Friday, 5 April 2019

LOS 40 PADRE NUESTRO



Sugerencia para rezar durante los 40 días de la Cuaresma, en honor a los 40 días que Nuestro Señor Jesucristo ayunó en el desierto.
  
  
Ofrecidos en combate contra la impureza del cuerpo, de la mente, de los sentidos, del corazón y del espíritu, pidiendo la santa pureza. Rezar durante 40 días seguidos, sólo los sábados no es obligatorio.
  
EXPLICACIÓN: En el Domingo de Pascua, el 18 de abril de 1936, escribió la hermana Inmaculada Virdis, Jesús me habló del amor que se debe al Padre eterno, que es tantas veces dejado de lado, pues muchas almas no se interesan por Él dedicó su mayor devoción a los santos. "Cuando necesitas alguna gracia, recurre al eterno Padre, como en tus necesidades materiales recurres a tu padre terreno. A menudo rezarás en Su honor al Padre Nuestro; y en las necesidades extraordinarias rezarás cuarenta, que te ofrecerás por los cuarenta días de ayuno que hice, cuando yo estaba sobre la tierra. "" Con esta oración los devotos alcanzarán cualquier gracia que pidan: especialmente deben repetirla las almas que deseen progresar en el espíritu de mortificación. Hay muchas almas que no logran vencer los estímulos de la gula. Pues bien: con esta oración, se convertirán en vencedoras.
  
ORACIÓN (Antes de cada decena)

1 - Eterno divino Padre, humildemente postrado ante tu divina majestad, te ofrezco los merecimientos de los crucificados dolores que el Corazón Inmaculado de Jesús sufrió, cuando se retiró durante cuarenta días en el desierto:
十 a fin de que todos aquellos que dejaron el hombre el mundo y los padres, para corresponder al llamado divino, alcancenn de ti la fuerza para vencer la separación y soportar todo con santa paciencia. Amén!
 (Rezar: 10 Padre Nuestro).

2 - Eterno divino Padre, humildemente postrado ante tu divina majestad, te ofrezco los merecimientos de todo el gran sufrimiento del cuerpo inmaculado de Jesús, causado por el extenuante ayuno de cuarenta días y cuarenta noches:
十 para reparar todos los pecados de gula y de la intemperancia que muchos hombres cometen al satisfacer las distintas exigencias de su místico cuerpo. Amén!
(Rezar: 10 Padre Nuestro).

3 - Eterno divino Padre, humildemente postrado ante vuestra divina majestad, os ofrezco los merecimientos de todas las múltiples y dolorosas pruebas y mortificaciones a que voluntariamente se sometió el inmaculado Jesús en los cuarenta días de ayuno en el desierto:
十 para reparar el espíritu de mortificación y 十deshonestidad de muchos hombres, y también para que las almas generosas soporten con paciencia las pruebas y abracen de buena voluntad las cruces que nuestro Señor les mandare. Amén!
 (Rezar: 10 Padre Nuestro).

4 - Eterno divino Padre, humildemente postrado ante tu divina majestad, te ofrezco los merecimientos de los crucifiados dolores que el corazón inmaculado de Jesús sufrió durante los cuarenta días de ayuno en el desierto, previendo que, a pesar de su ayuno y sus grandes, sufrimientos, la mayor parte de la humanidad se entregaría a la intemperancia ya los placeres de los sentidos. Te ofrezco los méritos de Sus grandes penas:
十 para que los hombres se arrepientan de sus pecados e imiten a Jesús en su vida de pobreza, en la mortificación y la templanza. Amén!
(Rezar: 10 Padre Nuestro).
  
十十¡Venga a nosotros su Reino!十十

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