebas la posibilidad de manifestar su verdad. Cuando lleguen los problemas tenemos que pensar: no nos hemos equivocado al amar, ni cuando elegimos entregarnos, sino que hemos de seguir amando de un modo que responda a estos acontecimientos concretos de la vida, que nos vienen sin elegirlos nosotros. Las dificultades de la convivencia, en especial cuando se sufre la infidelidad del otro cónyuge, son motivo de grandes sufrimientos que hacen difícil o incluso imposible continuar viviendo juntos. Es aquí donde el cristiano sabe que experimenta una fidelidad mayor que sí mismo: es la fidelidad de Cristo a la Iglesia. Cristo es fiel aunque el hombre sea infiel. Por eso el cristiano, aun abandonado injustamente, encuentra sentido en su fidelidad plena al compromiso adquirido, que excluye cualquier tipo de unión posterior mientras viva el otro cónyuge. La gracia del sacramento le permitirá descubrir este sentido y convertirlo en fuente de vida y de perdón. Un amor que perdona es un amor que permanece y descubre la fuente del amor eterno de Dios (1Co 13,8).


23. ¿Es posible considerar modelos de familia diversos del 'tradicional'?


A veces los problemas en la familia son tan grandes que parecen insuperables: la música del amor parece que se ha apagado, o nos cuesta perdonar las ofensas recibidas... En estos momentos debemos recordar que lo que nos une como familia es algo más grande que nosotros mismos y nuestros problemas. Aquello que une a los esposos, su bien común, es más importante que el bien de cada uno tomado individualmente. En vista de tal bien merece la pena seguir adelante. En todo caso, la solución nunca es echar todo el pasado por la borda y empezar de cero: la vida del hombre no se puede 'reinventar' cada vez que las condiciones son desfavorables.


Los problemas que afectan a la intimidad de las personas no se resuelven con soluciones técnicas a lo que es en verdad una cuestión personal, que pone en juego la felicidad y libertad humanas. En concreto, hay que rechazar la imagen de una 'familia a la carta' como solución a los problemas familiares. La construcción de una familia es la formación de una comunión de personas que cuenta con un plan trascendente, más allá de las simples decisiones humanas. Esto hace estables e incondicionales las relaciones familiares, que son soporte imprescindible para la madurez personal y base de la sociedad. No se puede pretender igualar la realidad de una familia fundada en el auténtico matrimonio con otro tipo de uniones que dependen solo del deseo subjetivo de las personas.


Considerar distintos 'modelos familiares' es ignorar la relación entre los deseos humanos y la plenitud de vida que ofrecen. En estos modelos familiares 'alternativos' el deseo de las personas no comparte todos los bienes de la unión matrimonial y no garantiza ninguna estabilidad, lo cual daña tanto a los que constituyen este núcleo familiar 'alternativo', como a la sociedad. El don de la estabilidad, la educación inicial de los hijos y la acogida de las personas que ofrece la familia son bienes que deben ser apreciados por el Estado y reconocidos como el fundamento de las políticas familiares, por la aportación inmensa que las familias ofrecen a la sociedad. Solo la familia con su estabilidad garantiza de hecho un verdadero progreso social.


24. Si el amor humano es en sí algo tan bueno, ¿por qué no basta un matrimonio civil?


Sabemos que el amor humano es muy frágil, su lenguaje nos es oscuro y el camino al que nos conduce es difícil de seguir. Por eso es importante que el hombre y la mujer pongan delante de Cristo su promesa: solo de este modo, como en Caná, Él recibirá el don de los esposos y lo hará crecer, trasformándolo en algo mejor, más fuerte. En el matrimonio religioso el hombre y la mujer piden a Jesús participar de la fuerza de su amor, el mismo amor que le ha permitido sacrificarse hasta la muerte. Este es el regalo que marido y mujer reciben de Cristo el día de su boda: la misma caridad de Jesús, ese amor que le hizo entregarse hasta la muerte. Ese amor es el Espíritu Santo (Rom 5,5), que se derrama sobre hombre y mujer en el matrimonio. Ahora se pueden amar con caridad conyugal, su amor se transforma en el vino del amor de Cristo. En el sacramento los esposos se aman como Cristo les ama. Desde Cristo descubren que son acogidos, amados, perdonados. Además, a través de Cristo su amor se hace fecundo en vida eterna: ya no entregan a sus hijos solo la vida de la tierra, sino también una vida hacia el cielo. Se hacen instrumentos por los que Dios transmite su paternidad divina.


25. ¿Existe un momento justo para tener hijos y un momento en el que conviene cerrarse a la posibilidad de la procreación?


Nadie desea una vida infecunda. Encerrarse en los propios intereses y conveniencias es el mejor modo de arruinar la propia vida. Pero no es fácil vivir la fecundidad, que requiere gran madurez interior: estar dispuesto a una nueva entrega más allá de lo que uno controla o domina. Por eso la fecundidad es una dimensión del amor que no depende de las meras decisiones humanas o de un criterio nuestro subjetivo y no puede ser guiada solo por nuestros deseos. Contraer matrimonio supone entonces estar dispuestos, en condiciones normales de salud y de edad, a recibir hijos de Dios. La disposición inicial a tener hijos se vive dentro de unas circunstancias concretas, en que los cónyuges son responsables del bien común de toda la familia. La posibilidad de recibir un hijo de Dios se ha de vivir según esta responsabilidad. Es aquí donde los cónyuges pueden juzgar si conviene o no una nueva concepción. Es un juicio que corresponde solo a los esposos ante Dios, teniendo en cuenta los motivos graves asociados a la grandeza de recibir una nueva vida. Este juicio práctico, aunque a veces pueda ser negativo, no es una cerrazón a la vida, ya que no quita la disposición a aceptar el juicio de Dios, Señor de la vida. Solo Él puede decidir en última instancia acerca de la existencia de un nuevo ser. Por eso la paternidad responsable puede juzgar que no es conveniente un nuevo embarazo, pero no puede decidir que no quiere de ningún modo que un hijo venga al mundo. Esto sí sería una decisión anticonceptiva, cerrada a la vida.


26. ¿Por qué debemos estar abiertos a la procreación?


La procreación es uno de los significados propios del amor conyugal que no puede ser nunca negado. Pues los esposos, en cada acto, se comunican totalmente, tal y como son, incluyendo también el don de la fecundidad. Cuando no quiero donar esto a mi cónyuge no me estoy entregando del todo.


'La posibilidad de procrear una nueva vida humana está incluida en la donación integral de los esposos. [...] De este modo no solo se asemeja al amor de Dios, sino que participa de él, que quiere comunicarse llamando a la vida a personas humanas. Excluir esta dimensión comunicativa mediante una acción que trate de impedir la procreación significa negar la verdad íntima del amor esponsal, con la que se comunica el don divino' (Benedicto XVI).


Este significado procreativo se fundamenta en el lenguaje del cuerpo y no es una mera intención de los cónyuges, sino la expresión de su amor, que se manifiesta mediante el acto conyugal. Por eso un acto sexual entre los esposos al que intencionadamente se priva del significado procreativo, no se puede considerar conyugal, y es por tanto inmoral. Del mismo modo que tampoco es verdadero acto conyugal uno que se impone a la otra persona contra su voluntad, pues se suprime ahora el otro significado del acto: la unión de amor entre los esposos. La realidad del cuerpo impide la reducción de la fecundidad a una mera intención genérica o global en la existencia. Esta se hace presente en toda donación corpórea. Por eso no basta estar abiertos a la vida en general, y luego realizar actos anticonceptivos; igual que no basta tener una actitud general de aprecio por la verdad, si luego en ocasiones decimos una mentira.


Esta dimensión de la fecundidad no se manifiesta solo en la procreación, sino también en la educación de los hijos. La persona humana no se produce, sino que se engendra, y la educación es la expresión continuada de la generación humana. La paternidad responsable significa custodiar y educar a los hijos hasta que alcancen la madurez suficiente para encontrar su propia vocación al amor.


27. ¿Por qué no acudir a los distintos anticonceptivos?Las técnicas de planificación natural de la fertilidad, ¿no son acaso unos anticonceptivos permitidos?


Las técnicas anticonceptivas privan deliberadamente al acto conyugal de su dimensión procreativa. Los esposos que los usan han decidido renunciar a su fecundidad, a través de un acto intrínsecamente malo, contrario a la verdad de su amor conyugal. Pero supongamos otro caso distinto: dos esposos prevén que un acto sexual será fecundo y juzgan responsablemente que no es conveniente concebir un hijo. Por eso consideran inconveniente el acto y no lo realizan. Ahora no se trata de un acto anticonceptivo, porque los esposos no actúan contra ninguno de los significados de su amor conyugal. Por el contrario, estamos ante un ejercicio de responsabilidad dentro de una disposición real de apertura a la vida. He aquí, la diferencia fundamental entre las técnicas anticonceptivas y los métodos naturales: los unos manipulan el significado del acto conyugal, los otros favorecen la acción responsable de los esposos. La diferencia es de contenido y no ligada al hecho de que unos son artificiales y otros naturales. Los unos son inmorales, los otros pueden ser aceptados.


28. El aborto, ¿no puede ser considerado en algunos casos límite, un mal menor?


Un acto es moralmente malo porque daña a la persona que lo comente. Más allá de sus consecuencias o de la intención subjetiva, el aborto es el homicidio de un inocente y el que lo realiza se convierte en un homicida. Por eso la gran víctima del aborto es la mujer que elige hacerlo. Es ella la que necesita más ayuda para sanar la herida terrible del mal cometido. El aborto no es nunca un mal menor. Llegar a comprender las razones de quien quiere abortar no impide desenmascarar los falsos argumentos con los que se intenta justificar el mal. Los cristianos deben ayudar a cada persona, a través de un ejercicio de verdad, a reconocer su culpa y a recibir la misericordia de Dios. La Iglesia no solo lucha por defender el derecho delmás débil, del no nacido; sino también por ayudar a las madres que tienen dificultad para llevar adelante a sus hijos; y por 'sanar' a las que han abortado, ayudándolas en el difícil camino de arrepentimiento y reconciliación.


29. Si no se tienen hijos y se desean mucho, ¿por qué no recurrir a las técnicas de reproducción asistida?


El deseo de paternidad de cada pareja de esposos es siempre lícito, justo y bello. Un hijo, sin embargo, es algo más que un deseo, es algo demasiado precioso para que pueda depender solo de una decisión personal. Al hijo no podemos desearle como se desea un objeto, que se consigue a base de esfuerzo o dinero. La única forma de recibir un hijo es acogerle en toda su dignidad personal. Las técnicas de reproducción asistida siguen una lógica productiva: eliminan cualquier producto (hijo) defectuoso, congelan los embriones, investigan sobre ellos y destruyen aquellos que no se consideran convenientes. Esto es, obran de modo contrario a la dignidad personal.


Solo se puede recibir a un hijo como un don de Dios. Así lo recuerda Eva, la primera mujer, la primera madre de la historia: 'He concebido un hijo con la ayuda de Dios' (Gén 4,1). Por eso no puede decirse que los cónyuges 'tengan derecho' sobre una persona, sino que se han de disponer a recibirla con el agradecimiento de un don. Lo contrario se opondría a la dignidad del hijo. La Iglesia conoce bien el sufrimiento de los esposos que no pueden tener hijos. Les ayuda informándoles de los medios lícitos para tenerlos y liberándoles del deseo de procrear 'a toda costa', invitándoles más bien a descubrir su fecundidad dentro del plan de Dios. La Iglesia les hace ver la fecundidad dentro del plan de Dios, que también se puede vivir por la adopción, la acogida o la entrega generosa en el cuidado de la infancia.


30. Si el amor es cosa de dos, ¿por qué, para casarnos, es necesario una celebración pública?


Nuestra vida se apoya siempre en otros, los necesita, como necesitamos oxígeno para respirar. Necesita sobre todo a Dios, que sostiene el amor, lo hace durar y le permite crecer. Por esto tenemos necesidad de una celebración pública: porque en el rito religioso se manifiesta la petición de ayuda a aquellos que nos ayudarán a construir el amor. Es la ayuda de nuestras familias, de nuestros amigos, de la sociedad. Es la ayuda de Dios, que nos promete su presencia.


El amor de los esposos tiene una dimensión social. Solos no pueden amarse. El amor que sienten lo han aprendido en una familia, y con su familia construyen la sociedad. Por eso su amor no es algo privado, que solo les concierna a ellos. Al entrar en la Iglesia, el amor de los esposos pide ayuda, reconoce necesitar apoyos: los de otras familias, los de la sociedad, de la comunidad creyente, de Dios. La Iglesia, en la liturgia, dice a los esposos algo importante: 'no estáis solos. Yo os ofrezco un lugar en el que construir vuestro hogar. Yo os abro a una gran familia para que os apoyéis en ella para fundar la vuestra. Solo así podréis vivir plenamente vuestro destino de amor y acoger los dones que Dios os dará.'


Y, a la vez, en esa liturgia, los esposos se preguntan: ¿qué podemos hacer nosotros por la Iglesia? La construiremos en lo pequeño, en el día a día, con el testimonio de nuestro amor y trabajo. Haremos de nuestra vida una liturgia, de nuestro hogar un templo donde oramos y enseñamos a nuestros hijos a orar, de nuestro trabajo una alabanza al Señor, fuente de todo bien. Seremos una pequeña iglesia, una iglesia doméstica.

Thursday, 30 July 2020

NOVENA DEL ABANDONO A LA VOLUNTAD DE DIOS


Padre Dolindo Ruotolo fue un sacerdote napolitano (1882-1970), estigmatizado milagroso y “portavoz del Espíritu Santo”.

El padre Ruotolo tuvo una extraordinaria comunicación con Jesús a lo largo de su vida heroica, una vida totalmente dedicada a Dios y a la Santa Madre María. Se refirió a sí mismo como “el viejito de Nuestra Señora” y el Rosario era su compañero constante.

Como se puede ver en esta novena mucho de lo que nuestro Señor quiere vuela frente a la normal inclinación humana y la razón. Sólo podemos ascender a este nivel de pensamiento a través de la gracia de Dios y la ayuda del Espíritu Santo.

Debemos dejar de lado nuestros problemas, dejar de preocuparnos y tratar de resolverlos nosotros mismos. Debemos creer, confiar y permitir que nuestro Señor nos rescate de nosotros mismos y suministre nuestros deseos, necesidades y resuelva nuestros problemas como sólo Él puede.

Jesús, ocúpate Tú de ello, deben ser las primeras palabras que vienen a la mente y fluyen de nuestros labios. Después de todo, hemos intentado hacer cosas a nuestra manera y mira donde ésta nos tiene.

Simplemente haz lo que dice la oración, abramos nuestros corazones y mentes en amor y cerremos nuestros ojos en confianza y pídele a Jesús que Él se encargue de todo, Él lo hará.

Día 1

Debemos dejar de lado nuestros problemas, dejar de preocuparnos y tratar de resolverlos nosotros mismos. Debemos creer, confiar y permitir que nuestro Señor nos rescate de nosotros mismos y suministre nuestros deseos, necesidades y resuelva nuestros problemas como sólo Él puede.

Jesús, ocúpate Tú de ello, deben ser las primeras palabras que vienen a la mente y fluyen de nuestros labios. Después de todo, hemos intentado hacer cosas a nuestra manera y mira donde ésta nos tiene.

Simplemente haz lo que dice la oración, abramos nuestros corazones y mentes en amor y cerremos nuestros ojos en confianza y pídele a Jesús que Él se encargue de todo, Él lo hará.

 

 

Día 1

HOY

Señor, escucha nuestra oración y llegue a ti nuestro clamor.

¿Por qué se confunden al preocuparse? Dejadme a mí el cuidado de vuestros negocios y todo mantendrá la calma. Le digo que todo acto de verdadera, ciega y completa rendición a mí me produce el efecto que deseáis y que resuelve toda complicada situación.

Reza 10 veces:

O Jesús, yo me entrego a Ti, ¡ocúpate de todo!

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amen.

San Expedito, haz que la verdad  y la justicia logren pronto la victoria.

San Expedito, valiente defensor de la Iglesia de Cristo,ruega por nosotros que recurrimos a ti.

Oh Señor, tanquiliza nuestro pobre corazón, en tu Voluntad, que es todo.

Somos nada, Dios es todo

Y que la poderosa intercesión de tu glorioso mártir San Expedito, que con fe hemos invocado, nos alcance lo que te pedimos, en  tu santa Voluntad.

Por Jesucristo, Nuestro Señor, Amén.


Día 2
Entregarse a mí no significa ni inquietarse, ni estar amargado, ni perder la esperanza, ni tampoco significa ofrecerme una oración pidiéndome que le siga y transformarle la preocupación en oración. Está en contra de esta entrega, profundamente en contra, la preocupación, el estar nervioso y pensar en las consecuencias de todo. Es como la confusión que sienten los críos cuando les piden a su madre atender a sus necesidades, y luego intentan ocuparse de esas necesidades por sí mismos con el fin de que sus intentos se entrometan en el camino de su madre. Rendir significa cerrar plácidamente los ojos del alma, rechazar los pensamientos de tribulación y ponerse en mi cuidado, para que sólo yo actúe, diciendo “Ocúpate tu”.

O Jesús, yo me entrego a Ti, ¡ocúpate de todo!
(Repítelo 10 veces)

Día 3
¡Cuántas cosas realizo cuando el alma, tanto en sus necesidades espirituales como en aquellas materiales, se vuelve a mí, me mira y diciéndome: “Jesús, ocúpate Tú de ello”, cierra los ojos y reposa. Obtenéis pocas gracias cuando os atormentáis por producirlas, sin embargo tenéis muchísimas cuando la oración es un encomendarse plenamente a mí. En el dolor, vosotros oráis para que yo obre, pero para que obre como creéis que debo obrar… No os dirigís a mí, sino que queréis que yo me adapte a vuestras ideas; no sois enfermos que piden al médico que les cure, sino que le sugerís la cura. No obréis así, sino orad como os he enseñado en el Padrenuestro:
Santificado sea tu nombre, es decir, sed glorificado en esta necesidad mía.
Venga a nosotros tu reino, o sea, todo contribuya a tu reinado en nosotros y en el mundo.
Hágase tu voluntad así en la tierra, como en el cielo, es decir, dispón Tú, en esta necesidad, como mejor te parezca en lo tocante a nuestra vida temporal y eterna.
Si me decís de verdad: “hágase tu voluntad”, que es lo mismo que decir: “Jesús, ocúpate Tú de ello”, yo intervendré con toda mi omnipotencia y venceré las mayores dificultades.

O Jesús, yo me entrego a Ti, ¡ocúpate de todo!
(Repítelo 10 veces)

Día 4
Mira, ¿tú ves que la enfermedad apremia en vez de menguar? No te turbes, cierra los ojos y dime con confianza: hágase tu voluntad, “Jesús, ocúpate Tú de ello”.
Te digo que así lo haré y que intervendré como médico, y que hasta obraré un milagro cuando fuere menester. ¿Ves que el enfermo empeora? No te desanimes, sino cierra los ojos y di: “Jesús, ocúpate Tú de ello”. Te digo que yo me ocuparé, y que no hay medicina más poderosa que una intervención mía de amor. Me ocuparé de ello sólo cuando cerréis los ojos.

O Jesús, yo me entrego a Ti, ¡ocúpate de todo!
(Repítelo 10 veces)

Día 5
Y cuando yo os tenga que liderar por un camino diferente al que vais, yo os prepararé; os llevaré en brazos; dejaré que os encontréis, como cuando los niños duermen en brazos de sus madres, al otro lado del río. Lo que os preocupe y os duela inmensamente son vuestra razón, vuestros pensamientos y preocupaciones, y vuestro deseo de afrontar lo que os afecta.

O Jesús, yo me entrego a Ti, ¡ocúpate de todo!
(Repítelo 10 veces)

Día 6
No descansáis nunca, queréis valorarlo todo, escudriñarlo todo, pensar en todo, y os abandonáis así a las fuerzas humanas, o peor, a los hombres, confiando en su intervención. Es esto lo que obstaculiza, impide mis palabras y mis cálculos. ¡Oh, como deseo vuestro abandono para beneficiaros!, ¡Y cuanto me aflijo al veros turbados! Satanás tiende precisamente a esto: a turbaros para apartaros de mi acción y arrojaros a la merced de las iniciativas humanas.
Confiad por eso sólo en mí, reposad en mí, abandonaos a mí en todo.

O Jesús, yo me entrego a Ti, ¡ocúpate de todo!
(Repítelo 10 veces)

Día 7
Yo obro milagros en proporción del pleno abandono en mí, y a la ausencia de preocupaciones vuestras. ¡Yo derramo tesoros de gracia cuando vosotros estáis en la plena pobreza! Si apreciáis vuestros recursos, por pocos que sean, o si los buscáis, os halláis en el campo natural de las cosas, que es a menudo frecuentemente obstaculizado por Satanás. Ningún razonador o ponderador ha hecho milagros, ni siquiera entre los santos: obra divinamente quien se abandona a Dios.
Cuando veas que las cosas se complican, di con los ojos del alma cerrados: “Jesús, ocúpate Tú de ello”. Y distráete, apártate de ti porque tu mente es penetrante… y para ti es difícil ver el mal y tener confianza en mí. Haz así para con todas tus necesidades; obrad así todos y veréis grandes, continuos y silenciosos milagros. Os lo aseguro por mi amor. Y yo me ocuparé de ello, os lo aseguro.

O Jesús, yo me entrego a Ti, ¡ocúpate de todo!
(Repítelo 10 veces)

Día 8
Cerrad los ojos y dejaos llevar por la fluida corriente de mi gracia; cerrad los ojos y no pensad en el presente, alejando, del futuro, los pensamientos, igual que lo haríais de la tentación. Reposad en mí, confiad en mi bondad y os prometo por mi amor que si decís “Jesús, ocúpate tu” que yo me ocuparé de todo; yo os consolaré, os liberaré y os guiaré.

O Jesús, yo me entrego a Ti, ¡ocúpate de todo!
(Repítelo 10 veces)

Día 9
Rogad siempre con esta disposición de abandono y tendréis gran paz y grandes frutos, incluso cuando yo os concedo la gracia de la inmolación de reparación y de amor, que importa el sufrimiento. ¿Te parece imposible?.
Cierra los ojos y di con toda el alma: “Jesús, ocúpate Tú de ello”. No temas, me ocuparé de ello y bendecirás mi Nombre humillándote. Mil plegarias no valen lo que un solo acto de abandono vale: recordadlo bien. No hay novena más eficaz que esta:

¡Oh Jesús me abandono en Ti, OCÚPATE TÚ DE ELLO!
(Repítelo 10 veces)

Madre, soy tuyo ahora y siempre.
A través de ti y contigo siempre quiero pertenecer completamente a Jesús.

Amén

Tuesday, 26 May 2020

SITIO DE JERICÓ

Por el poder de la oración del Sitio de Jericó, es requisito indispensable estar en estado de GRACIA 
PREPARACIÓN ESPIRITUAL PARA EL SITIO DE JÉRICO 
• Antes de comenzar hay que asegurarse de no tener falta de perdón hacia nadie en el corazón. El Perdón es la condición esencial para poder recibir bendiciones y respuestas a nuestras oraciones (Marcos 11, 25-26; Mateo 5, 22-26 y Lucas 17,3-4). La falta de perdón pertenece al demonio (Efesios 4, 26-27).

• Previo al Sitio de Jericó (1 a 7 días antes), se recomienda rezar el Rosario diario, hacer una buena Confesión, asistir a Misa y Comulgar de ser posible todos los días o al menos cumplir las de precepto y los demás días hacer Comunión Espiritual.

• Así mismo para mayor fortaleza espiritual se recomienda hacer ayuno al menos 1 día ofrecido en oración, al menos 1 día, a pan y agua las 3 comidas del día; o durante 7 días hacer 1 comida y ayunar 

2. Quien no pueda hacer este ayuno, puede sacrificar, uno o más días, un alimento de su predilección (café, pan, postre). Aun lo que parezca poco, pero que sea entregado con fe, humildad y amor a Dios por medio de la Virgen María, será magnificado por sus gracias que nos comparte generosamente.

PREPARACIÓN DE INTENCIONES PARA EL SITIO DE JÉRICO

1. Escribir en una hoja las Intenciones generales de Mater Fátima. (ver fin de este manual)
2. Si se reza en una parroquia con un Sacerdote o Líder laico, se escriben en otra hoja las
intenciones de la comunidad.
3. Además, cada fiel escribe sus intenciones particulares en otra hoja. Debe incluir una que
diga: Por las Intenciones Generales de este Sitio de Jericó. Si lo va a orar en el mismo lugar siempre, las entrega, si no, se las lleva consigo para tenerlas todos los días.

SI LO PRESIDE UN SACERDOTE EN UNA PARROQUIA

El Sacerdote EXPONE EL SANTÍSIMO y en una mesa designada, se colocan las hojas con las intenciones Generales y Comunitarias del Sitio de Jericó (puntos 1 y 2 anteriores). Los fieles que participan portan consigo todos los días sus intenciones particulares en otra hoja; si van a hacer la oración del SJ en el mismo lugar los 7 días, pueden dejarla ahí en la misma canasta o caja y se queman todas juntas al final. Si la van a rezar en distintos lugares (casa, parroquia, oficina, capilla, etc), no se entrega la hoja para tenerla consigo todos los días y el 7º se quema.

SI SE REALIZA EN CASA
Colocar en una mesa un CRUCIFIJO BENDITO (se pueden agregar imágenes benditas de Jesús y de Nuestra Señora) y una VELA o CIRIO BENDITO que se enciende durante la oración, y a los pies del Crucifijo se colocan las intenciones particulares para el Sitio de Jericó, escritas en un papel (conteniendo una que diga: Por las intenciones Generales de este Sitio de Jericó).

FORMA DE REZAR EL SITIO DE JÉRICO

• Las oraciones de perdón, de protección, sello y agradecimiento se recomienda ser rezadas
hincados o sentados, pero con mucha devoción, porque pedimos a Dios su misericordia.

• Las oraciones de renuncia, rechazo, rompimiento de ataduras y expulsión de espíritus malignos, se recomienda ser rezadas de pie, pues se está dando una orden al enemigo en nombre de Nuestro Señor Jesucristo. Caemos en el pecado dejando entrar al maligno por
nuestro libre albedrío o voluntad, y para rechazarlo y expulsarlo, debemos hacerlo con nuestra voluntad, pero reconciliados previamente con Dios Todopoderoso, pidiendo su
perdón y protección y soportados por su Poder Divino que nos confiere en el Bautismo, la Confesión y la Comunión Eucarística.

• Todas las oraciones del Sitio de Jericó deben rezarse con voz audible, para que el maligno escuche claramente nuestra renuncia, rechazo y orden de expulsión de parte nuestra.

• Idealmente se reza ante el Santísimo Expuesto, o un Sagrario con el Santísimo Reservado,
por lo que una Capilla de Adoración Perpetua al ser un lugar normalmente de silencio no es apropiado para esta oración, a menos que el Sacerdote Responsable esté de acuerdo en
que se recen estas oraciones del Sitio de Jericó en voz alta en ciertos horarios del día.

DURACIÓN Y PROCEDIMIENTO GENERAL

•    La Oración del Sitio de Jericó siempre se reza durante 7 días.

• Este SJ completo con Rosario integrado, dura aproximadamente 1:20 h, más el tiempo de procesión que decida hacerse en su momento.
• Si se separa el Rosario para rezarse en otro momento el mismo día, el SJ
dura 45 min aproximadamente, más la procesión que decida hacerse.

•    Al terminar las oraciones diarias, donde se indica en este manual, el esquema de oración propone concluir cada día con una procesión recreando el Sitio de Jericó descrito en Josué
6: 1-20, y quien preside junto con los asistentes, caminan sin hablar, y si se prefiere, sonando campanas (simulando las trompetas descritas en la Biblia). El recorrido de cada vuelta puede ser tan corto o largo como se desee: alrededor de la mesa de las intenciones, dentro de la casa o local donde se rezó o rodeando la manzana.
•   Si el SJ se hace en una casa, la procesión se lleva a cabo encabezada con el CRUCIFIJO BENDITO (reemplazando el Arca de la Alianza en Josué)
• Si el SJ se realiza en un templo, el sacerdote responsable puede hacer la procesión con el SANTÍSIMO (reemplazando el Arca de Alianza) rodeando la mesa donde se colocaron las intenciones, alrededor de las bancas, del atrio, del templo o la manzana.
• Del día uno al seis, la procesión consiste en dar 1 vuelta y el séptimo día se dan 7 vueltas.

MISTERIOS DEL SANTO ROSARIO PARA CADA DÍA

*En caso de rezar el Rosario por separado del SJ, se omiten sus oraciones respectivas, que se ven encerradas en recuadros gruesos en este manual.

Gozosos (Lunes y Sábado)
1. El Anuncio del Ángel a María
2. Visitación de María a Santa Isabel.
3. Nacimiento de Jesús en Belén
4. La presentación de Jesús en el Templo.
5. El Niño perdido y hallado en el Templo.

Dolorosos (Martes y Viernes)
1. Oración de Jesús en el huerto.
2. La Flagelación de Jesús.
3. La Coronación de Espinas
4. Jesús con la Cruz a cuestas.
5. Crucifixión y muerte de Nuestro Señor.

Gloriosos (Miércoles y Domingo)
1. La Resurrección de Jesús.
2. Ascensión de Jesús al cielo.
3. Venida del Espíritu Santo en Pentecostés.
4. Asunción de la Virgen en cuerpo y alma.
5. Coronación de la Virgen como Reina de Cielos y Tierra

Luminosos (Jueves)
1. El Bautismo de Jesús en el Jordán.
2. Autorrevelación de Jesús en las Bodas de Caná
3. Anuncio del Reino invitando a conversión
4. La Transfiguración de Nuestro Señor
5. La Institución de la Eucaristía

1. ORACIONES INICIALES DEL SITIO DE JERICÓ
Se repite los 7 días seguidos.

† Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor Dios nuestro.
En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

OFRECIMIENTO

Todos: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, yo y todos los que participamos en este Sitio de Jericó, TE LO OFRECEMOS en el Santo Nombre de Jesús, por sus Santísimas Llagas
y su Preciosísima Sangre; y por la Intercesión de la Bienaventurada Virgen María, nuestra Madre Celestial y el Señor San José su Castísimo Esposo, a quien confiaste la Custodia de la
Sagrada Familia y de tu Santa Iglesia en la Tierra; en unión con los Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, el Ángel Protector de Nuestra Nación, a nuestro Ángel Custodio y todos los Ángeles y los Santos en el Cielo.

ORACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Todos: Santísima Trinidad, te pedimos envíes a toda la Corte Celestial, comandada por la Virgen María, San José, San Miguel Arcángel, con todos sus Ángeles a acompañarnos y
defendernos durante el rezo de este Sitio de Jericó Mater Fátima.
Unidos con todos los que participamos en esta Oración de Sitio de Jericó, te rogamos y suplicamos por las intenciones que te presentamos: (se señalan las hojas de intención)

LECTURA DE INTENCIONES DEL SITIO DE JERICÓ
 (El primer día o los 7 días)
El líder lee las Intenciones generales (se encuentran en la última página de este manual de oración), así como las de la parroquia si se hace la oración en comunidad. Las intenciones
particulares las enumera mentalmente cada persona si se reza en comunidad, o las lee cada uno ante el Crucifijo, si reza el SJ individualmente en casa, oficina, o cualquier otro lugar.

∗ Nota: esta lectura de intenciones puede hacerse el 1er día o los 7 días, según se desee.

ACTO DE CONTRICIÓN
Todos: Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador y Redentor mío, por ser Tú quién eres y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido.
Propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de las ocasiones de pecado, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Ofrezco mi vida, obras, trabajos y sufrimientos en reparación de mis pecados. Confío en que, por tu bondad y misericordia infinita, me los perdonarás y me darás la gracia para no volverte a ofender y perseverar en tu santo servicio
hasta el fin de mi vida. Amén.

PETICIÓN DE PERDÓN

Líder: Respondamos a cada petición: ¡Perdón, Señor, Perdón!
Todos: DIOS TODOPODEROSO Y MISERICORDIOSO, en mi nombre, a nombre de los míos
y de todos los habitantes de esta Nación, humildemente te pido perdón:

• Por no amar a Dios sobre todas las cosas, personas, familia, gustos, trabajo, descanso,diversión, poder, dinero, fama, etc…
• Por callar cuando se ofende a Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo, la Iglesia, la Santa Eucaristía, la Virgen María y los Santos…
• Por las veces que hemos tomado el Nombre de Dios en vano…
• Por no querer conocer mejor la Fe Católica, o vivirla mediocremente, por no defenderla, o avergonzarnos de ella…
• Por las ocasiones que hemos recibido la Comunión en pecado grave, en la mano sin necesidad, sin reverencia y sin agradecerte…
• Por faltar al respeto a personas, lugares o cosas santas…
• Por no asistir intencionalmente a Misa en domingo o días de precepto…
• Por ofender a la Virgen María en su Inmaculada Concepción, su Eterna Virginidad, su Maternidad Divina y su Asunción a los Cielos en cuerpo y alma; por ofender sus santas imágenes, alejar a los niños de su amor y no darle su lugar como Madre de la humanidad…
• Por participar en el ocultismo y rituales; por darle poder que no tienen a elementos de la creación; por consultar personas y cosas fuera de Ti, nuestro Dios, especialmente
queriendo saber el futuro; por practicar acciones contrarias a la Religión Católica, por invocar seres ajenos a tu Reino; por no cuidar nuestro cuerpo; por pertenecer a organizaciones que tienen fines anticristianos y por todo lo que se relacione con la Sagrada Escritura en Deuteronomio 18, 9-15…
• Por no celebrar la Semana Santa, la Navidad y otras fiestas como el día de Todos los Santos y el de los Fieles Difuntos de acuerdo con la Fe Católica, sino de una manera contraria a ella…
• Por festejar el abominable halloween…
• Por no defender a la familia de ideologías contrarias a como Dios la creó…
• Por actuar con tibieza ante las leyes que van en contra de la vida, el matrimonio, la familia, la pureza de los niños y jóvenes, la Fe, la libertad y la paz…
• Por cooperar o alentar a alguien a abortar, a destruir embriones, a la eutanasia, a acabar con la vida humana o a controlar la natalidad con medios no naturales…
• Por ser soberbios y orgullosos en pensamiento, palabra, obra y omisión…
• Por albergar rencores o por no querer perdonar…
• Por menospreciar a alguien…
• Por hacer juicios temerarios de pensamiento o de obra…
• Por callar ante injusticias cuando se maltrata al prójimo…
• Por hablar mal de miembros de la Iglesia, sacerdotes, religiosos o religiosas, consagrados o consagradas, o de otra persona, matando su buen nombre y prestigio y
no rezar por ellos…
• Por tomar alcohol en exceso, drogas, o caer en cualquier otra forma de adicción como las apuestas, video juegos, redes sociales, o inducir a otros a esas adicciones…
• Por cometer cualquier pecado de libertinaje y por escandalizar a los más pequeños e inocentes en la Fe…
• Por mirar series, películas, programas, páginas web u otros materiales pornográficos o que vayan en contra de la dignidad del ser humano como hijo tuyo (tales como los de
cárteles, narcotráfico, de horror, ocultismo, etc.)…
• Por cometer actos impuros con nosotros mismos, otras personas, criaturas o cosas…
• Por vivir con alguien como si se estuviera casado sin estarlo…
• Por descuidar por egoísmo, desidia o trabajo a la familia, nuestro cuerpo y salud…
• Por gastar dinero en comodidades o lujos excesivos, olvidando ayudar a los necesitados y a la Iglesia…
• Por decir mentiras, por robar y engañar…
• Por dejar que la pereza y comodidad se antepongan al servicio a los demás…
• Por no defender la verdad o no querer conocerla…
• Y, en fin, por todo lo que nos faltó nombrar, para que lo reconozcamos como mal y podamos confesarlo y repararlo…

LECTURA DEL SALMO 50 (51): ¡OH DIOS, TEN COMPASIÓN DE MÍ!

Todos: “Piedad de mí, oh Dios, por tu bondad, por tu inmensa ternura borra mi delito, lávame a fondo de mi culpa, purifícame de mi pecado. Pues yo reconozco mi delito, mi pecado está
siempre ante mí; contra ti, contra ti solo pequé, lo malo a tus ojos cometí. Porque seas justo cuando hablas e irreprochable cuando juzgas. Mira que nací culpable, pecador me concibió mi
madre. Y tú amas la verdad en lo íntimo del ser, en mi interior me inculcas sabiduría. Rocíame con hisopo hasta quedar limpio, lávame hasta blanquear más que la nieve. Devuélveme el son
del gozo y la alegría, se alegren los huesos que tú machacaste. Aparta tu vista de mis yerros y borra todas mis culpas. Crea en mí, oh Dios, un corazón puro, renueva en mi interior un espíritu firme; no me rechaces lejos de tu rostro, no retires de mí tu santo espíritu. Devuélveme el gozo de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso; enseñaré a los rebeldes tus caminos y los pecadores volverán a ti. Líbrame de la sangre, oh Dios, Dios salvador mío, y aclamará mi lengua tu justicia; abre, Señor, mis labios, y publicará mi boca tu alabanza. Pues no te complaces en sacrificios, si ofrezco un holocausto, no lo aceptas. Dios quiere el sacrificio de un espíritu contrito, un corazón contrito y humillado, oh Dios, no lo desprecias. ¡Sé benévolo y favorece a Sión, reconstruye los muros de Jerusalén! Entonces te agradarán los sacrificios legítimos – holocausto y oblación entera – entonces se ofrecerán novillos en tu altar.”

Líder: Palabra de Dios.
Todos: Te alabamos, Señor.

CREDO DE NICEA
Todos: Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo Único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios Verdadero de Dios Verdadero.
Engendrado, no creado. De la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros los hombres, y por nuestra salvación, bajó del Cielo, y por obra del Espíritu Santo se
encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos
de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y Resucitó al tercer día, según las Escrituras. Subió
al Cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con Gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que
procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

ORACIÓN DE OFRECIMIENTO A LA VIRGEN

Todos: Santísima Virgen María, Reina y Madre de las Familias; Intercesora, Medianera y Abogada nuestra. Te ofrecemos este SITIO DE JERICÓ Y ROSARIO y te pedimos nos acompañes a orar en unión con el Ángel Protector de Nuestra Nación, en Reparación de los
pecados, sacrilegios y ofensas de este pueblo a tu Inmaculado Corazón y al Sagrado Corazón de Jesús, por la Conversión y Salvación de las almas, la Paz, la Vida, la Familia y los Sacerdotes.
Madre, Tú eres nuestra Esperanza y en Ti confiamos. Enséñanos a orar con un corazón Humilde, a vivir con Alegría, en Unidad y Amor, para recuperar la Verdad, la Justicia y la Paz y
dar un verdadero Testimonio de ser hijos tuyos. Amén.

ORACIONES DADAS POR LA VIRGEN MARÍA Y EL ÁNGEL DE LA PAZ EN FÁTIMA

Hincados, o postrados. Quien desee, puede hacer estas oraciones con la frente en el suelo, tal como enseñó a adorar a Dios,el Ángel de la Paz y Custodio de Portugal en su
primera aparición en 1916 a los 3 Pastorcitos.

Todos: Dios mío, creo, adoro, espero y te amo, te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman (3 veces).
Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo yo te adoro profundamente y te ofrezco el
Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los sagrarios del mundo, en reparación de todos los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido; y por los méritos infinitos de su Sacratísimo Corazón y del Inmaculado
Corazón de María, te pido la conversión de los pobres pecadores.
Oh Jesús, es por tu amor, por la conversión de los pecadores y en reparación de las ofensas
cometidas contra el Inmaculado Corazón de María.

ORACIÓN A SAN JOSÉ DEL PAPA LEÓN XIII
Todos: A ti, bienaventurado San José, acudimos en nuestra tribulación; y después de implorar el auxilio de tu Santísima Esposa solicitamos también confiadamente tu patrocinio. Por aquella caridad que, con la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, te tuvo unido, y por el paterno amor con que abrazaste al Niño Jesús, humildemente te suplicamos vuelvas benigno tus ojos a la herencia que con su Sangre adquirió Jesucristo, y con tu poder y auxilio socorras nuestras necesidades.
Protege, Providentísimo, Custodio de la Sagrada Familia, la escogida descendencia de Jesucristo; aparta de nosotros toda mancha de error y corrupción; asístenos propicio, desde el
cielo, fortísimo libertador nuestro, en esta lucha con el poder de las tinieblas; y, como en otro tiempo libraste al Niño Jesús de inminentes peligros de la vida, así ahora, defiende a la Iglesia Santa de Dios de las asechanzas de sus enemigos y de toda adversidad, y a cada uno de nosotros protégenos con perpetuo patrocinio, para que, a ejemplo tuyo y sostenidos por tu auxilio, podamos santamente vivir, piadosamente morir y alcanzar la eterna bienaventuranza en el cielo. Amén.

COMUNIÓN ESPIRITUAL
Todos: Creo, Jesús mío, que estás realmente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo
hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón (breve pausa) … Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén.

2. ORACIONES DE PROTECCIÓN
Todos: En tu Divina Voluntad, Espíritu Santo, te pido con fe y confianza, por el tormento que le causó a Nuestro Señor Jesucristo la LLAGA DE SU MANO DERECHA, por la salud de alma y
cuerpo de La Santa Madre Iglesia, esposa de Jesucristo, la de mi familia, la de mi Nación, y la del mundo entero, especialmente la de quienes estamos haciendo este Sitio de Jericó.

HIMNO AL ESPÍRITU SANTO “VENI CREATOR SPIRITUS”

Todos: Ven Espíritu Creador; visita las almas de tus fieles. Llena de la divina gracia los corazones que Tú mismo has creado. Tú, eres nuestro consuelo, don de Dios Altísimo, fuente
viva, fuego, caridad y espiritual unción. Tú derramas sobre nosotros tus siete sagrados dones; Tú, el dedo de la mano de Dios, Tú, el prometido del Padre, Tú pones en nuestros labios los
tesoros de tu palabra. Enciende con tu luz nuestros sentidos, infunde tu amor en nuestros corazones y con tu perpetuo auxilio, fortalece nuestra frágil carne. Aleja de nosotros al enemigo, danos pronto tu paz. Siendo Tú mismo nuestro guía evitaremos todo lo que es nocivo. Por Ti conozcamos al Padre y conozcamos también al Hijo y que, en Ti, que eres el Espíritu de ambos, creamos en todo tiempo. Gloria a Dios Padre y al Hijo que resucitó de entre los muertos, y al Espíritu Consolador, por los siglos de los siglos infinitos. Amén.

Líder: Envía tu Espíritu y todo será creado.
Todos: Y renueva la faz de la tierra. (3 veces).

Líder: Oh, Dios qué has instruido los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos según el mismo Espíritu conocer las cosas rectas y gozar siempre de sus divinos
consuelos. Por Jesucristo Nuestro Señor.
Todos: Amén.

ORACIÓN A SAN MIGUEL ARCÁNGEL DEL PAPA LEÓN XIII

Todos: San Miguel Arcángel, defiéndenos en la lucha, sé nuestro amparo contra la perversidad
y las asechanzas del demonio, que Dios manifieste sobre él su poder, es nuestra humilde súplica; y tú oh príncipe de la milicia celestial con el poder que Dios te ha conferido, arroja al infierno a satanás y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas. Amén.

PRIMER MISTERIO
 SE ENUNCIA SEGÚN EL DÍA
• 1 Padre Nuestro | 10 Ave Marías | 1 Gloria
• L.– María, Madre de Gracia y Madre de Misericordia
• T.– En la vida y en la muerte ampáranos, Gran Señora.
• L.– Virgen Santísima Madre de Jesucristo y Madre nuestra,
• T.- Salva a nuestra patria y conserva nuestra fe.
• Todos.– Oh Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, ayuda especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.

ORACIÓN DE ARMADURA ESPIRITUAL

Todos: SANTÍSIMA TRINIDAD te ruego nos cubras a mí y a los míos, con la Sangre Preciosísima de Jesús, tu Cordero Inmaculado, escóndenos dentro de sus Santísimas Llagas y
guárdanos CON LA ARMADURA COMPLETA DE TU SALVACIÓN Y EL ARMA PODEROSA DEL SANTO ROSARIO, protégenos bajo el precioso manto de la Santísima Virgen María, a
quien rogamos su amorosísima y poderosa intercesión y la de San José su Castísimo Esposo y te suplicamos que pongas a los Arcángeles San Miguel, San Gabriel, San Rafael, al Ángel Protector de Nuestra Nación, a nuestro Ángel Custodio y a todos tus Ángeles y Santos, alrededor de todos los que estamos participando en este Sitio de Jericó y de nuestras familias,
para protegernos de todo mal y peligro y de toda perturbación en este momento de oración y
en el futuro. Te lo pedimos en el nombre de Jesucristo Nuestro Señor. Amén. Amén. Amén. 

ORACIÓN DE SELLO CON LA SANGRE DE JESUCRISTO 
Todos: Señor Jesús, en tu Divina Voluntad, en tu Santo Nombre, por tus Santísimas Llagas y por la Intercesión de la Virgen María, TE SUPLICO a nombre mío, de mi familia y de todos tus hijos que habitamos en esta Nación, que con tu Preciosísima Sangre:

Selles nuestra vida, matrimonio, hijos, padres, hermanos y a todos los miembros de nuestra familia; parientes ascendientes y descendientes, PARA QUE SEAMOS PROTEGIDOS de todo accidente, dentro y fuera de casa y de todo lugar; de ser atropellados; de la división de nuestra familia; de los vicios, del aborto, la eutanasia, la eugenesia, el transhumanismo; la sensualidad, lujuria, obscenidad y de la sexualidad desordenada; de sufrir o cometer cualquier acto criminal; del narcotráfico y pandillerismo; de los perversos, de venganzas, de la apatía; de la indiferencia a tus Sacramentos, de la insensibilidad ante el sufrimiento ajeno; de no valorar la virginidad y la castidad; de faltar el respeto a cualquier persona, especialmente dentro de nuestra familia, y del desprecio a la vida. 
Selles nuestra salvación, nuestros sentimientos, afectos y todas nuestras pertenencias, nuestra economía y toda fuente de ingresos; enséñanos a dar para recibir de Ti. 
Selles nuestras inquietudes para estar seguros de que Tú atiendes nuestras necesidades. 
Selles nuestra mente para que sólo queramos hacer tu Voluntad y estemos dispuestos siempre a hacer el bien que debamos, y a no hacer el mal que aborreces. 
Selles nuestro corazón para que no entre ningún espíritu de rencor, miedo, tristeza, amargura, depresión, ni nada negativo. 
Selles nuestro cuerpo para que tengamos salud, seamos protegidos del pecado, cualquier conducta desordenada y enfermedades provocadas o inducidas por el mal. 
Selles nuestros ojos para que veamos con la mirada de Dios y no con mirada humana. 
Selles nuestros oídos para que sólo escuchen la voz de Dios y así seguirla. 
Selles nuestra boca para que nuestras palabras sean de bendición y no de maldición. 
Selles nuestras manos para que trabajen en tu Obra y en beneficio de los demás. 
Selles nuestros pies para que nos conduzcan a Dios y no nos desviemos de Su camino. 
Selles nuestro consciente, inconsciente, subconsciente; ser físico, biológico, psicológico y espiritual para que el mal no pueda perturbarnos de ninguna manera. 
Selles nuestro pasado para que toda herida que nos esté haciendo daño quede sanada. 
Selles nuestro presente para hacer todo por Ti, en Ti, Contigo y para Ti. 
Selles nuestro futuro para que nuestros planes sean los Tuyos, y sean preservados de toda influencia del mal. 
Y que satanás, sus gobernadores, principados y huestes demoniacas, nunca puedan tomar represalia alguna, en ninguna forma, contra nuestra persona ni contra quienes amamos, en razón de este Sitio de Jericó que realizamos y entregamos con humildad a los pies de tu Santa Cruz, uniéndolo a Tu Pasión, Muerte y Resurrección Triunfante, por los siglos de los siglos. Amén. Amén. Amén. 

Líder: Jesús, manso y humilde de corazón.
Todos: Haz mi corazón semejante al tuyo (3 veces).

  3. ORACIONES DE RENUNCIA Y RECHAZO

Todos: En tu Divina Voluntad, Espíritu Santo te pido con fe y confianza, por el tormento que le causó a Nuestro Señor Jesucristo la LLAGA DE SU MANO IZQUIERDA, por la salud de alma y cuerpo de La Santa Madre Iglesia, esposa de Jesucristo, la de mi familia, la de mi Nación, y la del mundo entero, especialmente la de quienes estamos haciendo este Sitio de Jericó. 

SEGUNDO MISTERIO

• 1 Padre Nuestro | 10 Ave Marías | 1 Gloria
• L.– María, Madre de Gracia y Madre de Misericordia
• T.– En la vida y en la muerte ampáranos, Gran Señora.
• L.– Virgen Santísima Madre de Jesucristo y Madre nuestra,
• T.- Salva a nuestra patria y conserva nuestra fe.
• Todos.– Oh Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las
almas, ayuda especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.

RENUNCIA A LOS ACTOS DE NUESTRAS AUTORIDADES EN CONTRA DE DIOS Y NUESTRA FE
Todos: En tu Divina Voluntad, Señor Jesús, en tu Santo Nombre, por tus Santísimas Llagas y Resurrección, por la Intercesión de la Bienaventurada Virgen María, de San José su Castísimo esposo: 
Yo ___(nombre completo)____ desde este mismo momento, en el eterno presente de Nuestro Señor Jesucristo vivo y palpitante, Rey y Señor mío, y sosteniéndome por la gracia y protección que me confiere mi Bautismo, y San Miguel Arcángel, mi Ángel Custodio y todos los Ángeles y Santos de Dios: ARROJO, CANCELO, ANULO, RENUNCIO, RECHAZO, ROMPO Y QUEMO CON EL FUEGO DEL ESPÍRITU SANTO en mí: _____(nombre completo)______, en mis hijos: (nombrarlos)_____________________, en mi esposa(o): _________________y en mi linaje paterno y materno (apellidos):_____________________, cualquier tipo de consagración, idolatría o rito pagano, que el maligno por medio de sus instrumentos de cualquier jerarquía, haya lanzado y pretenda lanzar en el mundo y en este soberano país que pertenece a la siempre Inmaculada Virgen Santa María, Madre del Verdaderísimo Dios por quien se vive y en quién nos movemos y somos. 

Y pido humildemente, en espíritu y en verdad abrazando la Cruz sobre el Monte Gólgota, bendito Madero que soporta a nuestro Redentor y Rey, seamos bañados, sellados y protegidos con la Preciosa Sangre que brota del divino costado del Cordero Inmaculado. 

Porque creo firmemente por la fe católica en el poder de la Palabra de Dios que dice que la Sangre derramada de nuestro Señor Jesucristo quedó aquí en la tierra para ser invocada, y su Sangre derramada, sangre roja, viva y palpitante, contiene toda la fuerza para destruir y protegernos de cualquier pretensión del maligno. 

La Preciosa Sangre de nuestro Señor Jesucristo, Dios, Rey y Redentor Nuestro, nos proteja, nos cubra y nos selle, a mí, a mi familia y a toda mi Nación, donde habitamos, para que se detenga todo el mal que quieren hacernos. 

Por tanto, cubiertos con ella, nos guardamos en el Vientre Purísimo de la Virgen, inmersos y sellados con Su protección. Amén. 

ACTO DE RENUNCIA PERSONAL
Todos: En tu Divina Voluntad, Señor Jesús, en tu Santo Nombre, por tus Santísimas Llagas y Resurrección y con la Intercesión de la Santísima Virgen María, de San José su Castísimo Esposo, y con la protección de San Miguel Arcángel, y de todos los Ángeles y Santos del Cielo YO, EN VIRTUD DE MI SANTO BAUTISMO, Y APOYÁNDOME EN LA SANTA PALABRA DE DIOS: 

DENUNCIO, RENUNCIO Y RECHAZO a satanás, a sus pompas, artimañas y sus seducciones, a sus mentiras y promesas; y a todo ataque de espíritus malignos contra la Palabra de Dios, contra la Santa Madre Iglesia Católica, única y verdadera fundada por Nuestro Señor Jesucristo; contra nuestro Sumo Pontífice, Cardenales, Obispos, Sacerdotes, Religiosos, Consagrados y Misioneros; contra la vida desde su concepción, el matrimonio y la familia, así como contra la pureza de los niños y jóvenes. 
RENUNCIO a cualquier ídolo e idolatría11, a la satánica muerte; libros, arte, textos, películas, programas de televisión, series, videos y juegos dirigidos en contra de Dios, la Virgen María, los Ángeles y Santos; a los conciertos satánicos, a la música de rock pesado y con mensajes subliminales y contrarios a los valores de mi fe Católica; renuncio al esoterismo, ocultismo, vampirismo y demás prácticas contrarias a Dios; al uso del tablero ouija, charlie charlie, al uso del péndulo, la radiestesia y la numerología; a usar instrumentos para encontrar “tesoros ocultos” o dinero enterrado; a los maleficios, encantamientos, a la hechicería, a toda práctica de brujería, magia blanca, negra o de cualquier color, a la santería, vudú o adivinación, a toda atadura y tormento, y renuncio a todas las expresiones del anticristo. 
RENUNCIO a darle el poder que no tienen a elementos de la creación: tierra, agua, aire, fuego, animales, minerales o vegetales, (imanes, piedras, cuarzos); a mi participación en rituales paganos, de fuego, de sangre o de cualquier tipo, o en actos de consagración al maligno por practicar acciones contrarias a la religión Católica, por invocar seres ajenos a tu Reino; por no cuidar nuestro cuerpo; por pertenecer a organizaciones que tienen fines anticristianos y por todo lo que se relacione con la Sagrada Escritura en Deuteronomio 18,9-15. 
RENUNCIO a mi participación en la kakodiantropía12, el satanismo, demonismo, el orientalismo, esoterismo, neopaganismo, las pseudociencias, la parapsicología, la nueva era y terapias alternativas, y de superación personal que se le relacionan.
RENUNCIO a mi participación en el ocultismo; a consultar personas y cosas fuera de las de Dios: adivinos, astrólogos, santeros, chamanes, curanderos, brujos, hechiceros, espiritistas, nigromantes o médiums que invocan a muertos y espíritus y a querer conocer el futuro con la lectura de horóscopos, café, tarot, caracoles, y cualquier otra cosa; a mi participación en conjuros, maleficios, sortilegios, cualquier tipo de magia o encantamiento, hipnotismo, mandalas14, gnosticismo, satanismo, cartomancia, alquimia, numerología, y todo culto de la nueva era; a la lectura y culto de los ángeles de la nueva era, y a invocar a otros fuera de los 4 revelados en la Sagrada Escritura: los 3 arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael y mi ángel custodio. 
RENUNCIO a la práctica del yoga y sus posturas y a dejar mi mente en blanco, a abrir chakras, al reiki, feng shui, ayurveda, metafísica, constelaciones familiares, mindfulness, imanoterapia, cursos de milagros, de control mental, a la acupuntura, a toda forma equivocada de medicina alternativa o medicina cuántica, a la hipnoterapia, a la imposición de manos o aparatos por personas que practican el manejo de la energía; a masajes curativos y terapias naturistas que mezclen ritos paganos; y a toda aparatología de la nueva era. 
* Nota: Referencias sobre la nueva era en la última página de este manual de oración. 
RENUNCIO a cualquier participación que haya tenido en halloween, a los tatuajes y perforaciones en mi cuerpo; a las supersticiones, a la práctica de limpias, al uso de amuletos y talismanes, al uso de atrapa sueños; a los duendes, gnomos, hadas, juguetes o “animés”15, entidades de las tinieblas y demás creencias o actos contrarios a mi Fe Católica o que la contaminen, y que Tú sabes Señor que he realizado, incluso los que parezcan inofensivos, los cuales aun sin saberlo, hayan abierto puertas al mal en mí o en otra persona. 
RENUNCIO a pertenecer a organizaciones con fines anticristianos como la masonería16 17, a las influencias negativas de mis antepasados, a la herencia de enfermedades, a las posesiones espirituales malignas, al dinero y a los bienes mal habidos y a enfermedades adquiridas por maldiciones. 
RENUNCIO a la falta de perdón de mí hacia otra persona o de otra persona hacia mí; a odiar, al egoísmo, al orgullo, la soberbia, la arrogancia, la ira, la gula, al engaño y los celos; la blasfemia, la burla, la mentira, la angustia, la amargura, el temor, al rechazo y a la discriminación. 
RENUNCIO al adulterio, a la lujuria, a la promiscuidad y prostitución, a la vanidad, al aborto, a la masturbación, la fornicación, la homosexualidad, la bisexualidad, al incesto, la violación, el bestialismo, al consumo de pornografía, a los desenfrenos carnales, a la esclavitud y a todo lo que yo y otras personas hayamos hecho ilícitamente para controlar, anular o desbordar mi sexualidad, mis ideas sobre la familia y mis ideas sobre lo que los niños y toda persona debe saber sobre su sexualidad. 
RENUNCIO a toda maldición, mal deseo, envidia, odio, rencor, resentimiento, codicia, avaricia, soborno, robo, fraude, piratería, despojo o enriquecimiento ilícito. 
RENUNCIO a todo lo que me hizo olvidar y actuar en contra de la voluntad de Dios Padre. 
RENUNCIO a la ingratitud hacia Dios, hacia mis padres y hacia cualquier otra persona. 
RENUNCIO a la pereza y al bloqueo psicológico, para que Tú, mi Dios y Salvador, puedas entrar en mi ser enviándome a tu Santo Espíritu con sus Dones y Bendiciones para que sólo haga Tu Voluntad y trabaje para la construcción de tu Reino. 
¡Oh Santísima Virgen María, Madre Inmaculada!, ayúdame y ven ya a aplastar la cabeza de la antigua serpiente; vence todo mal que está queriendo destruir a La Santa Madre Iglesia Católica, única y verdadera fundada por Nuestro Señor Jesucristo, a nuestro Sumo Pontífice, Cardenales, Obispos, Sacerdotes, Religiosos, Consagrados y Misioneros; y que también busca destruir la vida desde su concepción, el matrimonio y la familia como Dios la creó. 

Líder: Preciosa Sangre de Cristo.
Todos: Sálvanos (3 veces). 

ORACIÓN PARA EXPULSAR TODO ESPÍRITU MALIGNO 
Todos: En tu Divina Voluntad, Espíritu Santo te pido con fe y confianza, por el tormento que le causó a Nuestro Señor Jesucristo la LLAGA DE SU PIE DERECHO, por la salud de alma y cuerpo de La Santa Madre Iglesia, esposa de Jesucristo, la de mi familia, la de mi Nación, y la del mundo entero, especialmente la de quienes estamos haciendo este Sitio de Jericó. 

TERCER MISTERIO 
SE ENUNCIA SEGÚN EL DÍA
• 1 Padre Nuestro | 10 Ave Marías | 1 Gloria
• L.– María, Madre de Gracia y Madre de Misericordia
• T.– En la vida y en la muerte ampáranos, Gran Señora.
• L.– Virgen Santísima Madre de Jesucristo y Madre nuestra,
• T.- Salva a nuestra patria y conserva nuestra fe.
• Todos.– Oh Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las
almas, ayuda especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.

Todos: Dios Padre Todopoderoso, en tu Divina Voluntad, por el Poder Infinito del Santo Nombre de Cristo Jesús, de sus Santas Llagas, de su Preciosa Sangre y Resurrección, por la Intercesión del Inmaculado Corazón de María, de San José su Castísimo Esposo, de San Miguel Arcángel, y de todos los Ángeles y Santos del Cielo, Y EN VIRTUD DE MI SANTO BAUTISMO, Y APOYÁNDOME EN LA SANTA PALABRA DE DIOS (Y DE MI SACERDOCIO, si aplica), te suplico que a través de este(a) siervo(a) tuyo(a), CANCELES Y ANULES TODO VÍNCULO Y ATADURA QUE PUEDA YO TENER, Y QUE ARROJES, ROMPAS Y QUEMES CON EL FUEGO DEL ESPÍRITU SANTO: 

A todos los espíritus malignos: de confusión, de distracción, de enfermedad, de división, de celos, de temor, espíritus de incredulidad y ciegos, sordos y mudos, espíritus de desobediencia, espíritus de falta de perdón, de rencor, de amargura, de envidia, de orgullo, de holgazanería, de lujuria, de avaricia, de terquedad, de apatía; espíritus de complejo de inferioridad, de culpabilidad, de rechazo, de timidez, de fracaso, espíritus de sentirse indigno, de aflicción, condenación, de odiarse a sí mismo, de desesperanza, de perfeccionismo; espíritus de glotonería, de ocultismo, destructores de las buenas obras y proyectos, espíritus que vagan para provocar perdición, evasión, hipocresía, frialdad, soberbia, voluntad maligna, falta de vigilancia y transmisión de falsa información. 
Y a los otros espíritus malignos que sólo Tú conoces Padre Celestial y yo desconozco, y a todos los espíritus con atribuciones semejantes y vinculados a los que acabo de renunciar, y los envíes a los pies de la Santa Cruz de Cristo Jesús, para que disponga de ellos, junto con la Santísima Virgen María y que nunca más nos ataquen a mí, a los míos, ni a ninguna otra criatura en el mundo. 
Y YO, JUNTO CON TODOS LOS QUE PARTICIPAMOS EN ESTA ORACIÓN, SUPLICAMOS que ésta tenga efecto tan completo sobre todas las intenciones de este Sitio de Jericó, que seamos todos librados de todo espíritu maligno por siempre, para Gloria de + Dios Padre, Dios Hijo, y Dios Espíritu Santo. Amén. 

Líder: María Auxilio de los cristianos.
Todos: Ruega por nosotros (3 veces). 

ORACIÓN DE RECHAZO AL MALIGNO
Todos: En tu Divina Voluntad, Espíritu Santo te pido con fe y confianza, por el tormento que le causó a Nuestro Señor Jesucristo la LLAGA DE SU PIE IZQUIERDO, por la salud de alma y cuerpo de La Santa Madre Iglesia, esposa de Jesucristo, la de mi familia, la de mi Nación, y la del mundo entero, especialmente la de quienes estamos haciendo este Sitio de Jericó. 

CUARTO MISTERIO 

 SE ENUNCIA SEGÚN EL DÍA
• 1 Padre Nuestro | 10 Ave Marías | 1 Gloria
• L.– María, Madre de Gracia y Madre de Misericordia
• T.– En la vida y en la muerte ampáranos, Gran Señora.
• L.– Virgen Santísima Madre de Jesucristo y Madre nuestra,
• T.- Salva a nuestra patria y conserva nuestra fe.
• Todos.– Oh Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las
almas, ayuda especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.

Todos: Dios Padre Todopoderoso, en tu Divina Voluntad, por el Poder Infinito del Santo Nombre de Cristo Jesús, de sus Santas Llagas, de su Preciosa Sangre y Resurrección, por la Intercesión del Inmaculado Corazón de María, de San José su Castísimo Esposo, de San Miguel Arcángel, y de todos los Ángeles y Santos del Cielo, y en virtud de mi santo bautismo, y apoyándome en la santa palabra de dios (y de mi sacerdocio, si aplica), te suplico que a través de este(a) siervo(a) tuyo(a), canceles y anules todo vínculo y atadura que pueda yo tener, y que arrojes, rompas y quemes con el fuego del espíritu santo:


A satanás, sus gobernadores, principados y huestes demoniacas, y todos los espíritus malignos que vienen de las alturas, de la tierra, aire, agua, fuego, animal, vegetal, mineral, suelo, subsuelo, del mundo, del mundo de las tinieblas, de lo oculto, del infierno y todas las fuerzas satánicas de la naturaleza; de toda influencia maligna que exista entre yo y mis antepasados, y de todo espíritu o persona que quiera causarme daño y todos sus efectos; ordénales Dios Padre que se vayan y nunca más regresen, sean encadenados por los Arcángeles San Miguel, San Gabriel, San Rafael y sus Ángeles, y sean aplastados bajo el talón de la Santísima Virgen María y que nunca más nos ataquen a mí ni a ninguna otra criatura en el mundo; y envíalos a los pies de la Santa Cruz de Jesús, Dios y Señor Nuestro, para que Él disponga de ellos, y sella cada rincón de este lugar y sus alrededores; a los que estamos rezando este Sitio de Jericó, a todos los miembros de nuestra familia, a nuestros parientes y posesiones, con la Preciosa Sangre de Jesucristo para que nunca nos hagan daño. 

Y yo, junto con todos los que  participamos en esta oración, te suplicamos que ésta tenga efecto tan completo sobre todas las intenciones de este Sitio de Jericó, que seamos todos librados de satanás, sus gobernadores, principados y huestes demoniacas por siempre, para Gloria de + Dios Padre, Dios Hijo, y Dios Espíritu Santo. Amén. 

Líder: Del maligno enemigo.
Todos: Defiéndenos, Señor Jesús.
 (3 veces). 

ORACIÓN PARA ROMPER ATADURAS MALIGNAS
Todos: En tu Divina Voluntad, Espíritu Santo te pido con fe y confianza, por el tormento que le causó a Nuestro Señor Jesucristo la llaga de tu costado, por la salud de alma y cuerpo de La Santa Madre Iglesia, esposa de Jesucristo, la de mi familia, la de mi Nación, y la del mundo entero, especialmente la de quienes estamos haciendo este Sitio de Jericó. 

QUINTO MISTERIO – SE ENUNCIA SEGÚN EL DÍA
• 1 Padre Nuestro | 10 Ave Marías | 1 Gloria
• L.– María, Madre de Gracia y Madre de Misericordia
• T.– En la vida y en la muerte ampáranos, Gran Señora.
• L.– Virgen Santísima Madre de Jesucristo y Madre nuestra,
• T.- Salva a nuestra patria y conserva nuestra fe.
• Todos.– Oh Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las
almas, ayuda especialmente a las más necesitadas de tu misericordia. Amén.

Todos: Dios Padre Todopoderoso, en tu Divina Voluntad, por el Poder Infinito del Santo Nombre de Cristo Jesús, de sus Santas Llagas, de su Preciosa Sangre y Resurrección, por la Intercesión del Inmaculado Corazón de María, de San José su Castísimo Esposo, de San Miguel Arcángel, y de todos los Ángeles y Santos del Cielo, Y en virtud de mi santo bautismo, y apoyándome en la santa palabra de dios (y de mi sacerdocio, si aplica), te suplico que a través de este(a) siervo(a) tuyo(a), canceles y anules todo vínculo y atadura que pueda yo tener, y que arrojes, rompas y quemes con el fuego del espíritu santo:


Todo tipo de reunión de brujas, maleficios, hechizos, magia, atadura, trampas, artimañas, ardides, impedimentos, obstáculos, deseos del maligno y sellos heredados. 
Todo tipo de votos y promesas satánicas, a través de pactos, sacrificios, rituales y prácticas paganas; a la masonería y a organizaciones anticristianas. 
Todo enlace maligno y efectos psíquicos de videntes, adivinos, astrólogos, médiums, maestros y practicantes de ocultismo; cultos satánicos, y juegos esotéricos y misteriosos de cualquier clase. 

Y YO, JUNTO CON TODOS LOS QUE PARTICIPAMOS EN ESTA ORACIÓN, SUPLICAMOS que ésta tenga efecto tan completo sobre todas las intenciones de este Sitio de Jericó, que seamos todos librados de toda atadura maligna por siempre, para Gloria de + Dios Padre, Dios Hijo, y Dios Espíritu Santo. Amén. 

Líder: Esposa del Espíritu Santo.
Todos: Cúbrenos con tu manto (3 veces). 

ORACIÓN DE RECHAZO DE CONSECUENCIAS MALIGNAS

Todos: En tu Divina Voluntad, Espíritu Santo te pido con fe y confianza, por el tormento que le causó a Nuestro Señor Jesucristo la Corona de espinas, por la salud de alma y cuerpo de La Santa Madre Iglesia, esposa de Jesucristo, la de mi familia, la de mi Nación, y la del mundo entero, especialmente la de quienes estamos haciendo este Sitio de Jericó. 

ORACIÓNES ANTES DE LAS LETANIAS DEL ROSARIO

L.- Padre Nuestro… 
T.- Santificado sea tu Nombre… 
L.- Dios te salve María Santísima, Hija de Dios Padre, Virgen Purísima y Castísima antes del Parto, en tus manos encomendamos nuestra Fe para que la ilumines, llena eres de gracia,…

T.- Santa María, Madre de Dios, … 
L.- Dios te salve María Santísima, Madre de Dios Hijo, Virgen Purísima y Castísima en el Parto, en tus manos encomendamos nuestra Esperanza para que la alientes, llena eres de gracia… 

T.- Santa María, Madre de Dios, … 
L.- Dios te salve María Santísima, Esposa de Dios Espíritu Santo, Virgen Purísima y Castísima 
después del Parto, en tus manos encomendamos nuestra Caridad para que la inflames, llena  eres de gracia, 

T.- Santa María, Madre de Dios, … 
L.- Dios te salve María Santísima, Templo, Trono y Sagrario de la Santísima Trinidad, Virgen concebida sin la culpa del pecado original. 

Todos.- Dios te salve Reina y Madre, Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve, a ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. ¡Ea pues!, Señora, abogada nuestra: vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro, muéstranos a Jesús: fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las divinas gracias y promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén. 

Todos: Dios Padre Todopoderoso, en tu Divina Voluntad, por el Poder Infinito del Santo Nombre de Cristo Jesús, de sus Santas Llagas, de su Preciosa Sangre y Resurrección, por la Intercesión del Inmaculado Corazón de María, de San José su Castísimo Esposo, de San Miguel Arcángel, y de todos los Ángeles y Santos del Cielo, y en virtud de mi santo bautismo, y apoyándome en la santa palabra de dios (y de mi sacerdocio, si aplica), te suplico que a través de este(a) siervo(a) tuyo(a), canceles y anules todo vínculo y atadura que pueda yo tener, y que arrojes, rompas y quemes con el fuego del espíritu santo: 
Todo poder de venganza, de conocimiento de intercomunicación y de invocaciones del demonio y los espíritus malignos, para que no nos afecten física o espiritualmente, a mí, a los míos, a nuestras pertenencias y a nuestro país. 
Toda consecuencia de mal deseo, maldición, hechicería, control mental o cualquier cosa de ocultismo que se haya ejercido, se esté ejerciendo o se quiera ejercer contra mi persona, contra cualquier miembro de mi familia y contra mi Nación. 
Y yo, junto con todos los que participamos en esta oración suplicamos que ésta tenga efecto tan completo sobre todas las intenciones de este Sitio de Jericó, que seamos todos librados de toda venganza y consecuencia maligna por siempre, y sometemos todo lo mencionado en estas oraciones a los pies de la Cruz de Jesús para Gloria de + Dios Padre, Dios Hijo, y Dios Espíritu Santo. Amén.

Líder: Oh buen Jesús
Todos: ¡Óyenos! (3 veces). 

4. ORACIONES DE ACCIÓN DE GRACIAS

Todos: En tu Divina Voluntad, Espíritu Santo te pido con fe y confianza, por el tormento que sufrió Nuestro Señor Jesucristo en su rostro, en la llaga de su hombro y en su espalda, por la salud de alma y cuerpo de La Santa Madre Iglesia, esposa de Jesucristo, la de mi familia, la de mi Nación, y la del mundo entero, especialmente la de quienes estamos haciendo este Sitio de Jericó.

LETANÍAS LAURETANAS (alabanzas y súplicas a la Virgen María)

Señor ten piedad de nosotros, Señor ten piedad de nosotros
Cristo ten piedad de nosotros, Cristo ten piedad de nosotros
Señor ten piedad de nosotros, Señor ten piedad de nosotros
Cristo, óyenos, Cristo, óyenos
Cristo, escúchanos, Cristo, escúchanos
Dios Padre Celestial, ten piedad de nosotros
Dios Hijo Redentor del mundo, ten piedad de nosotros
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros
Santísima Trinidad un solo Dios, ten piedad de nosotros
Santa María, ruega por nosotros
Santa Madre de Dios, ruega por nosotros
Santa Virgen de las Vírgenes, ruega por nosotros
Madre de Jesucristo, ruega por nosotros
Madre de la Iglesia, ruega por nosotros
Madre de la Divina Gracia, ruega por nosotros
Madre Purísima, ruega por nosotros
Madre Castísima, ruega por nosotros
Madre sin Mancha, ruega por nosotros
Madre sin Corrupción, ruega por nosotros
Madre Inmaculada, ruega por nosotros
Madre Amable, ruega por nosotros
Madre Admirable, ruega por nosotros
Madre del Buen Consejo, ruega por nosotros
Madre del Creador, ruega por nosotros
Madre del Salvador, ruega por nosotros
Virgen Prudentísima, ruega por nosotros
Virgen Venerable, ruega por nosotros
Virgen Laudable, ruega por nosotros
Virgen Poderosa, ruega por nosotros
Virgen Misericordiosa, ruega por nosotros Virgen Fiel, ruega por nosotros
Espejo de Justicia, ruega por nosotros
Trono de Eterna Sabiduria, ruega por nosotros
Causa de Nuestra Alegría, ruega por nosotros
Vaso Espiritual de Elección, ruega por nosotros
Vaso Honorable de la Gracia, ruega por nosotros
Vaso de Insigne Devoción, ruega por nosotros
Rosa Mística, ruega por nosotros
Torre de David, ruega por nosotros
Torre de Marfil, ruega por nosotros
Casa de Oro, ruega por nosotros
Arca de la Alianza, ruega por nosotros
Puerta del Cielo, ruega por nosotros
Estrella de la Mañana, ruega por nosotros
Salud de los Enfermos, ruega por nosotros
Refugio de los Pecadores, ruega por nosotros
Consuelo de los Afligidos, ruega por nosotros
Auxilio de los Cristianos, ruega por nosotros
Reina de los Ángeles, ruega por nosotros
Reina de los Patriarcas, ruega por nosotros
Reina de los Profetas, ruega por nosotros
Reina de los Apóstoles, ruega por nosotros
Reina de los Mártires, ruega por nosotros
Reina de los Confesores, ruega por nosotros
Reina de las Vírgenes, ruega por nosotros
Reina de todos los Santos, ruega por nosotros
Reina concebida sin Pecado Original, ruega por nosotros
Reina elevada al Cielo en Cuerpo y Alma, ruega por nosotros
Reina del Santísimo Rosario, ruega por nosotros
Reina de las familias, ruega por nosotros
Reina de la Paz, ruega por nosotros

INVOCACIONES AL ESPÍRITU SANTO
Todos: ENVÍA SEÑOR TU SANTO ESPÍRITU A MÍ, A MI FAMILIA Y A TODA MI NACIÓN. Espíritu Santo ven y toma posesión de nosotros, inflama nuestro espíritu para que cada día seamos más espirituales y menos mundanos. 
Toma posesión de nuestra mente para que nuestros pensamientos sean acordes a Ti. 
Toma posesión de nuestros sentimientos para que amemos y perdonemos a quien nos cuesta con el amor del Corazón de Jesús. 
Toma posesión de nuestros cuerpos para gozar de salud y virtud. 
Toma posesión de nuestra familia para que unidos demos testimonio de Ti. 
Toma posesión de nuestro tiempo para que nos rinda y no lo malgastemos. 
Toma posesión de nuestro trabajo para realizarlo según Tu Voluntad. 
Toma posesión de nuestro apostolado para llevar a las almas a Ti. 
Toma posesión de nuestros problemas y preocupaciones para que confiemos en Ti. 
Toma posesión de nuestros bienes para que te sirvan a Ti. 
Toma posesión de todos los aspectos de nuestra vida y nuestro ser para que te reflejemos a Ti. 
Líder: Santísima Trinidad origen de todo ser.
Todos: Espero que, por tu infinita piedad, te he de ver por toda la eternidad (3 veces) 

ORACIONES DE GRATITUD

Todos: Santísima Trinidad, gracias te doy en mi nombre, a nombre de mi familia y de los habitantes de mi país. Gracias te damos a ti, Santísima Virgen María, al bendito Señor San José y a San Miguel, Gabriel y Rafael Arcángeles. Damos gracias al Ángel Protector de Nuestra Nación, nuestros Ángeles Custodios y a todos los Santos de Dios, por todas las bendiciones, gracias y beneficios que hemos recibido y que seguiremos recibiendo de Ti por su intercesión. Amén. 

LECTURA DEL SALMO 137(138) ¡TE DOY GRACIAS, SEÑOR!

Todos: “Te doy gracias, Señor, de todo corazón, te cantaré en presencia de los Ángeles. Me postraré ante tu Santo Templo, y daré gracias a tu Nombre por tu Amor y tu Fidelidad, porque tu promesa ha superado tu renombre. Me respondiste cada vez que te invoqué y aumentaste la fuerza de mi alma. Que los reyes de la tierra te bendigan al oír las Palabras de tu Boca, y canten los designios del Señor, porque la Gloria del Señor es grande. El Señor está en las alturas, pero se fija en el humilde y reconoce al orgulloso desde lejos. Si camino entre peligros, me conservas la vida, extiendes tu Mano contra el furor de mi enemigo, y tu Derecha me salva. El Señor lo hará todo por mí. Tu Amor es eterno, Señor, ¡no abandones la obra de tus Manos!” 

Líder: Palabra de Dios. 
Todos: Te alabamos, Señor. 

OFRECIMIENTO DE VIDA

 (De Sor María Natalia Magdolna)
Todos: Mi amable Jesús, delante de las Personas de la Santísima Trinidad, delante de nuestra Madre del Cielo y toda la Corte Celestial, OFREZCO según las intenciones de tu Corazón Eucarístico y las del Inmaculado Corazón de María Santísima, toda mi vida, todas mis santas Misas, Comuniones, buenas obras, sacrificios y sufrimientos, uniéndolos a los méritos de tu Santísima Sangre y tu muerte de Cruz, para adorar a la Gloriosa Santísima Trinidad, para ofrecerle reparación por nuestras ofensas, por la unión de nuestra Santa Madre Iglesia, por nuestros Sacerdotes, por las buenas vocaciones sacerdotales y por todas las almas hasta el fin del mundo. 
Recibe Jesús mío, mi ofrecimiento de vida y concédeme gracia para perseverar en él fielmente hasta el fin de mi vida. Amén. 

ORACIÓN “TE DÉUM”

Todos: A Ti, oh Dios, te alabamos; a Ti, Señor, te reconocemos. A Ti, Eterno Padre, te venera toda la creación. Los Ángeles todos, los Cielos y todas las Potestades te honran. Los querubines y serafines te cantan sin cesar: Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del universo. Los Cielos y la tierra están llenos de la majestad de tu Gloria. 

A ti te ensalza el glorioso coro de los Apóstoles, la multitud admirable de los Profetas, el blanco ejército de los Mártires. A Ti la Iglesia Santa, extendida por toda la tierra, te proclama: Padre de inmensa majestad, Hijo Único y Verdadero, digno de adoración, Espíritu Santo, Defensor. Tú eres el Rey de la Gloria, Cristo. Tú eres el Hijo Único del Padre. Tú, para liberar al hombre, aceptaste la condición humana sin desdeñar el seno de la Virgen. Tú, rotas las cadenas de la muerte, abriste a los creyentes el Reino del Cielo. Tú te sientas a la derecha de Dios en la Gloria del Padre. Creemos que un día has de venir como juez. Te rogamos, pues, que vengas en ayuda de tus siervos, a quienes redimiste con tu Preciosa Sangre. Haz que en la Gloria eterna nos asociemos a tus Santos. 

Salva a tu pueblo, Señor, y bendice tu heredad. Se su pastor y ensálzalo eternamente. Día tras día te bendecimos y alabamos tu Nombre para siempre, por los siglos de los siglos. Dígnate, Señor, en este día guardarnos del pecado. Ten Piedad de nosotros, Señor, ten Piedad de nosotros. Que tu Misericordia venga sobre nosotros, como lo esperamos de Ti. En Ti, Señor, confié, no me veré defraudado para siempre. Amén. 

CONCLUSIÓN DEL ROSARIO A LA VIRGEN MARÍA

Líder: Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo: 
Todos: Perdónanos Señor. 
Líder: Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo: 
Todos: Escúchanos Señor. 
Líder: Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo: 
Todos: Ten piedad y misericordia de nosotros Señor.

Todos: Bajo tu amparo nos acogemos santa Madre de Dios, no desprecies las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien, líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita. 
Líder: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Todos Para que seamos dignos de alcanzar las divinas gracias y promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén. 

Todos: Te rogamos nos concedas, Señor Dios nuestro, gozar de continua salud de alma y cuerpo; y por la gloriosa intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María, seamos líbrados de las tristezas presentes y gocemos de las alegrías del Cielo. Por Cristo nuestro Señor. Amén. 

5. Simulación de marcha alrededor de murallas (intenciones) de jérico
(Esta marcha es opcional). 

Del 1º AL 6º DÍA. Se puede recrear el Sitio de Jericó relatado en Josué 6, 1-20, Dando UNA VUELTA al lugar en donde se colocaron las hojas con las intenciones. Como dice el relato bíblico, se hace sin pronunciar palabra, y si se desea tocando campanas emulando las trompetas mencionadas en Josué, (cada persona puede usar una) y luego se rezan las oraciones finales de cada día.


El 7º día. se dan 7 vueltas sin

pronunciar palabra, si se desea,

 tocando las campanas, como

 anteriormente se hizo, y al concluir la

 última vuelta se reza con fuerte voz el

 “gloria a dios en el cielo…”, luego las

 “oraciones finales de cada día”, y al

 concluir el sitio de Jericó, se queman

 las intenciones en un lugar apropiado.


Todos: Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor. Por tu inmensa Gloria te alabamos, te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias, Señor Dios, Rey Celestial, Dios Padre Todopoderoso. Señor, Hijo Único, Jesucristo. Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre; Tú que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros; Tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra súplica; Tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros; porque sólo Tú eres Santo, sólo Tú Señor, sólo Tú Altísimo, Jesucristo, con el Espíritu Santo, en la Gloria de Dios Padre. Amén. 

Líder: Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. 
Todos: Como era en el principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén. (3 veces). 

ORACIONES FINALES DE CADA DÍA

Todos: Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, damos gracias por este ministerio que acabamos de desempeñar y agradecemos que no nos haya afectado el mal ni a mí ni a los míos en ninguna parte de nuestro cuerpo. Y te pedimos que todo dolor y todo mal salga fuera de nosotros.
Que la Purísima Agua del Costado de Nuestro Señor Jesucristo nos limpie, su Preciosísima Sangre nos purifique y destruya en nosotros todo mal y que su Presencia Santificadora en nuestro corazón permita que los que participamos en este Sitio de Jericó y nuestras familias seamos protegidos de todo daño. 
Gracias te damos Virgen Santísima, a San José tu Castísimo Esposo, a los Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, al Ángel Protector de Nuestra Nación, a nuestro Ángel Custodio y a todos los Ángeles y Santos que intercedieron y lucharon con nosotros durante esta oración. 
Yo sólo he hecho lo que debo hacer, pues soy siervo/a inútil, porque es el Señor el que hace las cosas. Amén. 

¡SEÑALES QUE ACOMPAÑARÁN A LOS QUE CREEN! Mc. 16:17-18

Líder: “Y estas señales acompañarán a los que creen: en mi nombre expulsarán demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes; y si beben algo venenoso, no les hará daño; además pondrán las manos sobre los enfermos, y éstos sanarán.” 

Líder: Palabra del Señor. 
Todos: Gloria a ti, Señor Jesús. 
Líder: Sagrado Corazón de Jesús. 
Todos: En ti confío (3 veces). 
Líder: ¡Santísima Virgen María! 
Todos: Salva nuestra Patria y conserva nuestra Fe (3 veces) 

Todos— Oh Señora mía, oh Madre mía, yo me entrego enteramente a Ti, y en prueba de mi filial afecto, TE CONSAGRO en este día y para siempre, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón, en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo(a) tuyo(a) oh Madre de bondad, guárdame y defiéndeme como hijo(a) y posesión tuya. Amén. 

Todos— Dulce Madre no te alejes, tu vista de nosotros no apartes, ven con nosotros a todas partes y solos(as) nunca nos dejes, ya que nos proteges tanto, como verdadera Madre, cúbrenos con tu manto y haz que nos bendiga, + el Padre, y el Hijo y el Espíritu Santo. Amén. 

Líder: Oremos por las intenciones del Papa, para ganar las indulgencias de estas oraciones: Padre Nuestro, Ave María y Gloria. 
+ En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén